Balonmano

Jon Azkue: «Duele que la lesión llegara estando en un buen momento»

Azkue pasea por Orio con su nueva 'playera'./MICHELENA
Azkue pasea por Orio con su nueva 'playera'. / MICHELENA
Jugador del Bidasoa-Irun

El central de Orio, que se fracturó la base del quinto metatarsiano del pie izquierdo, pasó por quirófano la semana pasada y no volverá hasta después de navidades

BORJA OLAZABALIRUN.

Jon Azkue llegó a Irun siendo un niño. Hace siete temporadas. Todavía en edad juvenil, pasó a formar parte del primer equipo y se convirtió en una de sus grandes referencias. El central ha sido internacional en todas las categorías inferiores de la selección española, pero en las dos últimas no ha estado a su mejor nivel. Aun así, a Azkue no le ha faltado el apoyo de un club y de una afición que lo tiene en un pedestal. Tampoco el de su familia, siempre presente en Artaleku. El oriotarra estaba empezando a recuperar su mejor versión esta campaña, la tercera para él con el Bidasoa en la Liga Asobal, pero una inoportuna lesión le ha hecho parar. Fue operado el martes pasado de una fractura en la base del quinto metatarsiano de su pie izquierdo y no podrá jugar hasta después de navidades. Aun así, no pierde la sonrisa. Sabe que volverá siendo el mejor Jon Azkue. Conoce el camino y lo volverá a recorrer apoyado en los suyos. Y tiene muchos en los que apoyarse. Charlar con él en la Herriko Plaza de Orio sirve para descubrir lo querido que es. Cada dos por tres alguien se para a preguntarle qué tal está.

- ¡Le conoce todo el pueblo!

- (Risas) Orio es pequeño y nos conocemos todos.

- ¿Qué tal está?

- Me encuentro bastante bien. Solo ha pasado una semana, pero ya he dejado las muletas y he empezado a apoyar el pie. Además, no tengo muchos dolores, así que no me puedo quejar.

- ¿Qué le pasó? Si no tengo mal entendido se lesionó solo...

- Fue una acción de uno contra uno en el partido de Copa contra el Sinfín. Un defensor rival me estaba agarrando y cuando intenté tirar hacia adelante hice un apoyo un poco fuerte y noté que algo había pasado. Me hizo un 'crack' y ya vi que algo no iba bien.

- ¿Le han dicho a qué se debe? No es la primera ve que le pasa...

- El año pasado tuve algo parecido en el mismo sitio y la zona está debilitada. Ahora se ha roto y ha dicho basta. Me dieron dos opciones; una era ser conservador y que se curara solo, pero es una zona complicada porque hay un tendón que está todo el rato traccionando y no deja que se cure bien. La otra era operarme y ponerme un tornillo. Se supone que así no me dará más problemas y sin dudarlo decidí operar. En dos meses o dos meses y algo estaré otra vez listo.

- Supongo que le habrá dado rabia el momento porque estaba en un gran momento...

- El año pasado no terminé de dar mi mejor nivel, pero este año, aunque el primer partido lo empecé con dudas, estaba jugando muy a gusto, con mucha confianza. Duele que algo así pase estando en un buen momento, pero pienso que si ese buen momento lo llevo dentro, volverá a salir, así que me preocupa lo justo.

- ¿Dónde estaba ese gran Jon Azkue que conocíamos?

- No lo sé. El año pasado no fue fácil para mí en lo personal y eso afecta al deporte. Uno mismo siempre quiere jugar bien, quiere aportar el máximo al equipo, pero las cosas no me terminaban de salir como quería. Fue un poco frustrante, pero son etapas que hay que pasar lo mejor que se puede y ya está. Solo queda mirar hacia adelante. Al final me he dado cuenta que dándome mi tiempo puedo volver a jugar bien.

- El mundo del deporte es cruel, pero a pesar de su mal momento la afición siempre le apoyó...

- El público de Artaleku, cuando yo no he estado bien, lo que ha hecho es acordarse de cuando sí lo he estado y eso es lo que más necesita un deportista. Desde fuera siempre han confiado en mí.

- Habla como todo un veterano y solo tiene veintitrés años...

- Son siete temporadas en Irun, jugando a un alto nivel, y eso lo noto. No soy el mismo que llegó, aunque Jon Azkue sigue teniendo las mismas ganas de hacer las cosas bien. Entonces tenía diecisiete años, era más cabraloca, pero ahora controlo más las situaciones. El tiempo da ese aplomo que necesitan los jugadores.

- ¿Ese aplomo también se lo han dado los cantos de sirena que siempre ha habido a su alrededor?

- La verdad que había más cantos de sirena en el entorno que lo que yo sentía. Siempre he tenido bien claras mis ideas. He querido disfrutar del mejor momento del Bidasoa y siempre he pensado que es mejor ser importante en un equipo más pequeño o de casa en el que te sientes muy valorado que salir y pegártela. Creo que he dado buenos pasos y así voy a seguir.

- Los rumores llegaban porque en su época junior era de los jugadores destacados con la selección... ¿Cómo ha llevado dejar de ir? Aunque sigue en la órbita...

- Es complicado cuando con veintiún años estás en un mundial, sabes que es el último en categorías inferiores y no sabes cuándo vas a poder estar en un evento así. En España muy pocos jugadores jóvenes entran en la absoluta, aunque ahora con Jordi Ribera eso está cambiando. Ya en verano entré en una convocatoria de gente joven y ahora Kauldi tendría que haber estado en Alemania pero no pudo ir por una lesión. Con estas cosas yo me he vuelto a sentir valorado porque ves que, más o menos, te siguen. Es complicado terminar esa etapa junior y no dar el salto, pero no es tan duro cuando sabes que estás en un grupo de jugadores que pueden volver a entrar. Desde la época junior no me estaba encontrando y aun así Jordi me llamó en verano. Eso me ha dado alas.

- Me ha hablado de Kauldi. ¿Se ve reflejado en él?

- Sí. En Irun, con veinte años, di mi mejor nivel y me parece muy bonito que le estén saliendo así las cosas. Viniendo aquí dio el paso correcto porque el Bidasoa es un gran sitio para crecer y sentirte importante, como me ha pasado a mí.

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