Vicente, triple campeón de Navarra

Iker Vicente, con la txapela lograda ayer en el Koteto Ezkurra de Doneztebe./ALICIA DEL CASTILLO
Iker Vicente, con la txapela lograda ayer en el Koteto Ezkurra de Doneztebe. / ALICIA DEL CASTILLO

El de Otsagabia demostró estar por encima de todos sus rivales, ayer en Doneztebe

IÑIGO GOÑISAN SEBASTIÁN

. Iker Vicente revalidó el título de campeón de Navarra de aizkolaris por tercer año consecutivo. El joven aizkolari de Otsagabia era el favorito para llevarse la victoria y no falló. En un frontón Koteto Ezkurra de Doneztebe repleto de gente, aventajó en más de dos minutos y medio a Jon Rekondo.

Ambos aizkolaris entraban en todas las quinielas como los principales candidatos al triunfo y los pronósticos acertaron de pleno, a pesar de las dificultades que se encontraron los aizkolaris sobre el camino. La primera el trabajo tan exigente al que se tenían que enfrentar; cuatro troncos kanaerdikos, cuatro troncos de 60 pulgadas y dos oinbikos y si eso no era poco los contendientes se encontraron con una madera nada noble. Al contrario era sucia y los nudos eran constantes dentro de las maderas. Los aizkolaris sufrieron mucho en ese aspecto, incluido el campeón.

Iker Vicente ya ganó las txapelas de 2015 y 2016 al que le ha sumado la de 2017. El tiempo que empleó para terminar su trabajo fue de 32 minutos y 37 segundos por los 35:15 de Rekondo. Una ventaja considerable.

El joven aizkolari de 20 años cogió la delantera pronto y no la soltó en ningún momento. Su golpe y ritmo eran superiores a Rekondo, Mieltxo Mindegia, Ruben Saralegi y Joxean Etxeberria.

Lo cierto es que quizás al campeonato le faltó algo de emoción. Se abrieron huecos considerables en las diferentes posiciones y quizás la mayor igualdad se produjo en la pelea por evitar el último puesto.

El triple campeón navarro llegó a Doneztebe tras su periplo internacional donde compitió junto a su primo Rubén y su padre Daniel Vicente, en Noruega, en el campeonato del Mundo de Stihl. Los trabajos en esas competiciones no tienen nada que ver con las que se disputan en los campeonatos vascos, pero Vicente se amolda perfectamente de una especialidad a otra, no acusa el cambio o al menos no lo parece exteriormente.

Saralegi rompe tres hachas

Una vez más dejó claro que domina todo tipo de maderas y cada vez se le ve más sólido en trabajos largos, con más poso. Los 32 minutos no son una gran marca, pero, como se ha comentado antes, la madera no ayudó nada.

El que más sufrió con el tipo de troncos fue su primo Rubén Saralegi. El recientemente campeón de segunda acabó cuarto, por detrás del también leitzarra Jon Rekondo y Mieltxo Mindegia. No estuvo cerca de inquietar a su paisano, ni tampoco a Mindegia, pero no le ayudó que rompiera hasta tres hachas o aizkoras. Algo totalmente inhabitual en una competición y que evidencia la suciedad con la que se encontraron los aizkolaris. Ha bajado dos puesto respecto al año pasado, ya que Rekondo volvió al sitio que le corresponde en la actualidad, que es ser el segundo aizkolari de Navarra, que no es poco.

Mieltxo Mindegia, hijo del mito Miel Mindegia, acabó tercero a un minuto y medio de Rekondo. Cada vez se le ve mejor y si sigue en esa línea dará que hablar y mucho en los próximos años. Es un aizkolari que ha comenzado a cortar tarde, hace cuatro años, con 30 años, y tiene mucho golpe. Solo le queda afinar la forma para ser un aizkolari de primera con todas las de la ley.

La revelación de la temporada, el joven de Ziga, Joxean Etxeberria cumplió con creces y le pisó los talones a Saralegi. Acabó a menos de un minuto del cuarto puesto y es otro aizkolari que lleva una curva progresiva más que interesante.

Txapartegi lanza un reto

Otra de las noticias que circulaban en Doneztebe era el desafío que ha lanzado Luis Txapartegi. Se proclamó campeón de Euskadi de tercera la semana pasada y ayer lanzó un desafío a todos los finalistas y aizkolaris del campeonato de segunda, salvo al campeón Rubén Saralegi. Hay que recordar que en la final compitieron el mismo Mindegia, Kañamares, Zaldúa y Mugertza III. Creca de la final estuvo Etxeberria, que también podría coger el guante.

El que lo quiera coger deberá presentarse en el bar Cantábrico, el próximo 23 de noviembre, a partir de las 20.00 horas. Y el trabajo que plantea el guipuzcoano de Aizarna es el de la final del Campeonato de primera, o sea, cortar doce troncos divididos en cuatro kanaerdikos, cuatro de 60 pulgadas y cuatro oinbikos.

CLASIFICACIÓN

1
Iker Vicente 32.37
2
Jon Rekondo 35.15
3
Mieltxo Mindegia 36.48
4
Rubén Saralegi 38.44
5
Joxean Etxeberria 39.41

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