MAS DEPORTES

La imborrable huella de Alberto Zerain

Los hijos de Alberto flanquean a su abuela y su tía, mientras que su viuda expresa su agradecimiento.
/JMS
Los hijos de Alberto flanquean a su abuela y su tía, mientras que su viuda expresa su agradecimiento. / JMS

Vitoria nombra al alpinista alavés Hijo Predilecto de la ciudad en un acto donde todo Álava y el montañismo vasco le rindieron un emotivo homenaje

JUAN MANUEL SOTILLOS SAN SEBASTIÁN.

Desde más de media hora antes la gente abarrotaba los exteriores del Palacio de Congresos Europa de Vitoria para asistir al homenaje del gran amigo Alberto Zerain donde se le nombró Hijo Predilecto de la ciudad.

El alpinista alavés, muerto el pasado 24 de junio por una avalancha cuando intentaba su undécimo ochomil en la arista Mazeno del Nanga Parbat junto a su compañero de cordada el argentino, Mariano Galván, recibió la pasada semana el cariño de su gente rindiéndole un emotivo y trabajado homenaje al que asistieron más de mil personas, poniendo de manifiesto quién era Alberto. El alpinista sin duda ha dejado entre su gente, entre los que le queríamos, su imborrable huella.

Los sonidos de la alboka y la txalaparta dieron paso al periodista Aitor Elduaien que hizo de maestro de ceremonias, para presentar el homenaje, interviniendo en primer lugar Bingen Zupiria, quien hizo a Alberto Zerain un reconocimiento público en nombre del Gobierno Vasco y su departamento como consejero de Cultura y Política Lingüística, a «alguien que amaba tanto el euskera» como Zerain. Tres berstolaris, Serapio López, Asier Otamendi y Alberto Martínez, ensalzaron con sus versos cantados la figura del homenajeado, para dar paso acto seguido a la intervención de Ramiro González, diputado General de Álava, quien recordaba cómo estuvo Alberto en su despacho hacía justamente ocho meses, haciendo entrega a la madre y un hijo de Zerain de una réplica de San Prudencio que dejó Alberto en la cima del Everest, su primer ocho mil, allá por 1993.

Con este título se presentó un documental realizado por el periodista y amigo personal de Zerain, Iñaki Makazaga, en el que entre imágenes del recordado Alberto, se sucedían testimonios de sus amigos y compañeros de cordada como el de Aitor Las Hayas, quien intervino en la logística del rescate y reconocimiento de la zona donde surgió el accidente. En la cinta salen también el propio Makazaga, Juanito Oiarzabal, Alex Txikon, Juan Vallejo, compañeros de sus primeras expediciones a los Andes, así como los hijos de Zerain. Todos recuerdan su bondad, su destreza como alpinista. Su trabajo como camionero. Su fuerza. Su solidaridad. Su compañerismo. En definitiva, sus valores como persona y como alpinista: «Con este documental he buscado mostrar la huella de Alberto más allá de la montaña, a través de su gente más cercana», señaló Makazaga, que junto a Aitor Las Hayas y Javier Antúñez fueron los organizadores del evento.

Humberto Gutiérrez, humorista de ETB, envuelto en la voz de Juanito Oiarzabal, recordó en clave de humor la relación entre ambos, enviando al final de su intervención un fuerte abrazo para Alberto «allá donde esté»... Y, como no podía ser de otra manera, el siguiente en intervenir fue el propio Juanito Oiarzabal que, tras abrazar a su imitador, recordó la figura de Alberto, refiriéndose al proyecto 2x14x8000 que habían emprendido juntos y que él tuvo que abandonar por esa embolia que le dio en el Dhaulagiri al tiempo que el propio Alberto hizo la cumbre en la primavera de 2016. Concluyó con el envío de un gran abrazo para su amigo y compañero de cuerda: «Allí donde te encuentres Alberto te quiero agradecer que nos guíes a todos en las montañas».

Y el punto álgido del homenaje llegó con la intervención del alcalde de Vitoria-Gasteiz Gorka Urtaran, que reconoció que, si bien en política es muy difícil llegar a acuerdos, en este caso, toda la corporación del Ayuntamiento, en el homenaje presentes, llegaron a un consenso unitario a la hora de decidir de declarar o hacer Hijo Predilecto de Vitoria-Gasteiz a Alberto Zerain, por cuatro motivos básicamente: «Por su amor al deporte. Por su compromiso con la naturaleza. Por su compromiso con la cultura. Y por su humanismo, solidaridad y compañerismo». Gorka Urtaran en su alocución dijo unas emotivas frases y concluyó con ésta: «No habrá nieve en el mundo que borre la huella que has dejado Alberto». La viuda de Zerain, Patricia Prevost y uno de los hijos de ambos, recogieron el reconocimiento de la ciudad hacia su esposo y padre. Prevost dedicó unas palabras de recuerdo a su marido, sobre aquellos momentos cuando regresaba de expedición esperándole con sus hijos para ver qué les contaba de su nueva aventura. Y agradeció a ese millar de personas allí congregadas su presencia y cariño demostrado hacia la persona de un ser tan querido como lo era Alberto Zerain.

Unas dantzas de honor culminando con el Aurresku y la posterior fotografía de familia con instituciones (Gobierno Vasco, Diputación y Ayuntamiento), organizadores del homenaje y familiares de Alberto Zerain, puso punto final a un acto triste, emotivo y a la vez festivo para recordar la imborrable huella que sin duda deja en nuestros corazones.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos