Diario Vasco

PELOTA

Jokin Altuna, valiente, se atreve con la de 107

Jokin Altuna e Iker Irribarria conversan ayer en el frontón Atano III.
Jokin Altuna e Iker Irribarria conversan ayer en el frontón Atano III. / JOSÉ IGNACIO UNANUE
  • «Creo que es la de mayor peso que he cogido en un campeonato; rápida, anda por abajo», señala el delantero de Amezketa

  • Elige una pelota al límite del reglamento para jugar contra Iker Irribarria el domingo en el Atano III

La elección de material de ayer en el Atano III de San Sebastián deparó un detalle sorprendente. Jokin Altuna, el más ligero de los dos contendientes con alrededor de 75 kilos -fuentes próximas a él aseguran que durante el verano ha perdido un par y no los ha recuperado aún-, separó la pelota más pesada que había en el cestaño, de 107 gramos, tope máximo que marca el reglamento. Espera obtener provecho de ella en el decisivo partido de la liguilla de cuartos de final del Campeonato del Cuatro y Medio que le enfrentará a Iker Irribarria el domingo por la tarde en Donostia (ETB1, 17.00). Está en juego la segunda plaza del grupo A, que otorga el pase directo a semifinales.

En pura teoría debía corresponder a un manista pegador y poderoso como Irribarria, que ronda los 85 kilos, diez más que su oponente. Pues no. El de Arama, primero en probar el lote, la descartó. El de Amezketa, a continuación, la separó de las demás para entregársela al seleccionador Kepa Peñagarikano.

«Jon Apezetxea, nuestro intendente, me ha dicho que tiene 107 gramos después de pesarla en la báscula. Lo desconocía cuando la he probado», apunta Altuna. «Creo que es la de mayor peso que he elegido en un campeonato. En el de Parejas suelen rondar habitualmente los 106. En realidad, nos ponen pocas de 107».

La segunda pelota del amezketarra, de 106.8 gramos, presenta similares características. Quiere llevar el juego cerca del frontis con el objetivo de hacer valer su habilidad para el remate. «Hemos cogido pelotas diferentes. Las mías son pesadas, más rápidas. Las de Iker tienen bote y van lejos». Entre la de 107 de Altuna y la más ligera de Irribarria, de 104, hay tres gramos de diferencia.

Jokin Altuna persigue ese punto de confianza del que ha carecido su juego en los partidos contra Urrutikoetxea, que le derrotó 22-7, y Víctor, al que ganó 19-22 tras remontar in extremis un 19-12. «Me faltan ideas. Muchos decís que estoy sin chispa porque he jugado muchos partidos durante el verano. Dar vueltas a eso no vale para nada. Suelo ser decidido cuando cojo buena pelota. Ahora, en cambio, me entran dudas tanto con la derecha como con la zurda. Tengo que jugar fuerte y con decisión ante Irribarria».

Seiscientos encargos

El campeón manomanista, por su parte, observa una mejoría palpable en sus actuaciones dentro de esta distancia. «Me encuentro mucho más cómodo ahora. Noto una diferencia notable desde mi primer partido contra Jaunarena. Pero todavía tengo mucho por mejorar. Me está costando crear mi estilo dentro del cuatro y medio. Muchas veces he jugado sin cabeza, sin ser consciente de lo que estaba haciendo dentro de la cancha, por lo que me ha tocado moverme al ritmo de los rivales. Esto requiere tiempo».

Si bien los encuentros de uno y otro en la presente edición del Cuatro y Medio no han levantado excesiva expectación hasta ahora, parece que el domingo cambiará esa tendencia. El número de reservas asciende ya a 600, lo que asegura la ocupación de casi medio aforo del Atano III. Faltan todavía tres días para animar al pelotazale.

Los fieles seguidores de Altuna han solicitado 70 localidades. Siempre van en cuadrilla y se sitúan en el graderío alto del Atano III. Las peticiones de los 'fans' de Irribarria rondan por ahora el medio centenar. El buen ambiente entre las dos aficiones está garantizado.

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