Diario Vasco

PELOTA

Le aplauden hasta de botillero

Juan Martínez de Irujo ha vuelto a los frontones para ejercer de botillero de Joseba Ezkurdia en el Campeonato del Cuatro y Medio.
Juan Martínez de Irujo ha vuelto a los frontones para ejercer de botillero de Joseba Ezkurdia en el Campeonato del Cuatro y Medio. / JOSÉ MARI LÓPEZ
  • Martínez de Irujo lleva 207 días alejado de las canchas por un problema de corazón

  • Aspe ha recurrido a los jóvenes Irribarria y Altuna para paliar su ausencia y se prepara para un Campeonato de Parejas sin el delantero de Ibero

Hoy se cumplen 207 días desde la última vez que Juan Martínez de Irujo se vistió pantalones blancos. Han transcurrido veintinueve semanas y media, casi siete meses, desde aquella final del Campeonato de Parejas en el Bizkaia de Bilbao que pasará a la historia por distintas razones. Dos de ellas positivas: el título de Olaizola II-Urrutikoetxea y por tratarse de la primera vez que un delantero se alza con la txapela de Parejas en la posición de zaguero. La tercera podría ser negativa si se consuma lo que nadie desea: ser el último partido de Irujo como manista profesional.

Una cardiopatía y las prescripciones médicas provocaron que el delantero de Ibero aparcara su actividad profesional y los entrenamientos correspondientes a un deportista de élite. Nada indica que la situación haya variado. Se perdió la temporada de verano, así como el Campeonato del Cuatro y Medio. Aspe, empresa con la que tiene contrato en vigor hasta junio de 2019, tampoco cuenta con Irujo para el Campeonato de Parejas que echará a andar dentro de un mes.

Eso sí, conserva intocable su carisma. Como muestra, un botón. El pasado sábado apareció por la puerta del vestuario del Labrit para caminar por la contracancha hacia el set de descanso desde el que ejerció de botillero de Ezkurdia. El público le dedicó algo más que aplausos. Fue una ovación. Hubo quienes se pusieron de pie. Devolvió los saludos.

En sus últimas declaraciones, Irujo señaló que «de salud estoy bien, como siempre. No noto nada raro. He recibido muchos apoyos desde que anuncié lo que tenía. Estoy agradecido a todo el mundo. Es un tema que está ahí. Esperemos que sea algo anecdótico. Estoy encantado de volver al frontón, de seguir dentro de este mundillo, aunque sea de botillero». De jugar de nuevo a pelota, nada de nada. Al menos hasta hoy.

Privado de la principal referencia de su plantilla, Inaxio Errandonea, director comercial de Aspe, ha lidiado un verano distinto a los anteriores. «Me han preguntado por Irujo en todas partes. Como se rompió el dedo en la final de Parejas, al principio todo el mundo estaba pendiente de la fecha de su reaparición. Primero dijimos que sería imposible en julio. Después le descartamos para agosto. La comparecencia pública en Pamplona en la que dio cuenta de su estado de salud fue importante. A partir de ese momento los organizadores de los pueblos fueron conscientes de que no iban a poder contar con él para sus festivales».

El exzaguero beratarra recalca la importancia de Irujo para la actividad de la empresa: «Yo llegué a Aspe en 2008. Entonces estaban Irujo y Titín. Les enfrentábamos pocas veces. Tratábamos de que los Irujo-Titín fueran partidos especiales. Se vendían a un precio superior. Disponíamos de Xala y de Gonzalez para combinarlos con ellos. Se marchó Titín y durante varios años nuestro referente ha sido Irujo».

La txapela de Irribarria

La consecución del título manomanista a cargo de Irribarria abría una nueva ventana, prometedora, para la labor comercial de Errandonea. Se cerró de golpe. «Cuando Iker salió campeón nos pasó por la cabeza organizar un Irribarria-Irujo en el Atano III durante el mes de julio, fuera de las ferias. De hecho, el propio Juan dice que él es el único al que el zurdo de Arama no ha ganado mano a mano en toda la cancha. El abanico de las combinaciones para los choques de parejas también se ampliaba. Soñamos con un partido entre cuatro delanteros: Olaizola II-Urrutikoetxea, los campeones del Parejas, contra Irujo-Irribarria. Todo quedó pendiente».

