Hockey sobre hielo

Sokolov, el portero con alma de goleador

Luis Sokolov, en la pista de hielo del Palacio Txuri-Urdin./ÍÑIGO SÁNCHEZ
Luis Sokolov, en la pista de hielo del Palacio Txuri-Urdin. / ÍÑIGO SÁNCHEZ

El guardameta del Txuri durante 15 temporadas juega este año de delantero. Ya ha marcado su primer tanto Internacional en todas las categorías, siempre quiso «patinar y meter goles». «Ahora tengo una nueva ilusión y no veo final a mi carrera», subraya

AXEL GUERRA

Ha defendido la portería del Txuri Urdin durante quince campañas. Sus cualidades como guardameta le llevaron a ser internacional en todas las categorías, participar en siete mundiales y un preolímpico, entre otros torneos internacionales. Por eso, más de uno se sorprendió cuando Luis Sokolov (Minsk, Bielorrusia, 1990) apostó por cambiar de posición y propuso al club jugar como delantero esta temporada. En la penúltima jornada de Liga logró su primer gol -«un subidón que compensa todos los sacrificios»- , que le sirvió para adquirir «confianza» mientras sueña con tener algún minuto en las semifinales del play off por el título de Liga que enfrenta al club donostiarra contra el Majadahonda. El primer partido se disputa hoy en la pista madrileña (22.00 horas).

Sokolov llegó a Donostia con dos años, cuando sus padres dejaron Bielorrusia y se instalaron en la capital guipuzcoana. Al poco de llegar, se enteraron de que el Txuri tenía dos jugadores rusos, Misa y Vitali, entablaron amistad con ellos y de rebote comenzó a jugar. Primero lo hizo como jugador, y cuando tenía once años pasó a hacerlo de guardameta porque en el equipo no había ninguno y hacía falta alguien en ese puesto. «Soy portero por necesidad, porque si aquí hay poca gente que juegue al hockey hielo imagínate cuántos optan por la portería».

Sus cualidades le llevaron a ser internacional sub-18 y sub-20 y debutar con la absoluta en el Mundial de Islandia, además de jugar el preolímpico de los Juegos de Sochi de 2014 en Rusia. «Jugar la clasificación ya fue un éxito porque antes ni siquiera lográbamos disputarla», subraya. No obstante, uno de los torneos del que mejor recuerdo guarda es el de los Juegos de la Juventud de 2007 que se disputaron en Jaca. «España participó como anfitriona y nos enfrentamos a selecciones como Rusia o Suecia, auténticas potencias mundiales. Algunos de los jugadores contra los que jugamos están ahora en las ligas más importantes del mundo, como la NHL o la KHL. Los marcadores eran abultados y como portero no fue agradable porque había mucha diferencia entre unos y otros equipos, pero resultó una experiencia increíble».

«Cuando marqué el 2-0 al Puigcerdá no sabía cómo celebrarlo; me tiré al suelo y todos me felicitaron»

«Me convertí en portero porque con 11 años nadie quería serlo y el equipo necesitaba uno»

Con semejante bagaje deportivo llama la atención que después de quince temporadas decidiera cambiar de puesto. «Siempre me ha atraído más jugar como delantero, pero al final, cuando con quince o dieciséis años eres el portero de un club como el Txuri Urdin, lo eres para toda la vida. Menos en mi caso. Yo lo que quiero es patinar, deslizarme, luchar, meter goles... Ahora tengo una nueva ilusión y no veo final a mi carrera. Estoy entrenando como nunca, como si empezara de nuevo, con las mismas ganas», admite.

La decisión

Comunicó la decisión al entrenador, Tito Marcelino, después de que el Txuri se proclamara campeón de Liga. «Le pillé de subidón porque acabábamos de ganar el título y fue más fácil (sonríe). Era una idea que tenía en la cabeza desde hace varios años. Veía que era el momento ideal para proponer el cambio porque por debajo vienen empujando porteros jóvenes y de calidad como Lucas Serna, que es internacional sub-20 y que esta temporada ya ha disputado siete partidos con el primer equipo. Tito me apoyó desde el primer momento y sin él todo esto no hubiera sido posible».

El proceso de adaptación a la nueva posición está siendo paulatino. «El juego es muy rápido y tienes que aprender a deslizarte. Antes, desde la portería, tenía una perspectiva completamente diferente del juego. Veía toda la jugada y ahora formo parte de ella. El puc -la pastilla- vuela, llega a alcanzar los cien kilómetros por hora, recibes las cargas de los rivales, te afectan otras normas del reglamento... Es una sensación completamente diferente».

Reconoce que al principio hubo mucha gente escéptica con que tuviera éxito, «porque es un reto grande, antes no se había visto nada igual. Además, intentar hacerlo en el mejor equipo de la Liga elevaba el nivel de exigencia».

Empezó jugando «minutos sueltos» hasta que en el último tramo de la temporada regular ha formado en el quinteto titular en tres partidos. La última vez fue ante el Puigcerdá en el Palacio de hielo de Donostia. Era la primera ocasión en la que iba a jugar desde el inicio ante su familia, su novia y sus amigos. «La noche anterior estaba muy nervioso. Apenas pude pegar ojo, imaginando las jugadas, que podía marca un gol... El sueño se hizo realidad porque conseguí el 2-0. Estaba en una nube y no recuerdo mucho cómo reaccioné, solo sé que no sabía cómo celebrarlo. En los entrenamientos, siempre que marco me acerco a la grada y hago un gesto de dedicatoria, como si hubiera público. Aquel día me tiré al suelo, me deslicé y los compañeros corrieron a felicitarme. Es un recuerdo para toda la vida».

¿Es comparable marcar un gol con hacer una parada? «Los porteros tenemos acciones que son muy excitantes, como cuando detenemos un penalti que puede dar el equipo el acceso a otra eliminatoria, pero no hay nada como meter un gol. Es lo máximo».

Sabe que va a ser «complicado» que pueda saltar al hielo durante los play off «porque hay mucho en juego, formó parte de la cuarta línea del equipo y hay otros compañeros por delante», pero confía en poder jugar si el resultado de algún partido es holgado.

De la eliminatoria ante el Majadahonda destaca que el madrileño es un conjunto «en el que todos los jugadores se conocen muy bien porque llevan muchos años jugando juntos. Es un bloque muy duro y rocoso, pero quizá les falte ese jugador de calidad que pueda marcar diferencias como nosotros tenemos a Lantos y Mrna, por ejemplo».

El Txuri está completando una temporada «sobresaliente» tras conseguir el título de Liga y ganar un partido en la Continental Cup europea. Si gana la Liga «será histórico, porque desde la 99/00 no conseguimos el doblete. Pero no queremos distraernos con eso. Antes tenemos que eliminar al Majadahonda para acceder a la final».

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