Diario Vasco

GP de Aragón

Honda y Pedrosa se reafirman

Pedrosa rueda en Motorland.
Pedrosa rueda en Motorland. / AFP
  • Rins, renqueante por unas gastroenteritis, sufre en Moto2

El relato del principio de la inestable temporada 2016, con todas sus novedades reglamentarias, giró alrededor de los problemas de la Honda, con un Marc Márquez sufriente y un Dani Pedrosa desaparecido. Un año en el que Jorge Lorenzo y la Yamaha, por lo visto en la pretemporada, debían dominar gracias sobre todo al buen entendimiento entre su moto y los nuevos Michelin. Aunque nada ha sido como se esperaba, hasta el punto de que afrontando el último tercio del año Márquez es el sólido líder de la categoría, con 43 puntos de ventaja sobre Rossi sobre una moto que ya no parece dar tantos problemas. Además, cuenta con un compañero de equipo que asomó en Silverstone, arrasó en Misano y en la primera jornada del Gran Premio de Aragón confirmó su recuperación al lograr el mejor tiempo en los primeros entrenamientos libres en un día en el que también se ratificó el augurio del jueves del líder, que el Motorland podía ser un buen trazado tanto para él como para su moto: Pedrosa fue primero, el propio Márquez terminó segundo con un ritmo superior al del resto de competidores y Cal Crutchlow cerró como tercero. Las tres Honda acabaron por delante de las Yamaha de Valentino Rossi y de Pol Espargaró, y con Lorenzo ‘sólo’ séptimo. 

«A una vuelta nos hemos mostrado bien, fuertes, las tres Honda, pero si miras en los papeles el ritmo de carrera cambia la historia», expuso con algo de cautela Márquez en un día en el que los cinco primeros terminaron separados por apenas tres décimas y los catorce de delante por menos de nueve. «En el ritmo es diferente, todo el mundo está trabajando, todo el mundo está tratando de mejorar la puesta a punto. Los neumáticos, también: uno va con el duro, otro con el blando, usado o nuevo... Difícil de decir, pero es positivo porque esta tarde podremos comparar la vuelta de Cal y la de Dani y a ver si podemos sacar algo», se explayó el catalán.

Los neumáticos siguen marcando el devenir del trabajo de los pilotos, sobre todo en las primeras jornadas de cada Gran Premio: prueba de los diferentes compuestos y despiste para entender la realidad, aunque por lo visto el viernes en Alcañiz a Márquez se le presenta una buena oportunidad de volver a abrir su hueco respecto a Rossi. Y respecto a Lorenzo, que de nuevo evidenció problemas de adaptación que tendrá que intentar que no le lastren en el resto del fin de semana. Aunque, por encima de todos, Pedrosa, con la asignatura pendiente de la clasificación. «¿La ‘pole’? Bueno, quizás es demasiado salto…», apuntó el del Repsol Honda, consciente de sus problemas para lograr un buen ‘crono’ los sábados. Es un día importante porque los pilotos cuentan con apenas cuatro balas en la recámara para conseguir un buen lugar en la parrilla de salida, una de las mayores preocupaciones de los que pelean por la victoria cada domingo –ocho diferentes en los últimos ocho Grandes Premios, aunque para el Motorland la baraja del posible noveno vencedor es mucho más escasa-. Eso sí, será una carrera con la puerta abierta de la posibilidad de que se viva otra vez con la lluvia como protagonista o como amenaza.

«Seguramente por la tarde sí que haya sido el mejor viernes», explicó Pedrosa. «Por la mañana ha sido un poco más difícil porque las condiciones no eran ideales. No acababa de salir el sol. Los neumáticos eran muy duros para este circuito. Evidentemente que una carrera buena te ayuda a empezar mejor la siguiente, pero lo que importa es seguir apretando día a día», añadió. Además del poderío de las Honda y de los problemas de Lorenzo, la noticia del día fue la baja, otra vez, de Andrea Iannone, que aún no ha conseguido recuperarse de los problemas cervicales tras la caída en los entrenamientos libres de Misano.

Tampoco estuvo al cien por cien, aunque sí que estará peleando por todo el domingo en la parrilla, Alex Rins. Aquejado de la resaca de una gastroenteritis que le dejó KO el miércoles y el jueves, el segundo de la general de Moto2 salvó como pudo la papeleta del arranque de la carrera de casa en un fin de semana en el que seguirá jugando su mano a mano con el francés Johann Zarco. «Ayer me encontraba muy mal, con vómitos y fiebre. Los médicos han hecho un gran trabajo y me encuentro mucho mejor. Algo débil, pero mucho mejor. En pista, el trabajo ha ido bien, nos hemos centrado en un par de cosas que hemos solucionado. Para mañana espero dar un paso adelante», avisó el piloto recuperado.