Del alirón al chapuzón en La Concha

Las campeonas de Liga recuerdan en DV su éxito en Barcelona y las horas siguientes a su larga celebración. Varias jugadoras y parte del cuerpo técnico acabaron el domingo bañándose en la playa

María Goena, Ane Erguin, Ane Segurola, Nerea Belzunegi y Patricia Maraña, durante su visita a DV. / MIKEL FRAILE
OSKAR ORTIZ DE GUINEA

Con alguna ojera solo disimulada por el elixir de su gran juventud y unas gargantas con la carraspera lógica tras el jolgorio que comenzó en Barcelona y acabó muchas horas después con un chapuzón en La Concha, las campeonas de Liga ya han bajado de su nube y están de vuelta en su trabajo o en el pupitre. O de vacaciones, como Maider Altuna, designada MVP de la final, que no podrá participar en las celebraciones programadas tras el título de División de Honor conquistado el domingo por la Real Sociedad. Por no poder festejar, la siciliana Danila Mirabella, autora del gol que les dio el entorchado, no pudo ni asistir a la entrega del trofeo, pues tras la final tenía programado el viaje para incorporarse a la concentración de la selección italiana con miras al Mundial de Londres. Son dos ejemplos de lo inesperado que resultó el noveno alirón del club txuri-urdin. Al menos, de puertas para fuera. En el vestuario mantenían «mucha confianza en nuestras opciones», sostiene el grupo.

Si no fuera por la naturalidad con la que este lunes transmitieron su convencimiento en su visita a EL DIARIO VASCO -uno de los patrocinadores del equipo-, costaría creer que la fe (y el juego) de estas jugadoras acabaría moviendo los cimientos del campo del Real Club Polo. No en vano, acabaron la fase regular con cuatro triunfos, cuatro empates y diez derrotas, tras haber sentido muy cerca la guadaña del descenso y lograr el billete para el playoff por el título en la jornada final.

Pese a las «dudas» vividas durante una travesía liguera que en varios momentos fue agónica, llegó el punto de inflexión. «Mantener la categoría nos liberó de esa presión», reconocen. Atrás quedaban 18 jornadas en las que no se pusieron de cara «los pequeños detalles que nos sonrieron en los playoffs», sostiene Jorge Pérez, que cumple su segunda campaña como entrenador, auxiliado por Xabier López, del filial.

Como su plantel y cuerpo técnico, el cántabro es consciente de que «durante la Liga jugamos más que para acabar con 16 puntos. Varias derrotas fueron por la mínima, después de haber competido», lo mismo ante el líder que ante un equipo de la zona baja. Derrota a derrota, «nos metimos en un lío» que ahora parece un simple mal sueño con el trofeo de campeonas en la mano.

La celebración fue «enorme». Comenzó en el campo y siguió en un bar cercano donde a base de cerveza y mojitos ahogaron las tres horas de espera hasta que acabó la final masculina y recibieron la copa. La presencia de Maite Azkoaga -retirada tras el curso pasado- y Mari Ayestarán le dieron el poso histórico a la celebración.

La importancia del físico

Si por algo ha destacado la Real durante la fase final, es por su capacidad para defender y para sufrir, cualidades sustentadas en una gran capacidad física con la que «suplen» el «puntito de inferioridad técnica respecto a otros rivales», destaca el preparador físico, Iván Llorente, que jugó en el Atlético de San Sebastián.

Entrevistas

Cada lunes, miércoles, jueves y viernes, las jugadoras se pasaban en Zubieta desde las seis y media de la tarde hasta las nueve de la noche. Durante la primera hora, ni tocaban el stick. Luego pulían la técnica. «Ninguna jugadora ha fallado a un entrenamiento. Podían llegar tarde por el trabajo, pero llegaban», agradece Llorente a un grupo «físicamente homogéneo». En cada sesión, «hacían lo que les decías. Es un grupo siempre dispuesto a trabajar. Esa capacidad física nos permitió llegar muy enteras al último cuarto de la final, el segundo partido en dos días».

El cuerpo técnico valora que apenas ha debido lidiar con lesiones importantes, aunque si alguna baja como la de la inglesa Kim Leiper, que dejó el equipo tras la primera vuelta, o las ausencias durante varios meses de Maraña y Olatz Goñi al estar realizando sus doctorados.

El sistema de los playoffs

El título realista levantó algunas dudas sobre la idoneidad del sistema de los playoffs, que ha coronado al sexto de la fase regular. Pérez y Llorente defienden que han sabido llegar en la mejor condición al momento clave. «Hace dos años, Osasuna se metió en los playoffs de Segunda por una carambola en la última jornada, y subió a Primera. ¿Fue injusto? El sistema es el que es, pero es lógico que el Club de Campo se pregunte qué ha pasado para que ganase un equipo al que aventajó en 34 puntos». Pocos peros se pueden poner a la trayectoria realista en los playoffs, donde eliminó a doble partido al tercero (SPV Complutense) y, ya en la Final Four, al segundo (el Polo anfitrión) y al cuarto (Junior).

Solo Maraña, Ane Segurola y Nereba Belzunegi repiten del último equipo campeón que hace cinco años puso fin a los 14 años de sequía que siguieron a la época dorada de la Real en los años 90. Curiosamente, Maider Altuna e Itxaso Sánchez se lo perdieron al estar de Erasmus.

Nuevo campo y recepción

La plantilla será recibida este martes por las instituciones, a las 18.30 horas en la Diputación Foral de Gipuzkoa, y a las 19.30 en el Ayuntamiento de Donostia. Podrán preguntar a las autoridades cómo va el proyecto para la construcción de un campo en la zona del hipódromo en Zubieta, que consideran «fundamental» para progresar y dar oxígeno a la única instalación de hockey hierba en Gipuzkoa, en el barrio de Aiete y compartida con el Atlético SS. El viaje a la fase final de la Copa de Europa (tres partidos en primavera), está asegurado. Y ahí volverán a jugar sin presión...

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