Golf

Adrián Otaegui deja escapar vivo un día ideal

Mejora su tarjeta menos de lo deseado, aunque pasa el corte con holgura y quiere ir a más en el Open de España

J.M. CORTIZAS

Un -5 de los menos sabrosos que se ha echado al paladar Adrián Otaegui tras dos días de competición. Las buenas sensaciones se unieron ayer a un juego de muchos quilates en el tramo más comprometido de cada hoyo, esa línea de tee a green que tantas veces se pierde y deja a los jugadores desmadejados. No fue su caso, pero ese impulso careció de continuidad, de remate. Y en un día ideal para romperle el alma al Centro Nacional de Golf se tuvo que contentar con una recompensa insuficiente para las condiciones idóneas y su juego certero hasta que entró en liza el putter.

Amaneció el día con todos los pronunciamientos favorables. En el turno de mañana se había abierto un puesto con cada hoyo del campo de oferta. El 'birdie day' llegaron a pensar en rebautizarlo. Condiciones perfectas más jugar un recorrido facilón, el resultado animaba a romperlo, a convertir las tarjetas en un objeto de culto 'gore' de tanta tinta roja usada. Ante la bondad climatológica los extremos se acortan, crece la igualdad y no extraña ver a jugadores como Nacho Elvira o Pablo Larrazábal subidos a un sputnik, facturando en al menos una de cada tres banderas. O el getxotarra Del Val que se marcó un vueltón con -7 en el día que le permitió pasar el corte sin rozar el listón, igualado con Otaegui. La palma se la llevó Sullivan, al incautarle nueve golpes al trazado (cinco birdies y dos eagles).

El 'pirata' donostiarra activó su cuenta con birdies en el 4 y 5, gracias a su calidad en el juego largo, pero camino del final del primer tramo volvió a su tarjeta original del día. En el 'back nine' pudo arreglarlo de sobra, pero acabo siendo evidente la enemistad que mantuvo con unos greens que por la mañana no desviaban un solo golpe y parecían tener carriles hacia el hoyo. Fraguó su -5 global y dos bajo el par en el día conquistando las banderas 10 y 15.

Gestionar la posible decepción

Pese a todo, y reconociendo que la jornada se había presentado idónea, Otaegui optó por gestionar su posible decepción. «El día estaba muy bien para hacer un buen resultado. He jugado bien de tee a green, pero no me he encontrado a gusto, tan cómodo como ayer y he fallado dos putts cortos que te dejan un sabor agridulce. Lo positivo es que quedan dos días por delante para seguir atacando». La diferencia notable del rendimiento en las tarjetas entre los turnos de mañana y tarde los achaca, quizá, a que «los greens estaban un poquito más pisados por la tarde y costaba meter algunos putts. Pero me voy con la sensación de que al final he ido a mejor. Parece que mañana (hoy) volverá a hacer buen tiempo y eso está bien para hacer un buen resultado. Las calles están blanditas y los greens bien, así que los resultados serán bajos».

Todo ello en un entorno satisfactorio por la respuesta del público. Ayer se citaron en el Centro Nacional de Golf 8.346 espectadores. «La respuesta del público jueves y viernes ha sido espectacular, esperemos que el fin de semana venga aún más. El público está de diez, hay buen ambiente y esto es una fiesta. Que la gente empuje y te siga motiva mucho y se agradece».

El de Goiburu, empatado en el puesto 39 con -5, a ocho golpes del líder Paul Dunne, saldrá el sábado en la tercera jornada a las 10.07 horas en partido con el sevillano, afincado en Madrid, Pedro Oriol.

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