Balonmano

Triunfo de prestigio para el Bidasoa

Jon Azkue arma el brazo para lanzar a portería ante la oposición de la defensa riojana. / FLOREN PORTU

El Bidasoa-Irun le gana 27-25 al Logroño y consigue su segunda victoria en la Liga Asobal

BORJA OLAZABAL

Final de infarto. Es lo que se vivió ayer en un Artaleku que vibró con su equipo, el Bidasoa-Irun. El achuche al corazón, quizás fue innecesario, ya que la tarde parecía plácida con el repaso que le estaban dando los de amarillo al Balonmano Logroño. Pero los riojanos apretaron en el tramo final y estuvieron a punto de darle un buen disgusto a la parroquia bidasotarra. Afortunadamente, esta consiguió celebrar el segundo triunfo de su equipo, el primero que pudieron ver con sus ojos.

Con los dos puntos de ayer, el equipo de Irun ya suma cuatro después de cinco jornadas y se coloca en la zona media de la clasificación. Tras la bocanada de aire cogida en Benidorm, lo de ayer debe ser otro gran impulso para el equipo.

Y todo en un partido en el que desde el principio se iba a poder comprobar la importancia que iba a tener la defensa amarilla. Los dos primeros ataques de los riojanos fueron desbaratados por el muro irundarra, aunque el primer gol del choque fue para los visitantes.

Pero en cuanto el ataque local empezó a funcionar, el marcador empezó a reflejar ventajas irundarras. La primera tras un gol de Kauldi y otro de Salinas, 2-1, a los que siguieron dos tantos, 3-2 y 4-3, de un genial Jon Azkue.

El paso de los minutos fue mostrando la superioridad del Bidasoa, que llegó a tener antes del descanso cuatro goles de renta con el 14-10 y que estuvo a punto de marcharse a los vestuarios con un tanto más de ventaja, pero los locales fallaron, el Logroño marcó y el primer tiempo acabó con el 14-11.

27 Bidasoa-Irun

Zubiria (9 paradas), Vázquez (1 gol), Nonó (4), Popovic, Redondo, Beltza, Kauldi (4, 1 p.) -siete inicial-, Ledo (2 paradas, 1 gol), Cavero (1, p.), Crowley (3, 1 p.), Serrano (3), Renaud, Salinas (5), Azkue (4) y Lancina (1).

25 Logroño - La Rioja

Aginagalde (10 paradas), Fernández (4), Del Arco (2) Kukic (1), Garciandía (1), Muñoz (1, p.), Kusan (2) -siete inicial-, Krupa ( 2 paradas), Sánchez (1), Montoro (4), Castro (6), Chiuffa (3), Garbaya, Paredes y Cadarso.

Marcador cada cinco minutos:
2-2, 5-4, 8-5, 10-7, 12-10, 14-11 (descanso); 17-12, 20-15, 20-16, 22-21, 24-23 y 27-25.
Árbitros:
García Mosquera y Muro San José. Excluyeron a los locales Crowley y Renaud y a los visitantes Garabaya (dos veces), Sánchez y Montoro. Roja directa al bidasotarra Crowley en el minuto 56.
Incidencias:
1.850 espectadores en el polideportivo Artaleku.

El inicio de la segunda parte fue demoledor. El Bidasoa-Irun, en ocho minutos, le metió a su rival un 6-2 para colocarse siete goles arriba. Con el 20-13, tras un tanto de Crowley, el partido parecía finiquitado, pero entonces llegaron los problemas.

Calma y triunfo

Jota, el técnico del Logroño, lo intentó de todas las maneras. Colocó un 5:1 defensivo y empezó a atacar con siete hombres. El Bidasoa se bloqueó y estuvo diez minutos sin marcar. Iker Serrano rompió la sequía, pero su gol solo sirvió para poner el 21-19 y poco después los riojanos lograron empatar, 23-23.

El partido volvía a empezar y se lo iba a llevar el que mejor templara los nervios en los seis últimos minutos. Fue el Bidasoa. Y eso que a falta de cuatro, con el 24-24, Crowley le dio en la cara a Gurutz desde los siete metros y fue expulsado.

La siguiente acción fue clave. El Logroño, atacando sin portero, perdió el balón y Xoan Ledo marcó desde su portería. Montoro empató a veinticinco, pero Kauldi puso el 26-25 de penalti, Chiuffa falló desde el extremo y Vázquez sentenció en el último ataque del partido ante el jolgorio de la afición. Los corazones se habían parado, pero volvieron a latir con fuerza.

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