Balonmano

El Bidasoa-Irun no se sale del guión ni en carnaval

Jon Azkue, que volvió ayer a Artaleku tras superar su lesión, marcó tres goles en el partido ante el Puente Genil. / F. DE LA HERA
Jon Azkue, que volvió ayer a Artaleku tras superar su lesión, marcó tres goles en el partido ante el Puente Genil. / F. DE LA HERA

El recién llegado Rangel Luan detuvo seis balones en el último cuarto de hora, en el que los irundarras resolvieron un igualado partido

IÑIGO ARISTIZABAL

Era día de disfraces en Artaleku, pero el Bidasoa-Irun ya había encontrado su traje semanas atrás y optó por no cambiarlo. Había dos puntos importantes en juego y la mejor manera de atarlos era jugando como en anteriores jornadas.

Parón navideño mediante, el equipo irundarra ha sacado siete de los últimos ocho puntos y nueve de los últimos doce. La derrota fue por la mínima en la visita al Anaitasuna. Parte de esa cosecha son los dos puntos de ayer gracias al 27-23, aunque no hubiera extrañado que los estuviera celebrando el Puente Genil, un equipo que sin tener pedegree sí atesora un juego más que interesante y alargó hasta muy el finl el desenlace del partido. Solo que enfrente se encontró con un equipo sólido y que está yendo a más. De lo contrario, el resultado hubiera sido otro y no hay más que recordar cómo en la primera vuelta el marcador señaló un 34-25 en cancha cordobesa.

Los irundarras fallaron cuatro de sus cinco primeras posesiones, lo que significó las únicas ventajas visitantes, 0-1 y 1-2. Entonces llegaron cinco minutos mágicos de los locales, con recuperaciones de balón que propiciaron rápidas transiciones. Se puso las botas Kauldi en ese momento, con cuatro goles casi consecutivos del 1-2 al 6-3, incluyendo uno con pase soberbio de Ledo desde su área. Hubo todavía otro robo y contraataque, pero el extremo no pudo mantener el 100% de efectividad.

Después de ese ciclón amarillo el partido se serenó. Cuando Cavero en el minuto 15 dibujó la máxima renta, 8-4, Cuétara ya había utilizado a todos sus jugadores de campo y atacaba con cinco que no habían diso titulares. Esa gestión del banquillo que pone en práctica el riosellano da resultados a largo plazo, cuando en el tramo final del partido tiene jugadores frescos y el rival, no tantos. Como sucedió ayer.

La renta de cuatro goles no duró eternamente y, aunque Nonó casi acertó con reloj a cero y barrera formada, al descanso se llegó con un 14-11. Siempre será mejor tener tres goles a favor que nada, pero el partido para nada estaba decidido.

En la reanudación el Puente Genil subió una marcha e hizo gala de sus posibilidades ofensivas, con algunos goles de mucho mérito. Así logró empatar a 17 en diez minutos y después también se registraron igualadas a 20, 21 y 22. Nunca hasta el 23-23 tuvo opciones de ponerse por delante pero entonces lanzó dos balones fuera y también se marchó desviado su balón con el 24-23. De su desviada puntería tenía parte de culpa una defensa amarilla que estuvo brillante ayer, con bloqueos y estropeando algunos lanzamientos rivales.

En ese tramo final el Bidasoa tenía un nuevo portero en pista. Ledo jugó el primer tiempo, Zubiria el primer cuarto de hora de la reanudación y en el minuto 45 debutó de amarillo Rangel Luan, fichado recientemente y que entrena con su nuevo equipo desde el lunes. El brasileño recordará con cariño este debut, pues detuvo seis balones y acabó con un porcentaje estratosférico del 60%. Entre esas paradas y las pocas tonterías en ataque, el equipo amarillo cerró el partido con un parcial de 4-0. Sigue la racha, que el próximo sábado tendrá una prueba de fuego en León.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos