VELA

Acaba la pesadilla, empieza otra etapa

Joan Vila, vigilando a tres de sus rivales con prismáticos. / FONOLLÁ
Joan Vila, vigilando a tres de sus rivales con prismáticos. / FONOLLÁ

Los barcos de la Volvo Ocean Race navegan libres en el hemisferio norte tras haber dejado atrás los Doldrums

I.A. SAN SEBASTIÁN.

La pesadilla de los Doldrums es historia para los siete barcos de la Volvo Ocean Race. La desesperación de pasar horas y horas sin apenas viento y avanzando a velocidades ridículas quedó atrás y empieza una nueva etapa, con más de 3.000 millas por delante hasta Hong-Kong. Ayer se cumplía el noveno día de regata y quedan otros tantos más.

La compresión que trajo consigo el paso por los Doldrums dejó imágenes que han pasado de ser insólitas a habituales. Cuatro barcos en una distancia que alcanza el ojo humano. Todo lo que había sucedido hasta entonces parecía no contar pero lo cierto es que las mínimas ventajas a la salida de las calmas ecuatoriales sí eran importantes, como se aprecia en el mapa de posiciones.

Si bien el último parte de ayer colocaba al 'Mapfre' como líder, se debía a que es el que va más al oeste, que es hacia donde habrá que ir, pero en realidad tenía tres barcos por delante y a casi veinte millas.

Aunque ya son historia -hasta el siguiente paso dentro de un mes-, Xabi Fernández no puede ocultar que «la zona de las calmas ecuatoriales es bastante estresante. Es un momento en el que no sabes qué va a pasar ni quién va a salir beneficiado. Es verdad que hay que pelear metro a metro como siempre, pero está también el factor de suerte, que es incontrolable».

El de Ibarra señalaba que ayer «teníamos a los barcos de cabeza en tres o cuatro millas y pero nos quedamos parados. La noche anterior habíamos recuperado mucho nosotros respecto a ellos, así que bueno, más o menos las nubes te dan y te quitan, pero hay que tener también un poquito de suerte y eso te causa un estrés importante».

El patrón guipuzcoano sabe bien que «salir primero de los Doldrums siempre es importante porque conectas con los alisios, en este caso los alisios del norte, que siempre van a más y el barco de delante tendrá más viento, por lo que por un periodo de tiempo va estirando. Luego, poco a poco, se va definiendo la regata».

En cualquier caso, no pierde de vista que «nos quedan más de 3.400 millas a la meta, que es una buena etapa en sí, así que no hay que desesperarse tampoco. No pudimos salir del todo bien de los Doldrums y ahora nos toca pelear para recuperar terreno».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos