Balonmano | Europeo

España pierde la imbatibilidad pero no el liderato

Cañellas, en una acción del partido ante Dinamarca. /Ognen Teofilovski (Reuters)
Cañellas, en una acción del partido ante Dinamarca. / Ognen Teofilovski (Reuters)

Dinamarca cuaja un partido muy serio y acertado en todas las facetas ante unos Hispanos endebles y con pocas ideas en ataque

MIGUEL A. PINDADOVarazdin (Croacia)

España perdió la imbatilidad pero no el liderato en este Europeo de Croacia 2018 ante una Dinamarca que se jugaba el todo por el todo e hizo valer sus cualidades de defensa dura y cerrada y un ataque basado en las acciones de Mikel Hansen combinadas con el central Lauge y sobre todo con un sobresaliente zurdo Balling. Los Hispanos estuvieron lejos de sus mejores prestaciones defensivas y sobre todo fallaron considerablemente en ataque, donde fueron incapaces en muchas fases del juego, debido a su escasa movilidad y circulación del balón, de superar la zaga vikinga. Así, los Hispanos pasan a la siguiente ronda como segundos de grupo y con dos puntos en su casillero.

Comenzó España muy débil en defensa, sin apenas contactos y echando de menos a Gedeón Guardiola en el centro de la zaga. Dinamarca campó a sus anchas en ataque, con un Mikel Hansen que dirigía el juego o bien lanzaba perfectamente acompañado por el zurdo Balling, que desatascaba cualquier frenazo que proponía la timorata defensa hispana. Afortunadamente, en ataque, los lanzamientos entre líneas de Raúl Entrerríos y los pases al pivote permitieron mantener la igualdad en el primer cuarto de hora, pero en cuanto Landin hizo un par de paradas el marcador se disparó para los daneses hasta los tres goles, lo que obligó a Jordi Ribera a pedir un tiempo muerto (7-10, min. 19).

El técnico español optó por un cambio a defensa 5-1 que enseguida los daneses contrarrestaron con el ataque con siete jugadores de campo, lo que obligaba al equipo español a cerrarse sobre la línea del área ya que de lo contrario dejaba excesivos huecos. Pero mientras en defensa se intentaba poner tiritas a los huecos, especialmente en la parte derecha, en ataque el equipo ganó en movilidad con la entrada de Sarmiento y Alex Dujsebaev, lo que comenzó a generar problemas en la dura y cerrada defensa vikinga.

22 España

Pérez de Vargas, Gurbindo, Valero Rivera (2 de penalti), Raúl (4), Cañellas (1), Viran, Balaguer –siete inicial–,Alex Dujsebaev (6, 1 de penalti), Sarmiento (1), Ariño (2), Guardiola, Ferrán Solé, Figueras (3), Goñi y Dani Dujsebaev (2).

25 Dinamarca

Landin, Jacobsen (2), Lauge (4), Henrik Toft (3), Hansen (6),Lindberg (2) y Balling (8) –siete inicial–, René Toft, Svan, Mollgaard, Mortensen, Mensah, Olsen, Damgaard, Kirkelokke.

Parciales cada cinco minutos:
1-2, 3-4, 6-8, 7-10, 9-12, 13-14, 14-17, 16-18, 19-21, 19-22, 20-22, 20-24 y 22-25
Árbitros:
Zotin y Volodkov (Rus.). Excluyeron a Cañellas (min. 51) y a Hansen (min. 25) y Lauge (min. 27).
Incidencias:
Partido disputado en el Arena de Varazdin.

Y precisamente una acción ofensiva de Figueras, con exclusión de Hansen, y otra defensiva, con exclusión del listo Lauge, dejaron a los daneses en inferioridad durante cuatro minutos seguidos, lo que aprovechó el equipo español para sacar el tiralíneas y concretar jugadas de pizarra que dejaron la diferencia al descanso en 13-14.

Tras el paso por el vestuario la situación de la primera parte apenas varió. Ni siquiera la entrada de Gedeón en defensa impidió que los daneses siguieran anotando en cada ataque, con especial incidencia sobre el zurdo Balling, recién llegado a la concentración de Dinamarca, pero que fue el auténtico estilete para los Hispanos.

Y a la endebleza defensiva, en la que se permitía a los vikingos la continuidad en su juego, se unieron los errores en ataque. Un par de balones perdidos, unidos a infracciones en ataque volvieron a elevar la diferencia a tres goles (14-17). Y es que el ataque español se mostró excesivamente estático, lo que daba todo tipo de facilidades a la zaga vikinga. Ni siquiera en superioridad pudo España contrarrestar el marcador.

Por momentos, el ataque español puso rapidez y movilidad al balón y puso un esperanzador 19-21 en el electronico que se mantuvo durante algunos minutos. Era el momento clave del partido, pero finalmente fueron los daneses, con el infalible Balling, el que deshizo el atasco en un nuevo ataque con siete hombres que le funcionó a Jacobsen. España no bajó los brazos apoyada en las paradas de Pérez de Vargas, pero la exclusión de Cañellas (20-22, min. 51) dio oxígeno a los daneses que, con dos goles en superioridad, ampliaron su ventaja prácticamente imposible de enjugar. A España no le salió nada en ataque y Green engordó sus estadísticas bajo los palos.

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