Diario Vasco

PELOTA

El abrazo de Bergara

Jon Jaunarena e Iker Irribarria, abrazados y sonrientes ayer en el Municipal de Bergara.
Jon Jaunarena e Iker Irribarria, abrazados y sonrientes ayer en el Municipal de Bergara. / MORQUECHO
  • El campeón debuta mañana, mientras que el leitzarra viene de eliminar en la previa del martes en Agurain a Jaka

  • Irribarria y Jaunarena separaron el material para la eliminatoria de la jaula

Ni Iker Irribarria es Baldomero Espartero ni Jon Jaunarena es Rafael Maroto, pero ambos simbolizaron ayer en el Municipal, escenario mañana de su eliminatoria de octavos de final que da inicio al Campeonato del Cuatro y Medio, el que se dieron hace 177 años los miembros de ambos bandos -carlistas e isabelinos- y que puso fin a la primera guerra carlista, un conflicto que asoló Euskadi durante seis años. Irribarria y Jaunarena no son enemigos, al contrario, pero mañana cada uno velará por sus intereses. El ganador disputará la liguilla de cuartos. Quién pierda, verá el resto del campeonato desde casa.

Para Iker Irribarria supone su estreno en la competición este año. El campeón manomanista apenas ha tenido tiempo para entrenar en la distancia tras un verano plagado de partidos. «Habré jugado unos treinta entre julio agosto y septiembre. Ha sido bastante duro, pero eso siempre es buena señal. No han llegado los triunfos en los grandes torneos, no siempre se puede ganar. En mayo me tocó a mí en el Manomanista y no puedo quejarme. He acabado un poco cansado de pelota, con algún problemilla de manos, me hubiese ido a gusto de vacaciones, pero esto sigue y no podemos parar».

Considera que «somos unos privilegiados por poder disputar el Cuatro y medio y espero aprovechar la oportunidad. Tengo solo 20 años y hace año y medio estaba jugando en aficionados», aunque reconoce que «no es la modalidad que mejor se adapta a mi estilo de juego. Me obliga a recoger el brazo, el ritmo es muy grande y por eso me encuentro incómodo en la jaula, pero eso no significa que vaya a dejar de luchar. La clave es darle velocidad a la pelota».

El zurdo de Arama no guarda un grato recuerdo de su debut en la modalidad el año pasado. «Perdí por la mínima en Tolosa ante un especialista como Olaetxea. Hace dos años casi llega a la final. Espero que me haya servido la experiencia para asimilar mejor las distancias y regalar menos, que también es importante. Irribarria fue testigo directo el martes en Agurain de la previa entre Jaunarena y Jaka. «Le dio muchísimo a la pelota sobre todo en la primera parte. A ver si el viernes no tiene su día».

Quitarse un peso de encima

Eso mismo es precisamente lo que piensa Jaunarena, quien admite que «me he quitado un gran peso de encima, estaba muy presionado» tras eliminar a Jaka. «Empecé bien, con ganas. Erik cometió bastantes errores, pero luego me puse nervioso, estuve fuera de sitio. Menos mal que al final pude ganar», recuerda.

De no haber sido así, el leitzarra, campeón de la Triple Corona en Segunda en 2012 -Manomanista, Parejas y Cuatro y medio-, hubiese firmado una nueva página negra en la jaula. Eliminado en primera ronda en 2013 y 2014 por Idoate y Olaetxea, superó por primera vez una ronda el año pasado ante Víctor para luego caer con Julen Retegi. «Desde ese año no he podido dar mi nivel. No encuentro una explicación, puede que sean los nervios. Me encuentro bien en los entrenamientos, pero luego me cuesta centrarme en los partidos y cerrarlos. Estoy intentando salir de esa dinámica negativa. Para mí es un premio jugar contra el campeón manomanista. Vendré al frontón a disfrutar, a darle guerra y a intentar ganar».

Jaunarena, que acaba contrato con Aspe en diciembre, no ve esta eliminatoria como un juicio sumarísimo. «Aún me quedan tres meses. Ojalá que haga un buen campeonato y pueda seguir muchos años más jugando a pelota, pero si no me renuevan no será porque no haya estado bien en el Cuatro y medio».

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