El adiós de un mito

Aleksander Popov y Matt Biondi en la final del 50 libre en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.

Matt Biondi, considerado el mejor nadador de la década de los ochenta, abandonó la natación de competición poco después de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92

Ana Vega
ANA VEGA

Estos días se cumplen 25 años de la celebración de los Juegos Olímpicos en Barcelona. Tuvieron lugar entre el 25 de julio y el 9 de agosto de 1992 y en los mismos participaron 9.356 atletas de 169 países, compitiendo en 28 deportes y 257 especialidades. Uno de ellos fue el norteamericano Matt Biondi, considerado el mejor nadador de los años 80 que participó en tres Juegos Olímpicos (Los Ángeles '84, Seúl '88 y Barcelona '92) y ganó once medallas, ocho de ellas de oro.

Biondi nació en 1965 en Moraga, una localidad de California y ya desde joven empezó a despuntar tanto en natación como en waterpolo, deportes que llegó a compaginar con gran éxito en ambos. Su primera participación en unos Juegos Olímpicos fue en Los Ángeles '84 donde compitió en la prueba de relevos de 4x100 libre logrando la medalla de oro y estableciendo un nuevo récord mundial.

Biondi llegó a los siguientes Juegos en Seúl en 1988 con la intención de emular al mítico Mark Spitz pero se tuvo que conformar con cinco medallas de oro (en 50 y 100 libre y en los relevos de 4x100 libre, 4x200 libre y 4x100 estilos). Además logró la plata en 100 mariposa y el bronce en 200 libre. El torpedo de Moraga había apuntado anunciado su retirada tras los Juegos de Seúl '88.

Durante unos meses volvió a practicar waterpolo y tras nueve meses reapareció en las piscinas lo que apuntaba a que alargaría su carrera hasta los Juegos Olímpicos de Barcelona. Éstos no fueron su única presencia en España ya que anteriormente, en 1986, participó en los Mundiales celebrados en Madrid. Allí se impuso en las pruebas de 100 libre así como en los relevos de 4x100 libre y 4x100 estilos.

Los años empezaban a pesar para el gran Biondi (2 metros de altura). En 1992 le costó clasificarse para los Juegos Olímpicos y una vez allí no llegó a brillar. Lo que se preveía como una lucha entre Biondi y Jagger por ver quién era el rey de la velocidad se convirtió en el nacimiento de una nueva estrella. El ruso Aleksander Popov se impuso tanto en el 50 como en el 100 libre alejando a Biondi de lo más alto del podio. Biondi logró quedarse segundo en 50 libre pero sólo hizo cuarto en 100 libre lo que supusó una gran decepción para el astro norteamericano.

Tras los Juegos de Barcelona Matti Biondi prácticamente se retiró de la competición. Hoy en día vive en Hawái y se dedica a la formación de nadadores.

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