24 horas sobre patines

El patinador Miguel Manterola, agente de Movilidad, quiere recorrer 300 km. en 24 horas./SARA SANTOS
El patinador Miguel Manterola, agente de Movilidad, quiere recorrer 300 km. en 24 horas. / SARA SANTOS

El donostiarra Miguel Manterola recorrerá 300 km en un día, de Castellón a Denia

ÁLEX LÓPEZ DE MUNAINSAN SEBASTIÁN.

Ser el primer patinador en recorrer 300 kilómetros en 24 horas. Ese es el reto que se ha planteado Miguel Manterola, un donostiarra de 37 años de edad, de profesión agente de movilidad. Su pasión por el 'roller' comenzó hace tres años, y desde entonces, no suelta los patines. Es un deportista que viene del mundo del ciclismo, running y ciclocross, pero desde que conoció la apasionante modalidad de los patines ha continuado proponiéndose nuevos retos. No tiene límites y demuestra una capacidad de superación envidiable para muchos. Su intención es cerrar el ciclo de pruebas con un 'ultraroller', una carrera de larga distancia de 300 km. Su objetivo es hacer en solitario una ruta desde Castellón hasta Denia, pasando por Oropesa y Valencia. La cita es este mismo martes.

Manterola (Donostia- San Sebastián, 1979) inició su camino en el 'roller' conociendo a otros patinadores del Levante y empezando a realizar rutas urbanas. El donostiarra se preparó para hacer pruebas de larga distancia y cuando encontró su punto de forma física se «decantó por la ultra distancia». En un principio, Manterola se estrenó en las pruebas de 100 y 200 km., pero no se quedó ahí su vinculación con los patines. Su reto era «afrontar la distancia de 300» superándose a sí mismo y culminando su trayectoria deportiva de un año y medio, en el que ha ido aumentado los kilómetros. La fuerza de voluntad de este amante del deporte y aventurero ha sido clave para lanzarse a este reto, y en esta ocasión contará con la ayuda de un patrocinador que le ayudará económicamente en esta hazaña.

Manterola admite que lleva «entrenando desde enero, con una continuidad de entrenamientos todos los días. Voy a comprar en patines, al trabajo en patines, los utilizo como un medio de transporte». Uno de sus propósitos es enseñar «al mundo lo que se puede hacer con un patín. Se pueden hacer largas distancias y lo puedes utilizar en tu vida cotidiana».

El reto que va a afrontar no se ha hecho nunca en la historia del roller, patinar de un punto geográfico a otro por carriles de bici y caminos de campo durante 24 horas, sin la ayuda de un coche de apoyo que proporcione alimentación y bebida «respetando las señales de circulación y subiendo cuestas. En un ultra roller de este tipo hay que atravesar ciudades, buscarte los habituallamientos, y hay que subir escalones. El deterioro físico de los pies es mucho mayor que en un circuito cerrado. Esta es la principal diferencia de hacer una prueba en un circuito cerrado a un espacio abierto».

El recorrido transcurre principalmente «en carrilles bici y carreteras de servicio de los terratenientes, en campos de naranjo que se encuentran en la zona entre Valencia y Castellón, en zonas con poco tráfico y sin entrar en comarcales ni nacionales». La ruta que abarca de Castellón a Denia la realizó hace unos años, aunque en esta ocasión hay dos variaciones respecto a la anterior, «complemento el recorrido subiendo a Oropesa del Mar, y aumento en 100 km., ampliando la ruta».

En solitario

El patinador donostiarra confía en superar este reto marcado para el 8 de agosto. Es la primera vez que afronta un 'ultraroller' sólo, sin la compañía de sus compañeros de viajes. «Me da mucha pena no ir acompañado en esta aventura, pero este reto lo tenía que superar en solitario y enfrentarme al 300 km., que es lo que tenía en mente desde hace mucho tiempo». Para ello, el plan de entrenamientos ha sido estricto. «He fortalecido la zona del 'core' y las piernas en el gimnasio, y aparte he realizado ejercicios en colchoneta simulando la técnica del patinaje». En estas últimas semanas ha cambiado su preparación, subiendo los kilómetros a 200. Está utilizando los patines una o dos veces a la semana desde la mañana hasta la noche, para que su cuerpo se vaya adaptando a la posición flexionada y acostumbrando a sus pies a estar varias horas con ellos puestos.

Lleva 24 años ligado al deporte, pasando por la bicicleta, 'running' y ciclocross, y en la actualidad se dedica al 'roller'. Este aventurero deportista subió el Adarra a los 13 años, hizo pruebas extremas de 100 km en desiertos consiguiendo alguna victoria, ha participado en varias Behobias y Quebrantahuesos, incluso ha viajado con la bicicleta desde San Sebastián a Extremadura con alforjas. Después, compitió en atletismo al dejar la bicicleta. «Hace dos años aparqué el tema de la competición. Desde que conocí el patinaje, descubrí que me apasionaba», señaló.

La cifra

300 kilómetros.
El patinador donostiarra Miguel Manterola se propone hacer un reto de 300 km. en 24 horas del 8 al 9 de agosto . El recorrido empieza en Castellón de la Plana, sigue en Oropesa, pasa por Valencia y acaba en Denia.

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