Balonmano

El Bidasoa-Irun fue un quiero y no puedo

Un lance del encuentro / De la Hera

Los irundarras, que volvieron a sufrir la baja de Rodrigo Salinas, cayeron ante el Ademar en un choque en el que Kauldi marcó diez goles

BORJA OLAZABAL

Es difícil quedarse con algo que no sea el resultado cuando un equipo ha acumulado tres derrotas en tres partidos. Cuando suma cero puntos de seis posibles y está en la parte más baja de la clasificación. Cuando es el colista de la Liga Asobal. Esta es la situación del Bidasoa-Irun. Es imposible mirar la clasificación y sonreír. Pero hay veces en las que hay que mirar más allá. En la que hay que intentar no dejarse llevar por el pesimismo. Y es que, al fin y al cabo, solo se han disputado tres jornadas de liga.

Los irundarras cosecharon su tercera derrota de la temporada en la tarde noche de ayer. Una derrota que entraba dentro de cualquier pronóstico, ya que el equipo que visitó el polideportivo Artaleku fue el Ademar de León. El segundo clasificado de la pasada Asobal. Un equipo de Champions.

Cierto es que durante muchos minutos se notó la diferencia de potencial entre guipuzcoanos y leoneses y que antes de que se llegara al descanso parecía que el encuentro estaba sentenciado. Pero también es cierto que el Bidasoa supo jugarle de tú a tú durante la segunda parte al conjunto que entrena Rafa Guijosa y que consiguió hasta meterle el miedo en el cuerpo con varios ataques en los que tuvo la opción de ponerse a dos goles.

«El partido nos quita el mal sabor de boca de Puente Genil»

Jacobo Cuétara comentó al término del encuentro contra el Ademar de León que «cuando un equipo como este te saca diferencia de goles en un momento dado del partido, luego es complicado ganar. Son equipos que cuando cometes errores te lo hacen pagar, pero tenemos que estar orgullosos del trabajo que hemos realizado porque los jugadores se han vaciado».

El técnico añadió que «lo que tenemos que hacer es tener más control de juego. Cuando hemos tenido opción de ponernos a dos goles, siempre ha pasado algo. Si no es un fallo, es un rebote, si no es que al rival nunca le pitan dos minutos».

Además, Cuétara añadió que «estoy seguro de que en un momento u otro vamos a acabar ganando un partido. No me preocupa nada haber perdido tres partidos. No tenemos ninguna duda del nivel que tenemos y este partido tiene que servir para quitarnos las malas sensaciones con las que nos dejó la derrota partido contra el Puente Genil».

Pero no pudo ser. El miedo se quedó en susto. Cada error del Bidasoa fue castigado por un Ademar que no perdonó una sola ocasión para mantener su renta en el marcador, que acabó reflejando el 26-30.

Duro parcial

El partido comenzó con poca efectividad de cara a la portería rival por parte de los dos equipos. El Bidasoa, por mediación de Azkue, no se estrenó hasta el minuto seis, y para entonces el Ademar solo había marcado dos tantos. Las defensas estaban superando claramente a los ataques y la igualdad se mantuvo hasta el 3-4, con tres tantos del central oriotarra, pero ahí llegó el parcial de los leoneses. Un parcial que dejó prácticamente sentenciado el encuentro.

Del 3-4 se pasó al 4-10 y los de amarillo ya no consiguieron colocarse nunca a menos de tres goles. El descalabro podría haber sido total antes de que finalizara la primera parte, pero los de Irun, tras el segundo tiempo muerto solicitado por Jacobo Cuétara, consiguieron reaccionar. El técnico estableció un 5:1 defensivo, que mantuvo hasta el final, y el Bidasoa-Irun consiguió frenar la ofensiva leonesa.

26 Bidasoa

Ledo (9 paradas), Aldaba, Beltza, Popovic (2 goles), Redondo, Renaud (2), Azkue (4) -siete incial- Zubiria, Cavero, Vázquez, Crowley (3), Nonó (1), Kauldi (10, 1 de p.), Serrano (2), Muiña, Lancina (2).

30 Ademar

Biosca (13 paradas), Juanín (2 goles, 1 de p.), Costoya (6), Rodrigo (4), Vieyra (6), Mario (2), Piñeiro (7) -siete inicial- Cupara, Simonet, Vejin, Carou, David, Jaime (1), Acacio, Gonzalo (1), Pesic (1)

Marcador cada cinco minutos
1-2, 1-4, 3-6, 4-9, 7-12, 11-14 (descanso) 13-17, 16-19, 18-22, 21-25, 24-27 y 26-30.
Árbitros:
Hnos. Escudero. Excluyeron a los locales Redondo y Beltza. A lso visitantes Costoya y Mario.
Incidencias
1.100 espectadores en el polideportivo Artaleku

Leo Renaud, con un auténtico golazo, puso el 9-12, Costoya respondió con otro misil y Kauldi hizo el 10-13 con otro obús desde los nueve metros. Al descanso se llegó con 11-14 en el marcador.

Los visitantes estaban llevando las riendas del partido. Controlándolo con absoluta claridad, pero tres goles de desventaja no son nada en un deporte como el balonmano. El Bidasoa-Irun, a pesar de haber pasado malos momentos durante la primera parte, consiguió despertar a tiempo y meterse de nuevo en el encuentro.

Además, en la última jugada del primer tiempo, los colegiados excluyeron a Costoya, por lo que los de Irun empezaron la segunda mitad con un jugador más.

Precipitados

El 5:1 defensivo no fue la única variante táctica que utilizó Jacobo Cuétara para intentar superara a los leoneses. El Bidasoa-Irun jugó en ataque con doble pivote casi toda la segunda parte y consiguió crear problemas a su rival.

Con el 16-19 llegó una de las primeras opciones de los bidasotarras para ponerse a solo dos goles. Xoan Ledo detuvo un balón y los de Irun salieron al ataque, pero se precipitaron, fallaron y el Ademar no perdonó. La misma situación se dio con el 18-21. Otra opción para ponerse a dos, pero otro ataque precipitado y 18-22. Y en el 24-27, cerca del final, lo mismo. Una tercera ocasión para reducir a dos la desventaja, otro error en ataque y otra vez el Ademar que supo mantener en cuatro la renta en el marcador.

Y así hasta el final. El Bidasoa-Irun fue a remolque durante toda la segunda parte, en la que el parcial fue de 15-16, y acabó perdiendo por cuatro goles, 26-30.

Diez de Kauldi

Entre tanta desazón, siempre hay alguna luz que ilumina el camino. En el día de ayer fue Kauldi Odriozola el que mantuvo al Bidasoa. El extremo de Zumaia jugó muchos minutos en el lateral y dio una auténtica exhibición. Marcó diez goles, de todos los colores. Hasta desde nueve metros. Un lujo.

Fotos

Vídeos