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Sello guipuzcoano en las XXL de Nazaré

Un surfista desciende una inmensa pared de agua en Nazaré. El público llenará hoy los acantilados próximos para seguir la prueba. /
Un surfista desciende una inmensa pared de agua en Nazaré. El público llenará hoy los acantilados próximos para seguir la prueba.

Tras el incendio de su fábrica de Oiartzun en 2017, la recuperación de Pukas es un hecho: nueve surfistas llevarán sus tablas en la cita mundial de hoy en Portugal

ÁLVARO VICENTE

Estamos en pie y dispuestos a crecer. Pukas es surf y surfearemos». Este era el mensaje que las gentes de la factoría de tablas guipuzcoana escribió en sus redes sociales un día después de que su sede en Oiar-tzun quedara calcinada en un vasto incendio que llevó al límite a los bomberos para sofocarlo el pasado 19 de junio. Todo quedó reducido a cenizas, nada quedó en pie, pero la intención era clara, levantarse y volver a producir tablas cuanto antes. Tardaron pocos días en volver a poner en marcha su producción en cinco localizaciones distintas de Gipuzkoa porque había que dar respuesta a los surfistas profesionales y a los innumerables aficionados que confían en ellos en cualquier punto del planeta.

Ese esfuerzo tiene su recompensa porque nueve surfistas que hoy participan en la prueba del circuito mundial de olas grandes que se celebra en Nazaré (Portugal) llevarán sus tablas: Pedro Calado (Brasil), Billy Kemper (Hawai), Ryan Hipwood (Australia), Cristian Merello (Chile), Greg Long (Estados Unidos), Francisco Porcella (Italia), Ian Walsh (Hawai), Natxo González (Euskadi) y el campeón del mundo de olas grandes, Grant Twig Baker (Sudáfrica).

«Es un orgullo que surfistas que se juegan la vida confíen en nosotros. No han sido meses nada fáciles después del incendio, pero vemos que el trabajo tiene su recompensa», confesaba ayer Miguel Azpiroz, uno de los responsables de la casa Pukas, presente desde ayer en Nazaré. «No sé si escuchas por teléfono el ruido de las olas. ¡Qué fuerza! Es increíble».

Han sido días agotadores para él y su equipo para conseguir que todos sus surfistas tengan la tabla a su gusto. Estas tienen unas características especiales y sus proporciones son mucho mayores que las que estamos habituados a ver en cualquier playa. Ninguna es inferior a los tres metros de altura. Son así para poder descender las enormes paredes de agua.

Para hoy se espera un swell que llega del noroeste que ya está generando olas de nueve a doce pies (2,8 a 3,6 metros) en alta mar, lo que podría traducirse en olas de entre 25 a 35 pies (7,6 a 10,6) por la parte delantera una vez que alcancen el cañón de Nazaré. Las previsiones indican que las olas podrían ser incluso mayores a lo largo del día dependiendo de los puntos de marea. Con esta impresionante marejada en camino, el problema puede que sea el viento. La previsión indica que podría arreciar durante el día, por lo que la organización ha indicado que la competición podría lanzarse a primerísima hora. La prueba puede seguirse en directo en worldsurfleague.com.

Es la segunda edición del Nazaré Challenge tras el éxito que se registró el año pasado y en el que el vigente campeón es Jamie Mitchell. Uno de los protagonistas de la cita será Kai Lenny, que llega como líder de la clasificación general del circuito. En esta cita los surfistas deben coger las olas propulsados por sus brazos sin ayuda de motos acuáticas.

El secreto de la potencia de esta ola en Nazaré está bajo el mar: un cañón marino subacuático de cinco kilómetros de profundidad que apunta directamente a tierra firme. El efecto se parece al de un embudo que cuando hay oleaje actúa como un amplificador levantando el mar hacia el cielo.

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