Diario Vasco
Irujo felicita a Ezkurdia por su victoria en Lekunberri.
Irujo felicita a Ezkurdia por su victoria en Lekunberri. / JOSÉ MARI LÓPEZ

PELOTA

Seis meses sin Martínez de Irujo

  • Sigue de baja tras fracturarse un dedo y detectársele una cardiopatía

  • Volvió al frontón el pasado domingo en Lekunberri para ejercer de botillero de Ezkurdia en el Cuatro y medio y no hay plazo fijado para su regreso a las canchas

«De salud estoy bien, como siempre. No noto nada raro. He recibido muchos apoyos desde que anuncié en rueda de prensa lo que tenía. Estoy agradecido a todo el mundo. Es un tema que está ahí, esperemos que sea algo anecdótico. Estoy encantado de volver al frontón, de seguir dentro de este mundillo, aunque sea de botillero». Así se expresaba Juan Martínez de Irujo el pasado domingo en el Jaian Jai de Lekunberri a las preguntas de nuestra compañera Elena Azpeitia de Euskal Telebista.

El delantero de Ibero volvía a pisar un frontón seis meses después de fracturarse el dedo corazón de su mano derecha durante la final del Campeonato de Parejas y otros tres después de anunciar que padecía una cardiopatía, detectada en un control médico rutinario, que le obligaba a tomarse una «baja temporal». No se vistió de blanco, sino de calle, para ejercer de botillero de su amigo Joseba Ezkurdia en el Campeonato del cuatro y medio. Tiene buen aspecto, pero añora el calor del público. Quiere verse de nuevo jugando a pelota, su gran pasión, pero no tiene prisa alguna.

Prohibida la competición

Puede hacer vida normal, pero los médicos le han prohibido entrenarse y competir a alto nivel. Sigue haciendo deporte, mantenimiento activo -carrera continua y bicicleta estática- a un ritmo pausado. Desde entonces no ha vuelto a tocar pelota. Y no hay plazo para su vuelta a las canchas. El pelotari de Ibero se ha sometido a diversas pruebas, tiene in mente acudir a los mejores especialistas para recabar distintas opiniones antes de tomar una decisión definitiva. Ha emplazado a los medios a finales de noviembre, cuando obren en su poder los resultados de una nueva exploración, para dar nuevas noticias. Hasta esa fecha, mutismo absoluto.

El calvario de Irujo comenzó el pasado 9 de abril durante la disputa de la final del Campeonato de Parejas en el Bizkaia de Bilbao. El de Ibero sufrió una triple fractura del dedo corazón de su mano derecha al ir a devolver una pelota en la contracancha con 16-10 en el marcador. No pudo seguir jugando y el título recayó en manos de Olaizola II y Urrutikoetxea.

La recuperación de la fractura fue más lenta de lo esperado -Irujo llegó a desplazarse a Valencia para probar las protecciones que utilizaban en las manos los pelotaris valencianos- y se vio obligado a renunciar al Manomanista. Después al Cuatro y medio navarro y también a la feria de San Fermín. Y en plena vorágine de las fiestas de Pamplona, el miércoles 13, dio a conocer en rueda de prensa que tenía problemas cardiacos.

Irujo lleva seis meses de baja, medio año alejado de los frontones. Ha decidido matar el gusanillo como botillero y no hay plazos marcados para su vuelta a las canchas. La fractura en el dedo corazón de su mano derecha ya está olvidada. Ahora solo resta esperar la llegada de noticias positivas.

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