La prórroga

De Balón de Oro a Jockey

De jockey.Owen, el primero por la izquierda, hizo su debut como jokey ayer. / M.A. Y RACINGPOST
De jockey.Owen, el primero por la izquierda, hizo su debut como jokey ayer. / M.A. Y RACINGPOST

El exfutbolista Michael Owen se estrenó ayer como jockey en una carrera benéfica disputada en el hipódromo de Ascot

IMANOL ARRUTI

Desoyendo los consejos de una madre que le recrimina haber perdido la cabeza, Michael Owen se puso ayer los breeches y empuñó el látigo para convertirse en jockey por un día. El ex-capitán de la selección inglesa, Balón de Oro en 2001, disputó el Prince's Countryside Fund, una prueba benéfica creada en 2010 con el objetivo de recaudar fondos que ayuden a los agricultores británicos. Son varias las celebridades que se han dado cita en el inigualable hipódromo de Ascot durante estos años, pero ninguna ha levantado la expectación de Michael Owen, que durante unos días se ha convertido en el jockey más famoso de las islas.

Y no lo hizo mal. Terminó segundo en una carrera que tuvo siete participantes, ante la mirada, entre otros, del príncipe Carlos. Owen peleó por la victoria hasta el final con su 'Calder Prince' y tras la carrera declaró que «es un diamante de caballo. No puedo quitarme la sonrisa. Me ha encantado. Fue mejor de lo que esperaba, aunque me he cansado mucho. Hemos ido muy rápido desde el principio. Probablemente es la mayor sensación de velocidad que he experimentado en mi vida».

El ex jugador de Liverpool y Real Madrid es actualmente propietario de dos caballos. Su afición se remonta mucho tiempo atrás. Su mayor campeón fue el inolvidable 'Brown Panther', criado por él mismo. «Cuando marcas un gol, la adrenalina y emoción que sientes durante diez segundos es increíble. Pero en las carreras, el nerviosismo crea una sensación de vacío y descontrol. Es simplemente increíble. Adictivo». Después de haber tocado el cielo como propietario, convertirse en jockey ha sido el siguiente paso en un camino en el que se mezclan pasión y locura.

Owen ha querido implicarse al máximo y se ha preparado un mes para la ocasión. Se levantaba cada día a las 5.45 horas para acudir al incomparable centro de entrenamiento de Newmarket, donde ha experimentado la dureza y la exigencia de la profesión. Además de tener que ajustar su peso, ha sido desmontado en un par de ocasiones mientras entrenaba, para acabar reconociendo que, montar en carreras «no es tan fácil como esperaba». «He estado practicando en casa y me pareció mucho más sencillo. Pensé que sería genial, pero hacerlo junto a otros caballos y en espacios tan abiertos ha sido muy diferente».

La exigencia de montar en una carrera de caballos ha obligado a Michael Owen a superar varias pruebas físicas, además de tener que sacarse la lincencia de jinete. Los ejercicios en poco o nada se parecen a los que habitualmente ha tenido que realizar durante su carrera deportiva: mucho trabajo de fuerza en los muslos, equilibrio, posturas... que el propio Owen calificó de «sorprendentemente difícil».

Desde su creación, esta carrera de caballos ha otorgado más de 8 millones de libras a 200 proyectos, y sólo en 2016 aportó 1,4 millones en fondos y subvenciones para apoyar al sector rural. Y qué mejor escenario para llevar a cabo una iniciativa de este calado que el templo del turf en Inglaterra: Ascot. Inaugurado en 1711, se ha convertido en la quinta esencia de lo británico, mezclando extravagancia, realeza y tradición. Dice Owen que probablemente bebió algo más de la cuenta cuando aceptó el reto. Tal vez es la locura necesaria para atreverse a vivir los sueños.

Odriozola el último en llegar

Michael Owen no es el único caso de futbolista enamorado del turf. Sin ir más lejos, son varios los jugadores de la Real Sociedad que se han convertido en propietarios. Son habituales las visitas de los realistas al hipódromo de Donostia durante la temporada de verano, pero la afición de algunos va más allá. Es el caso de Alvaro Odriozola. Apasionado de los caballos desde niño, ha seguido los pasos de sus primos Ander y Jon para convertirse en propietario. Su ilusión se llama 'Guitar' y su caballo 'Guitar' corre mañana una prueba de categoría D a las 13.50 en Burdeos, aunque será una mera toma de contacto con la competición de cara a próximos objetivos.

Otro declarado turfista es Antoine Griezmann. El francés acaba de lograr su primera victoria como propietario con 'Tornibush', que se imponía en una buena carrera disputada en Marsella hace apenas dos semanas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos