Carreras de caballos

Wild King se lleva la Copa de Oro

El hipódromo de San Sebastián ha registrado un lleno absoluto este martes. / José Mari López

La preparadora donostiarra Ana Imaz fue la gran protagonista de la carrera al colocar a sus tres caballos en las posiciones remuneradas

IMANOL ARRUTISan Sebastián

¡Qué bueno es! Era el comentario más repetido después de que ‘Wild King’ se impusiese en la 49º edición de la Copa de Oro de San Sebastián. El extraordinario potro de Ana Imaz prevaleció en una carrera loca, condicionada por una pista blanda que la convirtió en imprevisible y difícil de gestionar. En el caos reinó el rey salvaje, que es lo que significa su nombre en inglés. Con una aceleración fuera de lo común, sobrepasó a todo el lote para gritar a los cuatro vientos que él es el mejor caballo entrenado en España.

La de ‘Wild King’ es una historia de amor a primera vista. Debutó un 11 de julio, en plena temporada del Centenario. Su papel parecía secundario en un lote de experimentados y afinados potros. Pero ganó. En el paddock descubrimos a un alazán pequeñajo con lucero, que parecía una reencarnación del gran ‘Pazifiksturm’. Los Martín, sus propietarios, debieron de ver en él el mismo gen ganador que tenía su llorado campeón y se lo trajeron desde Alemania para casa. Su debut fue de esos en los que todos se ponen de acuerdo: este es de los buenos. ¡Y vaya si lo era! Un año después es el rey de San Sebastián.

Los honores para el campeón deben de ser compartidos con su preparadora. Decía la donostiarra Ana Imaz estar orgullosa de su trabajo por cómo habían llegado sus tres caballos a la carrera. Y no le faltaba razón. Nos quitamos el sombrero con la magnífica puesta a punto con la que afrontaron el Oro ‘Wild King’, ‘Gran Torino’ e ‘Intaglio’, que ocuparon tres de las cuatro plazas remuneradas. Mejor es casi imposible. El triunfo premia además la enorme aportación de la cuadra Martul al turf español. Su inversión y amor por las carreras merecen alegrías como esta. La Copa difícilmente podría estar en mejores manos.

Carrera rápida y movida

La carrera fue rápida (2’32’’43) para las condiciones que presentaba la pista, pegajosa por los carriles interiores y algo blanda en general. Pero es que se corrió desde el primer metro hasta el último. De hacer sentir los metros a sus rivales se encargó un brillante ‘Intaglio’, al mando de las operaciones desde que se abrieron los cajones. Fue el único que optó por galopar pegado a la cuerda en el primer paso frente a las tribunas, con ‘Arguero’ comandando a un pelotón más abierto.

La recta del río fue una lucha sin cuartel por lograr una buena posición, con el a posteriori ganador tranquilo en una relajada penúltima posición. ‘Intaglio’ los llevó siempre con la soga al cuello, bien apretada. Se le echaron encima y en la curva el apelotonamiento fue como para poner al más valiente en apuros. La pujanza por cada metro fue feroz. Al margen de la batalla solo estaban el puntero y ‘Wild King’, siempre penúltimo. El avance interior de ‘Gran Torino’ en Bugati fue para no cerrar boca.

El movimiento de tablero de Ana Imaz puso en jaque a todo el lote. Los dos representantes de Mild West se lanzaron en cabeza para forzar a sus adversarios a reaccionar. ‘Tuvalu’, que siempre viajó bien colocado, lo intentó por el centro de la pista, pero estuvo soso. Sudado en el paddock, puede que duro esfuerzo que tuvo que realizar hace un mes en París les pasase factura. En esas estábamos cuando por todo el exterior apareció ‘Wild King’. Jaque mate.

«Es un motor Ferrari montado en un Seiscientos»

Decía Ana Imaz que había visto la carrera tranquila. Debía de ser de las pocas personas en el hipódromo que no estuviese al borde de un ataque de nervios. La Copa de Oro eleva las pulsaciones de una manera que la adrenalina se dispara sin control durante casi tres minutos. Es difícil asimilar tantas cosas en un periodo tan corto de tiempo y con las emociones desbordadas. Más nerviosos vieron la carrera los propietarios de ‘Wild King’, Fernando Martín padre e hijo, que se dejaron la voz para llevar en volandas a su campeón.

La primera valoración de la entrenadora era de «satisfacción. Ha salido todo sobre lo planeado. Sabíamos que no iba a haber paso y al ser ‘Intaglio’ un caballo muy brillante, lo hemos mandado en punta. Me hubiese gustado que fuese más relajado, porque los 2400 metros le llegan justos. De todos modos ha hecho un carrerón. ‘Gran Torino’ es para mí el mejor viejo que hay en España y ‘Wild King’, siempre lo he dicho, es un campeón». Su recta pasando a todo el lote es «de un caballo muy bueno. Siempre digo que tiene un motor de Ferrari en un cuerpo de un Seiscientos. Por eso hay que cuidarle, hay que mimarle. Tiene una aceleración que a día de hoy no hay en España. Correrá el Villamejor en otoño y será su última carrera del año».

Con Jean Baptiste Hamel en la silla, sus últimos 400 metros fueron sencillamente excelsos. Su aceleración es puro caviar. Es un potro con unas capacidades extraordinarias, que le permiten cambiar de ritmo como si tuviese varias marchas más que sus rivales. El primer acelerón lo dio a 400 del poste para situarse tercero. Limó su desventaja llegando a la vieja tribuna de general y cuando Hamel le hizo sentir el látigo, volvió a cambiar de ritmo para dejar a todos sus rivales sin ninguna opción. En meta su ventaja fue de cuerpo y medio sobre un sorprendente ‘Sant’Alberto’, que con nueve añazos rejuveneció al encontrar el barro.

Hat-trick de ‘Ranyan’

El público respondió como de costumbre a la gran cita de la temporada, abarrotando las gradas y demostrando su fidelidad a las carreras y a la Copa de Oro. Las ganas de espectáculo quedaron reflejadas en que nadie se marchó del hipódromo hasta que concluyó la sexta carrera. Y fue una decisión acertada, pues los que se quedaron pudieron aplaudir al gran ‘Ranyan’, ganador de la consolatoria de la Copa de Oro y único triple laureado en esta temporada.

A sus ocho años, el alazán de Juan Luís Maroto atraviesa uno de los mejores momentos de su vida. Es un caballo generoso y de enorme corazón, y aliado con un barro que siempre fue de su gusto, se despidió como merecía de su hipódromo talismán. Borja Fayos pedía con razón y señalando al caballo un aplauso para este viejo gladiador, respondiendo el público a la altura de sus merecimientos.

La jornada comenzó con mal pie, después de que en la primera de la tarde ‘Ababol’ y ‘Nice Piorno’ desmontasen a sus jockeys en Bugati. La carrera fue coser y cantar para ‘Kiko’ rumbo al Criterium Internacional. ‘Obanos’ también estrenó su historial de victorias con una rotunda actuación que le confirma como un caballo de dos curvas. En los hándicaps las victorias llegaron por el exterior y con la firma de ‘Maria de la O’ y ‘Duendecillo’, que dio una tremenda alegría a sus responsables.

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