Balonmano

Derrota del Bidasoa en un partido sin defensas

Imagen de los jugadores del Bidasoa antes de arrancar el encuentro. /CD BIDASOA-IRUN
Imagen de los jugadores del Bidasoa antes de arrancar el encuentro. / CD BIDASOA-IRUN

El conjunto irundarra cae ante el Benidorm en Artaleku por un ajustado 34-35

IÑIGO ARISTIZABAL

La semana pasada el Bidasoa-Irun encajó 33 goles y ayer, 35. Así es imposible ganar. O, por lo menos, muy complicado. Y lo cierto es que los irundarras perdieron por la mínima y que en los últimos minutos soñaron con el empate, pero la sensación del partido es que el Benidorm fue muy superior. Se jugó a lo que querían los levantinos y con eso y con la floja defensa y portería de los guipuzcoanos se creó un cocktail que solo podía dar como resultado el triunfo visitante.

También igual que la semana pasada, el Bidasoa-Irun empezó perdiendo 0-3. Había sacado de centro el Benidorm y el equipo local lanzó un balón al poste y perdió su segundo ataque. Esta vez fue algo anecdótico y no marcó el devenir del partido. De hecho, tras ese 0-3 llegaron los mejores minutos de los locales, que en un abrir y cerrar de ojos ya habían empatado a cuatro y que enseguida se pusieron por delante en el 6-5. De esa media docena de goles, los dos últimos fueron de Kauldi al contraataque y otros dos habían llegado antes de transiciones rápidas. El duelo tenía un ritmo trepidante, que no iba a convenir a los irundarras, como se vio más tarde.

Llegaron más goles de contraataque, pero no era ya el arma principal cuando el equipo local cobró su máxima ventaja de todo el partido en el 12-10. Para entonces ya estaban localizados los problemas, pero no encontradas las soluciones. Marchán en el pivote y Rivero desde nueve metros hacían mucho daño. Se fueron al descanso con cinco goles cada uno -acabaron con 9/10 y 9/12- y otros cuatro firmó el maestro Simonet.

Y en el 18-19 del descanso, cómo no, había que mirar a las porterías, seis paradas Rangel y cuatro el visitante. La proyección de goles se iba a casi 40 por equipo. Demasiados.

Ese ritmo bajó ligeramente en la reanudación, en la que el Bidasoa-Irun entró con buen pie. O eso parecía. Pero el 21-20 fue su última ventaja y a partir de ahí, a pesar de que el marcador ajustado no lo corroboraba, el Benidorm se estaba haciendo dueño del partido.

Tras el 26-26 llegó un parcial de 1-5 que colocó por primera vez la diferencia en cuatro goles, 27-31. Minutos más tarde, con 29-33, Misjunovic detuvo el segundo penalti a Crowley en cinco minutos y fallos como éstos empezaron a cavar la fosa bidasotarra porque el Benidorm apenas se salía del riel. A base de coraje el Bidasoa-Irun fue recortando la diferencia, pero el reloj avanzaba demasiado rápido para sus intereses. Cuando Nonó marcó el 34-35, solo quedaban trece segundos y no hubo tiempo para más. Imposible ganar sin defensa, imposible ganar recibiendo 35 goles.

De nuevo el problema de la portería local no se solucionó ni con tres cambios. Rangel jugó el primer tiempo (seis paradas), en el segundo empezó Ledo (trece minutos, dos), siguió Zubiria (ocho, una) y acabó de nuevo el brasileño (nueve minutos, cinco, una de penalti). Lo malo es que algunas de las últimas cinco de Rangel llegaron con el partido ya casi decidido.

Tras el partido, Jacobo Cuétara se mostró contundente: «Es el segundo partido seguido en el que no estamos. No puede ser que nos metan 35 goles. En la Liga Asobal o estás muy concentrado o no eres competitivo. Estoy decepcionado y muy cabreado».

Ha empezado mal el partido desde el principio, con un 0-3 en el marcador, pero el Bidasoa ha conseguido darle la vuelta a ese mal inicio y ha igualado la contienda con el 4-4. A partir de ahí, el intercambio de goles ha sido constante hasta el tramo final, en el que el Benidorm ha fallado menos.

Tras el 26-26, un parcial de 1-5 a favor de los visitantes ha dejado el choque casi visto para sentencia. El Bidasoa lo ha intentado hasta el final, pero varios fallos en lanzamientos fáciles desde los seis metros han imposibilitado la remontada y el partido ha finalizado con un 34-35 que ha dejado enfadado a entrenador, jugadores y afición.

34 Bidasoa-Irun

Rangel (11 paradas, 1 p.), Crowley (6, 3 p.), Kauldi (3), Renaud (4), Salinas (6), Popovic (1), Redondo -siete inicial-, Ledo (2 paradas), Zubiria (1 parada), Cavero (1), Beltza, Aldaba, Nonó (6), Serrano (1), Azkue (5) y Lancina (1).

35 Benidorm

Mijuskovic (5 paradas, 2 p.), Marchán (9), Simonet (5), Rivero (9), Esteban (1), Cuartero (3), Corzo (2, de p.) -siete inicial-, Makaria, Robles (2), Torriko, González (1), Grau (1), Salinas (1), Calderón, Pabán (1) y Rodríguez.

marcador cada cinco minutos:
3-4, 6-7, 9-9, 12-12, 15-15, 18-19 (descanso); 22-22, 24-26, 26-28, 29-32, 30-33 y 34-35 (final).
árbitros:
Javier Alvarez y Yon Bustamante. Excluyeron al local Redondo y a los visitantes Marchán, Esteban (dos veces), González y Grau.
incidencias:
1.500 espectadores en Artaleku.

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