Herri kirolak

Apuesta dramática entre Txikon y Larrañaga

Alex Txikon tuvo que ser trasladado al Hospital. / Eli Aizpuru

Txikon se retira y acaba en el hospital mientras Larrañaga termina dando tumbos

IÑIGO GOÑI

Para la reflexión. Es la conclusión que hay que sacar de la apuesta que se vio este sábado por la tarde en la plaza de toros de Azpeitia. Mikel Larrañaga se embolsó los 12.000 euros en juego, tras ganar el desafío a Alex Txikon, pero el resultado es lo de menos. Lo que se vio en el coso taurino azpeitiarra no fue plato de buen gusto.

Ambos deportistas tenían ante sí un desafío en el que tenían que levantar 20 veces un cilindro antiguo de 100 kilos, cortar diez kanaerdikos en el caso de Txikon y doce en el caso de Larrañaga, para terminar con 7,5 kilómetros de carrera dando vueltas a la plaza de toros.

A falta de algo más de dos kilómetros para el final Alex Txikon se tuvo que retirar exhausto, dando bandazos, en el suelo mareado y tuvo que ser ingresado en el hospital. Al terminar la apuesta el doctor Iñaki Arratibel afirmó que el alpinista de Lemoa sufrió una hipoglucemia.

Se lo llevaron a la enfermería de la plaza de toros, pero cuando salió a tomar aire se volvió a marear y terminó en el hospital. Durante el traslado y en el centro sanitario le pusieron suero para recuperarse. La imagen de Larrañaga también era dramática. Terminó la apuesta andando, dando tumbos, vomitando y parando cada pocos metros casi desorientado. Los últimos 800 metros las realizó andando. Por fortuna, poco a poco se fue recuperando.

Sabor amargo

El resultado pasó a un segundo plano totalmente. Muchos espectadores hablaban de "penoso" lo que se vio en las últimas 50 vueltas o cinco kilómetros. La reflexión que hay que hacer es si en esas condiciones los médicos tienen que parar o no una competición deportiva. La salud debe estar por encima de todo cuando los deportistas están al borde del colapso y los dos pasaron los límites.

La imagen que ofrecieron no fue buena. Nadie esperaba que ocurriera lo que sucedió. Mucha gente se acercó por primera vez y se llevó un susto enorme.

Altibajos en los tres trabajos

Más de mil personas dieron un gran aspecto la plaza de toros de Azpeitia. El mayor lleno en el coso taurino azpeitiarra desde hace mucho tiempo. No defraudó el público y desde Bizkaia llegaron muchos autobuses para animar a un Alex Txikon que es un reclamo indiscutible.

Larrañaga se puso por delante al inicio. Su ventaja en la mitad del trabajo con la piedra era de dos alzadas. Se le notaba más fortaleza al azpeitiarra. Pero en las últimas alzadas se le atragantó el cilindro antiguo de 100 kilos. Txikon tuvo algún problema con alguna de las alzadas y una fue nula, y a pesar de ello le recortó la diferencia hasta ceder solo diez segundos en el trabajo de harrijasotze.

Nada más comenzar a cortar se notó la diferente de categoría de uno y otro en el trabajo de aizkora. Para el cuarto tronco le llevaba una de ventaja y le quedaba otro para recortarle la ventaja inicial de dos kanaerdikos. Larrañaga cortó el cuarto kanaerdiko en 8:20 y Txikon tardó doce segundos más en cortar tres.

Iñaki Arratibel: «Txiko ha sufrido una hipoglucemia»

Iñaki Arratibel estaba en Azpeitia como médico de Alex Txikon. Al terminar la apuesta afirmó que "Txikon ha sufrido una hipoglucemia. Después a salido a coger aire y se ha vuelto a marear y hemos decidido trasladarlo al hospital para que le den suero. Allí se recuperara". Uno de los debates que surgió fue la de la posibilidad de que un médico tenga la facultad de parar la apuesta cuando ve a los contendientes en esa tesitura. "Yo era médico de una parte, pero quizás hay que poner a un médico para tomar o no esa decisión".

Las dos de ventaja no se recortaron hasta el novenos kanaerdikos. A ambos le quedaban tres para terminar con el hacha y después tenían que correr 7,5 kilómetros por lo que la apuesta se iba decantando hacia el lado del deportista de Lemoa.

Mikel Larrañaga llevaba 500 metros corriendo y empezaba Txikon sus 7,5 kilómetros. Se antojaba insuficiente, aunque el nivel de Larrañaga era una incógnita.

Txikon puso un ritmo alto y lograba colocarse a doscientos metros a falta todavía de casi 4 kilómetros para el final. La apuesta parecía decantarse de su lado, pero en los dos siguientes kilómetros ocurrió lo que ocurrió. Txikon acusaba el esfuerzo y se tuvo que retirar. Larrañaga lograba terminar su trabajo a duras penas con un tiempo de una hora 19 minutos y 27 segundos. Antes de comenzar la apuesta se guardó un minuto de silencia por la tragedia de Alberto Zerain y Mariano Galván.

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