Diario Vasco
Víctor devuelve una pelota desde el ancho y Ezkurdia y Rezusta, al fondo, corren tras ella.
Víctor devuelve una pelota desde el ancho y Ezkurdia y Rezusta, al fondo, corren tras ella. / FERNANDO DÍAZ

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El desgaste también tiene premio

  • Ezkurdia y Rezusta pueden en un duro partido con Víctor y Zabaleta

Ezkurdia y Rezusta lograron ayer en el Adarraga de Logroño una trabajada victoria sobre Víctor y Zabaleta, lo que les permite sumar el primer punto del grupo B y afrontar el resto del Torneo de San Mateo sin tanta presión. El 22-20 fue fiel reflejo de lo que sucedió en la cancha, en un duelo duro, igualado, disputado a gran ritmo en el que los cuatro protagonistas lo dieron todo. No se puede pedirles más. Fruto de esa dureza se sucedieron los errores en el tramo final. El cansancio pasó factura. La táctica del desgaste funcionó esta vez para la pareja de Aspe.

Víctor arrancó respondón. Espoleado por el público, el delantero de Ezcaray encontró un filón en el resto de saque de Rezusta, al que le costó entrar en el partido. El bergararra había encajado ya cuatro para el 0-5. Y, acto seguido, Zabaleta arrimaba con criterio la pelota a la pared. Seis tantos de renta en un abrir y cerrar de ojos. Como si nada hubiera pasado. El público se temía que sucediese lo mismo que en el telonero, donde Arretxe y Ander Imaz despacharon a Jaunarena y Urruzola en veinte minutos.

Ezkurdia y Rezusta hicieron bien en no venirse abajo. Eran conscientes de que esa tacada de seis tantos era algo esporádico y comenzaron a evitar a Víctor. Cargaron el juego sobre Zabaleta, pero el de Etxarren exhibió una defensa enorme y no se dejó avasallar ante la pegada de sus dos rivales. Víctor colaboró con tres errores consecutivos a que el marcador se comprimiese. La renta desapareció. Del 4-9 se pasó al 10-9. Era la primera vez que los colorados se ponían por delante. Ese tanto fue fiel reflejo de lo que depararía el partido hasta el final. Víctor y Zabaleta llevaron la iniciativa, pero esta cambió rápidamente de color y fueron Ezkurdia y Rezusta los que comenzaron a bombardear a Zabaleta. El de Etxarren aguantó todo lo que pudo, pero falló de aire.

El partido seguía por los mismos derroteros. No había tregua. El marcador se movía lentamente. La diferencia nunca era mayor de dos tantos y el intercambio de aciertos y errores, continuo. Nadie daba su brazo a torcer. Se sucedieron los empates, a diez, a doce, a trece, a catorce, y a quince. Ese fue el último. No había nada decidido. La balanza podía decantarse a un lado u otro.

Zabaleta no pudo poner en el frontis una pelota y al tanto siguiente Ezkurdia definió con una dejada tras trabajar muchísimo tanto él como Ezkurdia (17-15). A partir de ahí, el partido fue un toma y daca. Los errores se pagaban muy caros, pero llegaron. Un dato. Víctor consiguió su primer tanto en juego en el 17-16 tras arrimar la pelota a la pared justo en el momento en el que se cumplía la hora de partido. Hasta entonces había estado viviendo de rentas.

Rezusta, dominador

El de Ezcaray sigue sin saber serenarse, sobre todo en los momentos más trascendentes de los partidos. A un buen gancho le sucede un error de bulto. Así, una y otra vez. La falta de continuidad penó el futuro de la pareja mixta. Los tantos caían de uno en uno al casillero de cada pareja. La dejada de Ezkurdia era respondida por un gancho de Víctor. Así hasta el 21-20, donde Rezusta cometió piedre al devolver una pelota en el txoko. No pudo apartarse y la pelota golpeó en el brazo. Ese, y los saques iniciales, fue el único error del zaguero bergararra, que estuvo a la altura de las circunstancias ante otro gran pegador como Zabaleta y fue capaz de mostrarle la espalda durante muchos minutos. Gran partido del zurdo guipuzcoano. Y también de Zabaleta, a quien se le cayó la última pelota. El navarro erró más de lo habitual. Fueron claramente a por él.