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Dos martillos pilones en acción

Aimar Olaizola arma el brazo ayer en el Adarraga ante Joseba Ezkurdia.
Aimar Olaizola arma el brazo ayer en el Adarraga ante Joseba Ezkurdia. / FERNANDO DÍAZ
  • Ezkurdia y Rezusta, finalistas de San Mateo tras ganar a Olaizola II y Merino II

Ezkurdia y Rezusta disputarán mañana la final del torneo de parejas de la feria de San Mateo ante Altuna III y Albisu gracias a su victoria de ayer en el Adarraga sobre Olaizola II y Merino II en un partidazo, intenso, emocionante por los vaivenes del marcador, jugado de poder a poder por los cuatro pelotaris. El público que abarrotó el frontón logroñés disfrutó a manos llenas. Desgraciadamente para sus intereses, el ciclo mateo se queda sin pelotaris riojanos, pero lo que también es cierto es que habrá un campeón guipuzcoano. O dos.

Ezkurdia y Rezusta se plantan en la final por méritos propios. Nadie puede reprocharles nada. Fueron mejores y punto. Es la primera del verano para el delantero de Arbizu y la segunda para el zaguero bergararra, que ganó en Lekeitio con Altuna III, su enemigo mañana. Su salida a la cancha fue un torbellino. Para cuando Aimar y el menor de los Merino quisieron darse cuenta ya les habían endosado un set.

Ezkurdia, desmelenado en ataque, cazaba todo lo que llegaba a sus dominios. Cortada, gancho, parada al txoko, apertura. Un error de Aimar y un pelotazo de Rezusta dejaron helada a la afición riojana (0-6). Ni Olaizola II ni Merino II podían con esa pelota que pusieron en juego sus rivales. Y cuando el primer tanto llegó a su casillero, un gancho del goizuetarra, se dirigieron como posesos al cestaño.

Con un material más acorde a su juego, pusieron las cosas en su sitio (5-6), pero ayer era el día equivocado. Ezkurdia y Rezusta siguieron a lo suyo, sumando tantos y aprovechando los errores del contrario (6-11). La renta se mantenía y llegó a ampliarse mucho más (8-15). Los representantes de Aspe tenían el partido en la mano. Aimar y Merino II tuvieron que pedir un descanso para intentar frenar la sangría. Ezkurdia y Rezusta evitaban a Aimar y castigaban una y otra vez al zaguero de Villar de Torre. A nadie sorprendió. Es lo mismo que hicieron con Zabaleta en su estreno en la feria matea. Víctor fue un convidado de piedra.

Pero Olaizola II no es Víctor. El goizuetarra no quería decir adiós al verano sin plantarse en la que hubiese sido su séptima final. Aimar nunca arroja la toalla, aunque le estén pasando por encima. Contagia de su ambición al compañero aunque las cosas estén muy negras, como lo estaban ayer. Y fue precisamente él quien trajo la vuelta. Hasta ese momento, Rezusta se había convertido en un muro infranqueable, un tormento para Merino II. Pero el destino quiso que el bergararra cometiese su primera error en el 9-15. A este le siguieron tres más casi consecutivos y se encendieron las alarmas (17-15). Nueve tantos de tacada. Aimar reinaba en la cancha.

Cambio de registro

A Ezkurdia se le pasó por la cabeza una vez más la cantinela de que no es capaz de cerrar los partidos, de que se arruga en los momentos importantes, de que le falta carácter ganador. Pues el de la Sakana desterró todos esos tópicos de un plumazo. Dos paradas al txoko, un gancho, una apertura y un error de Aimar y otro de Merino II pusieron más cerca la final (17-21). Ese fue el tanto del partido, y puede que de la feria. Los cuatro pelotaris se enzarzaron en una lucha a muerte. Todos contra todos. Sin perdón. Ezkurdia acabó cruzando la pelota después de 101 pelotazos a buena con los protagonistas exhaustos. Después, Rezusta puso la guinda arrimando la pelota a la pared y Merino II fue incapaz de devolverla.