Mundial

McLaren cambia Honda por Renault

Fernando ALonso, delante de un carte de la escudería. /Efe
Fernando ALonso, delante de un carte de la escudería. / Efe

Se oficializa la ruptura de McLaren con Honda y el acuerdo con Renault, que a su vez rompe con Toro Rosso que pasará a llevar el motor de los japoneses

DÁVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Había pasado sólo media hora después de que la acción en pista de los primeros entrenamientos libres del GP de Singapur se acabara. Prácticamente habían quedado con una anécdota, casi molesta, porque lo que todo el mundo estaba esperando era el lanzamiento de las múltiples notas de prensa que venían a confirmar los múltiples movimientos que iban a producirse.

El primero en ganar esta ‘carrera’ fue Renault. El fabricante francés confirmaba que dejaba su relación con Toro Rosso. Después, fue McLaren quien dio respuesta y una alegría a los muchos fans del equipo que estaban hartos de ver la ‘H’ en el lomo de sus monoplazas: se daba por finalizada su unión con Honda a partir de la temporada 2018. Una vez confirmadas las separaciones de ambos, sólo había que poner negro sobre blanco los acuerdos de boda, en este intercambio de parejas: a partir del próximo año, Toro Rosso montará motores Honda y McLaren, los de Renault.

Red Bull da un paso al frente

Daniel Ricciardo fue el más rápido de las dos sesiones de entrenamientos del GP de Singapur, con récord incluido en la segunda tanda. El australiano lideró una brillante jornada para Red Bull, que demostró que en este circuito pueden dar la campanada y superar a los Mercedes y los Ferrari, en un trazado complicado y que dejó algún susto para los pilotos.

     La caída de una plancha de publicidad a pista por un toque de Sebastian Vettel dejó claro que cualquier susto puede provocar un incidente serio, aunque todos los equipos salieron razonablemente ilesos. Para Fernando Alonso fue una sesión bastante productiva. Aunque entonó su ya famoso «no power» en la primera sesión por una -otra- pérdida de potencia en las baterías eléctricas de su McLaren, pudo completar el día con razonables buenas sensaciones y un séptimo mejor tiempo que le permite aspirar a los puntos y a conseguir un buen fin de semana. El sexto puesto de su compañero Stoffel Vandoorne también le da esperanzas, máxime cuando (de momento) ninguno de los dos arrastra penalizaciones por cambios de motor.

     Carlos Sainz, en el que podría ser su último viernes como piloto de Toro Rosso, dejó un decimosegundo crono en la segunda tanda de libres, la única que disputó. En los primeros, dejó su coche a Seal Gelael, el que será probador de Red Bull y Toro Rosso a partir de ahora y, quizá, piloto de la escuadra en un futuro en el que Sainz ya defenderá los colores de Renault.

Para la escudería británica se acaban así tres años de pesadilla. «El poder de los sueños» se convirtió en la peor época de McLaren en su más de medio siglo de historia. Era casi una exigencia de los fans y, sobre todo, de los accionistas: había que romper el acuerdo que peores resultados les había granjeado, y por eso se pusieron manos a la obra para trabajar en busca de un nuevo motorista. La puerta se abrió en Renault, que aceptaron sentarse… pero había que colocar a Honda. Ahí tuvieron que pedir ayuda a la FIA y al resto de equipos, que rápidamente intentaron colocar a los japoneses donde fuera. Toro Rosso se convirtió en la opción perfecta para todas las partes: equipo pequeño, sin pretensiones ni presiones, y una puerta a Red Bull de cara a 2021, fecha en la que tanto Honda como Renault acabaran sus contratos tanto con los de Faenza como con los de Woking.

El camino a tomar ahora será totalmente divergente al de Honda. Así lo ha afirmado, rotundo, un Zak Brown que de esta manera rompe el kafkiano acuerdo que había firmado su predecesor como máximo responsable de McLaren, Ron Dennis. «Nuestra colaboración no ha resultado como nos habría gustado, y no ha sido por la falta de esfuerzo por parte de Honda o McLaren, pero ha llegado el momento de avanzar en direcciones diferentes. Esperamos ver la vuelta del gran nombre de Honda a lo más alto, destacaba un Brown que ha llevado estas negociaciones de manera personal desde el principio.

El acuerdo entre McLaren y Renault es inédito en la historia de la Fórmula 1. Nunca antes el fabricante francés había suministrado a los británicos, lo que supone un horizonte lleno de dudas pero también muy emocionante para ambas partes. El acuerdo firmado por tres años les garantiza tiempo para desarrollar un monoplaza competitivo, aunque previsiblemente la primera campaña será la más difícil. El precedente más parecido es el acuerdo entre McLaren y Peugeot en 1994, precisamente después de la primera época junto a Honda. Después de más de una década ‘en la pomada’, cayeron con estrépito hasta el cuarto puesto final, aunque lograron subir ocho veces al podio ese año.

A la espera de Alonso

La única noticia que no se confirmó este viernes en el paddock de Singapur es qué va a hacer Fernando Alonso. El piloto español había avanzado en las jornadas previas que esperaría la decisión de McLaren para anunciar la suya, así que sólo es cuestión de tiempo que hable.

Ahora mismo, la opción que más fuerza tiene es la de quedarse. El asturiano sólo quiere firmar una temporada con opción a otra más, como hizo el pasado año, pero el equipo quiere retenerle al menos tres temporadas. De aquí a Malasia, se resolverá la situación.

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