MotoGP

Márquez aprovecha la debacle de Dovizioso y da el golpe en Australia

Marc Márquez./Rafa Marrodán/Photocall3000
Marc Márquez. / Rafa Marrodán/Photocall3000

La victoria sitúa al piloto de Repsol Honda con una ventaja de 33 puntos en lugar de los once con los que llegó a este Gran Premio

BORJA GONZÁLEZCircuito de Phillip Island (Australia)

Andrea Dovizioso creía el sábado que lo que le había pasado al resto de Ducati, que no habían logrado meterse entre los doce primeros de la parrilla, no iba con él. Su nivel de confianza le llevó a pensar que estaba listo para la pelea de Phillip Island, pese a salir undécimo, y que iba a seguir manteniendo sus opciones en carrera. Pero no fue así. El italiano y su moto vivieron una debacle inesperada, con Scott Redding undécimo como el mejor en carrera, y con su mejor hombre en la general, ese que aspira –o aspiraba- a lograr el título en el puesto trece, a más de 21 segundos del ganador, para más señas, el líder, Marc Márquez. «Yo quiero pensar que tengo opciones», explicó Dovizioso tras la prueba. «No te podría decir un porcentaje, pero seguramente bajo porque hay que recuperar muchos puntos a Márquez, que o hace podio o hace cero. Siendo realistas, está muy difícil, pero difícil no es imposible». Una última esperanza a la que parece que tenga poco agarre viendo el recorrido de Márquez en la segunda mitad de la temporada: primero en Alemania, primero en la República Checa, segundo en Austria, un cero en Silverstone por una rotura de motor, primero tanto en Misano como en Aragón, segundo en Japón y primero en Australia. Un sprint muy difícil de aguantar.

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«Hay un cachito, un cachito grande del Mundial aquí, sobre todo porque han sido 25 puntos contra tres de Dovizioso, y de una ventaja de once puntos pasar a 33 es importante», analizó satisfecho de Repsol Honda. «Pero también psicológicamente, ya que si aquí volvía a recuperar puntos a él le habrían salido alas y a mí me habrían empezado a entrar dudas y por eso era importante. Por eso lo dije y me puse la presión de que era importante quedar delante de él, no me esperaba tanto, pero bienvenido sea». Márquez gestionó una fantástica carrera de manera magistral. Supo no perder los nervios en una batalla eléctrica contra pilotos como Valentino Rossi o Maverick Viñales, acostumbrados a estar delante, con otros como el sobreexcitado Johann Zarco, y más, como Aleix Espargaró –que terminó por los suelos y con una fractura en un dedo de la mano izquierda que le va a obligar a pasar por el quirófano-, Cal Crutchlow o los más novatos en estas lides Jack Miller y Alex Rins. Un grupo de Moto3 en una carrera de MotoGP. En esas, Márquez no perdió el pulso, aguantó el desgaste de sus neumáticos y atacó cuando vio que era el momento adecuado. Y nadie le pudo aguantar. «Creo que hubiera estado difícil batallar la carrera con Marc, pero llegar creo que hubiera llegado, porque la Yamaha estaba funcionando muy bien, sobre todo porque hemos mejorado mucho la tracción y por eso estoy muy contento», explicó el tercero del podio, Viñales, que pese a perder sus pocas opciones matemáticas al título salió satisfecho con su mejoría, y con el trabajo de su equipo, tras una parte del año en la que ha sufrido más de lo previsto. El buen hacer de Yamaha se vio, además de en Zarco, en el segundo puesto de Rossi, desaparecido a lo largo del fin de semana y que, como es marca de la casa, apareció cuando más importante es hacerlo, en carrera.

«El nivel de agresividad y de contactos durante la carrera es mucho, especialmente cuando pilotos jóvenes de Moto2 llegan a ella. Zarco es siempre muy, muy agresivo», comentó a la vez que suspiraba por el enésimo incidente protagonizado por el francés. «Te puedes enfadar, pero eso no cambia nada. Así se juega si quieres tener tu espacio. Es un poco más peligroso, pero esta es la manera para no dejar de estar arriba. He disfrutado mucho. Ha sido una grandísima carrera». Rossi fue uno de los muchos que terminó con marcas de neumático en el mono, secuelas de la intensa refriega. «Lo de hoy es como un 25 y un cero. Es un gran problema para Dovizioso ahora, porque la ventaja es muy grande con sólo dos carreras por delante», se atrevió a apuntar acerca de cómo queda el Mundial a falta de dos carreras. «Irrepetible no, pero la realidad es ésta, no podemos cambiarla», se conformó Dovizioso acerca de su posibilidad de haber sido campeón del mundo este año. «Hemos estado muy fuertes en casi todas las condiciones, pero hoy nos hemos encontrado con una situación que tenía un límite y no hemos podido pasar el límite. No es una pena, es la realidad». Y la realidad dice que, en Malasia, Márquez afrontará su primera bola de campeonato. El que podría ser su cuarto en la clase reina.

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