Balonmano

Salinas: «Cuando entro en una pista lo hago para ganar a quien sea»

Rodrigo Salinas debe aportar goles al ataque del Bidasoa./F. DE LA HERA
Rodrigo Salinas debe aportar goles al ataque del Bidasoa. / F. DE LA HERA
Rodrigo Salinas, jugador del Bidasoa-Irun

El internacional chileno, llamado a ser uno de los hombres importantes del equipo, solo ha podido participar en cuatro de las ocho primeras jornadas

BORJA OLAZABALIRUN.

No está siendo el inicio de temporada soñado para Rodrigo Salinas (Viña del Mar, 1989). Llegó al Bidasoa-Irun para ser uno de los jugadores importantes del equipo, la referencia ofensiva, pero las lesiones solo le han permitido jugar la mitad de los partidos. Aun así, está convencido de que la temporada va a ser buena en lo personal y en lo colectivo. Una persona que con dieciséis años cruzó el charco para cumplir un sueño, que empezó jugando en España en Primera Nacional y que tras pasar por el balonmano rumano llegó al Nantes, uno de los equipos más potentes de Francia, no se rinde porque las cosas no hayan empezado bien. Salinas tiene mucho por aportar al Bidasoa. Está convencido de que lo va a hacer.

- Los ligamentos de la mano tocados en la primera jornada, una rotura de fibras cuando se arregla la primera lesión... ¡Vaya comienzo!

- Hicimos una pretemporada muy buena y estaba con muchas ganas de hacer algo grande desde el inicio, pero en la primera jugada de la temporada me fastidié el dedo, luego tuve una rotura en el cuádriceps... Ahora estoy bien y espero que todo vaya a mejor.

- La plaga de lesiones en el equipo es de las importantes...

- Sí. Además, cada lesión afecta al equipo porque todos los jugadores somos muy importantes en el sistema de Jacobo. Nuestra defensa desgasta mucho, el ataque también... Por eso somos dos jugadores en cada puesto. Pero no nos podemos quedar con eso porque contra Cangas, un partido en el que faltábamos muchos, se ganó. Y en la otra cara de la moneda está que partidos en los que estábamos casi todos, hemos perdido. Por estas cosas está tan divertida la Asobal.

- Por una razón u otra, solo han sumado seis puntos. ¿Cree que podrían estar más arriba?

- Estoy muy confiado en que las cosas van a acabar saliendo. Entrenamos muy duro, la gente está muy motivada y el grupo humano es increíble. No puede ser que no nos acabe llegando el premio. ¿Me preguntas si podríamos estar más arriba? Todo es relativo porque puedes ganar y perder en cualquier sitio y hay muchos factores que condicionan cada partido. Por el nivel de cada entrenamiento, podíamos haber ganado algún partido más, pero a pesar de la gente que nos ha faltado, hemos sacado partidos que nadie esperaba. Es una pregunta difícil.

- Olvidemos lo que ha pasado hasta ahora. ¿Cuándo fichó, dónde veía al Bidasoa?

- A mí me encanta ganar, es lo que quiero siempre. Cuando llegué me hicieron esta misma pregunta y dije que estar segundos, detrás del Barça, sería genial. Pero la realidad es diferente. Estamos donde merecemos, con las cosas buenas y las cosas malas, pero no tengo duda de que vamos a ir subiendo en la tabla. No podemos hablar de ganar todos los partidos, pero sí tenemos que luchar todos los partidos.

- Hablando del Barça. El viernes juegan en Granollers y luego reciben al imbatible Barça...

- Primero toca Granollers, que va a ser muy duro, luego el Barça y luego Zamora, que también va a ser muy duro. Cada partido lo es. Si me preguntas por el partido contra el Barcelona, te digo que va a ser un partido de muchísimo aprendizaje. Nosotros vamos a jugar muy sueltos y podemos rascar algo. Yo cuando entro en una pista lo hago para ganar a quien sea.

«Con dieciséis años me llegó la opción de ir a entrenar a León y dije en casa: Mamá, me voy»

«Sueño con jugar unos Juegos Olímpicos con Chile, es lo que le falta a mi generación»

- Me ha contado cómo marcha lo deportivo, pero ¿qué tal en lo personal por Irun?

- El trato del club, del vestuario... es algo impagable. Luego está Artaleku, donde siempre hay mucho público. La gente te conoce por la calle, sabe de balonmano, te pregunta qué tal... y eso se agradece. Además, aquí se vive muy bien. En Irun y en el País Vasco la vida es muy cómoda y estoy muy feliz con mi familia. Soy muy de playa y de montaña y aquí está todo a cinco minutos.

- Retrocedamos un poco en el tiempo... ¿Cómo llega Rodrigo Salinas al balonmano?

- Me enamoré de este deporte en el colegio. Además, mi padre también jugó, llegó a vestir la camiseta nacional, y mis hermanos también juegan. Somos una familia muy deportiva. En Chile, siendo pequeño, tenía muy buenos resultados aun jugando con mayores. También con la selección. Con dieciséis años me llegó una carta con una propuesta para entrenar en León, con Manolo Cadenas, y dije en casa: «Mamá, me voy». No tuve que pensarlo mucho. Llegó la oportunidad y quise aprovecharla. Cuando veo a alguien llegado de América que está triunfando, me alegro mucho porque sé lo difícil que es.

- Primero León, luego Badajoz y va empezando su camino.

- No. De León me volví a Chile porque la condición que me pusieron en casa fue acabar el Bachiller. Mi primer equipo en España fue el Petrer, de Primera Nacional. En 2008 fiché por Badajoz, con quien subí de Primera Nacional a la 'B'. Después al Huesca y logramos el ascenso a la Asobal. Y de ahí a Torrevieja, Granollers, Nantes, Chartres y Bidasoa.

- Ha ido de un lado a otro...

- En cada sitio en el que he estado he vivido experiencias muy bonitas. Jamás me olvidaré del año que estuve en Rumanía o de los dos en Francia. Tampoco de los casi diez que llevo rondando por la Asobal. Son vivencias que se las transmitiré a mis hijos y a mis nietos. El día que vuelva a casa lo haré con una mochila cargada de buenos recuerdos y muy feliz de todo lo que estoy viviendo.

- Sin olvidar nunca a la selección. ¿Cómo les va?

- Nuestra generación ha tenido la suerte de vivir la evolución del balonmano en Chile. Lo que hemos ido consiguiendo lo hemos ganado nosotros. Hace diez años solo estaba Marco Oneto por Europa y ahora estamos unos veinte jugadores en grandes ligas. Además, con la selección ya tenemos el objetivo de ganar a Argentina y Brasil. Antes nos metían de veinte y ahora, si se descuidan, les ganamos. Y cuando nosotros nos retiremos, tenemos que seguir ayudando a la selección. No la dejaré nunca. Formaremos a los que vienen por detrás y les animaremos a que vengan a Europa. Vamos a seguir creciendo porque hay gente que viene por detrás y se quiere comer el mundo. Si en unos años me entrevistas, hablaremos de esto que te cuento.

- ¿Sueña con algo?

- Con llegar a unos Juegos Olímpicos. Es lo que nos falta a esta generación. Ganar un Panamericano sería bonito, pero el sueño es estar en unos Juegos con Chile.

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