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Paso de gigante del Hernani

Partido entre el Hernani y Gernika en Landare.
Partido entre el Hernani y Gernika en Landare. / MICHELENA
  • Se impone al Gernika y logra alejar el descenso directo a nueve puntos

El Hernani logró su segunda victoria consecutiva ante el Bizkaia Gernika y deja a nueve puntos el descenso directo. La semana pasada dio la campanada tras vencer 26-0 al Alcobendas y a la semana endosó una derrota a los basurdes logrando cinco puntos que pueden ser vitales.

Los hernaniarras y gernikarras disputaron el encuentro aplazado del 22 de enero y a falta de cuatro jornadas para la finalización de la primera fase de la Liga, todos los equipos cuentan ya con los mismos encuentros. El retrato de la clasificación es más real y deja a los guipuzcoanos en una buena posición para afrontar el esprint final. Cuentan ahora con 25 puntos, dos más que el Getxo, que es décimo, seis más que el Barcelona, que es decimoprimero y quien jugaría el play off de promoción por el descenso, y nueve más que el Ciencias Cajasol, que cierra la tabla.

La plantilla llegó a Landare con la victoria entre ceja y ceja y no dejaron escapar la oportunidad que se presentaba para sumar puntos vitales. El encuentro contra el Bizkaia Gernika era de los que se veían con posibilidades de sumar puntos con la victoria y no fallaron. Entre ambos equipos había cuentas pendientes desde la temporada pasada y se saldaron con impoluta deportividad sobre el césped. Los dos equipos lo dieron todo en un encuentro vistoso y movido que no se decidió hasta los minutos finales. El Hernani cogió una renta cómoda al final de la primera parte y la mantuvo en la segunda, pero en los segundos 40 minutos el encuentro entró en una fase algo loca donde marcar ensayos no se hacía tan complicado y eso mantuvo con el corazón en un puño a la parroquia local. Al final, supieron administrar esa ventaja lograda en los últimos minutos de la primera parte y los puntos se quedaron en casa, no sin tensión y sin sufrimiento.

Buena ventaja al descanso

El encuentro comenzó de la mejor manera para el Hernani, con un ensayo a los tres minutos en el flanco derecho del ataque guipuzcoano. Ni siquiera habían transcurrido ni tres cuando Jokin Esnal atrapaba un balón adelantado de Genua, con error defensivo, para abrir el marcador. No se transformó, pero el Hernani seguía con su dominio en el juego. En esos primeros minutos tuvo más oportunidades para sumar puntos con golpe de castigo, pero los hernaniarras tenían órdenes de primero sumar cuatro ensayos de bonus. Desaprovecharon esas oportunidades de ensayo y en cambio el Gernika no lo hizo en una de sus primeras aproximaciones a campo local. En el ecuador de la primera parte Palisa ponía el empate a cinco.

El encuentro era intenso, pero las defensas controlaban bien los ataques hasta que a partir del minuto 30 el duelo entró en una fase más descontrolada. En ese juego algo más abierto el Hernani sacó petróleo en los diez minutos finales y anotaron dos ensayos casi de forma consecutiva con dos jugadas de listos y pillos. Esta vez Elosegi sí aprovechaba las transformaciones y ambos equipos acudían al descanso con una renta local de 19-5.

Sin control en la segunda

La segunda parte comenzaba por la misma senda. A los cinco minutos un ensayo del siempre importante y bravo Jon Otxotorena parecía dejar el derbi vasco sentenciado. Anotaba el cuarto ensayo, que otorgaba el bonus ofensivo, y puso un 26-5, que parecía ya definitivo. Pero nunca más lejos de la realidad. El Gernika no había bajado los brazos y logró que el partido y el juego se abriera mucho. Su respuesta fue inmediata y con dos ensayos se acercó 29-19 cuando todavía faltaban 25 minutos por jugar. Menos mal que cuando el equipo más necesitaba llegó el que faltaba en la fiesta de los ensayos, Oier Garmendia, que devolvía el colchón a los 60 minutos para poner tierra de por medio (36-19).

En el último cuarto de hora, a pesar de que llegó un nuevo ensayo visitante, el Hernani supo bajar el ritmo al derbi y la victoria nunca peligró. No quedaba prácticamente tiempo material para una remontada basurde y Landare estalló de júbilo cuando Raposo pitó el final.La semana que viene la competición no da un respiro ni a hernaniarras ni a gernikarras y los guipuzcoanos volverán a jugar un derbi guipuzcoano-vizcaíno, pero esta vez en Fadura y ante el Getxo, rival directo en la clasificación.

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