El refrán dice que 'Dios aprieta, pero no ahoga'. Inaxio Errandonea da fe: «Que Irribarria ganara la txapela del Manomanista, que fuera el pelotari más joven de la historia en conseguirlo, levantó enorme expectación. Fue un bombazo. Tenemos además a un pelotari que gusta como Jokin Altuna, ganador del Torneo San Mateo en 2015. Y a Ezkurdia. Tiramos con ellos, sobre todo con los dos jóvenes».

La larga ausencia de Irujo, a la que todavía no se atisba final, obligó a que otros tomaran el relevo con mayores responsabilidades de las que habrían asumido al cobijo del número uno de Aspe. «No olvidemos que tienen todavía 20 años. Altuna lleva dos años y cuatro meses en la empresa e Irribarria, un año y siete meses. Yo les conozco desde benjamines porque mi hijo es de su edad y siempre ha jugado con ellos. Destacaban y veíamos que venía una hornada bonita de pelotaris. Pero nadie esperaba esto. Pensábamos que había Irujo para rato».

Errandonea destaca hechos curiosos: «Metimos a Irribarria en el Manomanista a través de la previa. Nadie pensaba que fuera a ser campeón este año. Tampoco nosotros. Llevamos a Soria la eliminatoria entre Jaunarena e Irribarria, que ganó 22-2. Los organizadores locales estaban tristes porque prácticamente no existió partido. Unos días después superó a Olaizola II en el Labrit. Al final resultó que los sorianos tuvieron la oportunidad de ver en directo al campeón».

Por otro lado, Aspe se movió rápido en cuanto Irujo hizo pública su dolencia. El fichaje de Elezkano II fue una señal inequívoca de que la baja no era para tres o cuatro meses. Más aún, no existe garantía alguna de que vaya a regresar a las canchas. «La llegada de Danel Elezkano a mediados de agosto fue una operación a medio plazo», relata Errandonea. «De hecho, teníamos vendidos la mayoría de los festivales del verano con los pelotaris asignados para cada programa. Se lo explicamos y lo entendió. Tampoco ha tenido suerte con las manos y por eso ha jugado menos de lo previsto. Si Irujo no se curaba, veíamos que nos faltaba competencia para el puesto de cuarto delantero en el Campeonato de Parejas y apostamos por Danel».

Incluso, la falta de Irujo no ha impedido a Aspe ganar torneos como el de La Blanca, el de Aste Nagusia en Bilbao, el Ciudad de San Sebastián, el Akarregi de Lekeitio y el de San Mateo en Logroño. «La progresión de Jokin Altuna ha sido fundamental», considera Errandonea. «Demuestra experiencia pese a ser un pelotari de solo 20 años. No pasemos por alto su edad. También ha sido fundamental la aportación de dos zagueros como Rezusta, para mí el mejor del verano, y Zabaleta, autor de un fenomenal mes de agosto y cuyo rendimiento bajó en septiembre. Venía de estar once meses parado y se ha recuperado. El domingo dio un gran espectáculo en el Atano III».

«Nos falta Irujo»

Concluido el verano, la pelota a mano profesional ha iniciado ya el calendario de las competiciones oficiales con el Campeonato del Cuatro y Medio. Sin Irujo, por supuesto. No al menos como pelotari, si bien se ha dejado ver como botillero de Joseba Ezkurdia en tres partidos. «Su ausencia no se limita al verano. Llegan los campeonatos y nos falta», reconoce Errandonea. «En la jaula siempre era uno de los aspirantes a la txapela y sus partidos atraían a los pelotazales le programaras donde le programaras. Nos queda Altuna en liza. Le ha costado al principio, pero me gustó contra Irribarria. Dispone de quince días para preparar la semifinal».

El Campeonato de Parejas, torneo en el que el delantero de Ibero ha ganado cinco txapelas con cuatro zagueros diferentes y ha disputado otras dos finales, está a la vuelta de la esquina. Aspe lo diseña sin Irujo. «Lo afrontamos con tres delanteros potentes: Irribarria, Altuna III y un Ezkurdia que viene de completar un muy buen año pese a que le ha faltado rematar en las competiciones individuales. También es joven y tenemos fe en sus posibilidades. Veremos quién es el cuarto. Pienso que nuestros zagueros llegarán bien de forma. Irujo, jugara con quien jugara, siempre garantizaba estar presente en los momentos decisivos del campeonato».

Sin Irujo para llevar los galones, como sucede con Olaizola II en el bando de Asegarce, corresponde a otros, incluidos los zagueros, dar el paso y exhibir esa garra competitiva de un pelotari ejemplar en ese apartado.

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