Superhermanos de oro y plata

Los eibarreses Pello y Txomin Osoro acumulan triunfos y podios en campeonatos de triatlón de invierno en medio de una sana rivalidad

Hermanos. Txomin Osoro, en primera posición, y Pello Osoro, segundo, durante la Copa de España de Vinuesa. /IÑAKI OSORO
Hermanos. Txomin Osoro, en primera posición, y Pello Osoro, segundo, durante la Copa de España de Vinuesa. / IÑAKI OSORO
KAREL LÓPEZ

Hace tan solo diez días, en la prueba de Vinuesa (Soria) de la Copa de España de triatlón de invierno, el eibarrés Txomin Osoro, de 21 años, cruzó la meta en primer lugar tres segundos antes que el segundo. Su principal rival en la prueba, Pello Osoro, de 26, no dudó en felicitarle. A fin de cuentas, son hermanos; superhermanos, mejor dicho. Aunque los dos integrantes del Delteco Eibar Triatloi Taldea también son, siempre que pueden, compañeros de entrenamientos y, claro está, rivales sobre el asfalto y la nieve. O lo que les echen...

En una ciudad con tradición armera, ellos se encargan de conseguir en diferentes pruebas medallas de oro y plata. A veces gana uno... y otras veces, el otro.

Eso sí, su rivalidad es sana. Esto les hace más fuertes. Pero a los dos les gusta ganar. Pello lo hizo el domingo en Ansó (Huesca), donde se disputó el Campeonato de España de este deporte muy exigente que consiste en correr, subir un puerto en bici y esquiar. ¡Casi nada! «La verdad es que no me lo esperaba. He trabajado duro. Fue una semana un poco rara y estuve con catarro, pero todo salió bien», relata Pello. Txomin no pudo compartir podio con su hermano en esta ocasión. Acabó cuarto -campeón de España sub 23-, pero promete dar guerra a su hermano en las próximas citas.

«El tramo a pie, de cerca de siete kilómetros y por el pueblo, era muy duro: adoquín, cuestas... Después, 17 kilómetros de subida en bicicleta de montaña (normalmente es de carretera) y diez kilómetros de esquí», continúa el mayor de los hermanos Osoro. «Hice una muy mala transición tras el tramo en bici, pero a dos kilómetros de meta alcancé a Freixa, segundo al final».

Fue una remontada basada en la constancia. En 2017, Pello completó 658 kilómetros nadando, 21.550 en bici, 2.200 corriendo, 490 entre esquí de fondo y travesía y una sesión de fuerza semanal. Un total de 1.112 horas de entrenamiento. Más de 46 días completos. «La verdad es que tengo más tiempo que mi hermano para entrenarme».

«Es especial»

«Siempre es especial compartir carreras con mi hermano. Sobre todo me gusta cuando en el tramo en bicicleta nos juntamos, jugando con la ventaja de ir los dos a la par. Y si encima tenemos la oportunidad de disputar el podio, mejor que mejor», explica Txomin. «Creo que mi fuerte en competición es que no fallo en ninguna de las tres disciplinas», sigue el pequeño de los hermanos, quien coincide con Pello en este sentido. «Yo no me considero bueno en nada, pero tampoco fallo en ninguna prueba».

«Sin duda, hacer esquí alpino desde los tres años es algo que me ha ayudado mucho», continúa el pequeño. Sus números de entrenamientos acumulados durante el año pasado son un poco inferiores a los de Pello, aunque tampoco están nada mal: 12.500 kilómetros en bicicleta, 1.600 corriendo, 250 nadando y 300 esquiando.

La historia de estos dos hermanos eibarreses, salvando la distancia, recuerda a la de los británicos Brownlee: cuando es necesario, se echan un cable -incluso entrenándose-, pero cuando tienen que competir el uno contra el otro, no dudan en hacerlo. Este fin de semana, en Reinosa, nueva batalla. Pello y Txomin Osoro están invitados, y buscarán volver a ser de oro y plata. Y eso porque no pueden ser los dos de oro...

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