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Arria V se gana el corazón de todos

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'Arria V' lo dio todo, al igual que Kañamares y Jauregi, pero no le sirvió para llevarse la apuesta. / JOSÉ MARI LÓPEZ

  • El errezildarra pierde la apuesta contra Jauregi y Kañamares en un duelo épico

La apuesta del veinte terminó con veinte segundos de renta a favor de la pareja formada por Arkaitz Jauregi y Julen Kañamares ante Xabier Orbegozo 'Arria V'. Fueron exactamente 21 segundos lo que tardó de más Arria V ante un dúo que realizó un enorme trabajo y que ofreció un grandioso espectáculo a los alrededor de 1.200 personas que se acercaron a la plaza de toros de Tolosa.

Los aizkolaris tenían que cortar veinte kanaerdikos y correr veinte kilómetros en el coso taurino y los ganadores terminaron en 2h12:33 segundos mientras que el de Errezil paró el reloj en 2h12.54. Los ganadores se embolsaron los 16.000 euros en juego.

Kañamares tuvo que terminar la apuesta en la pareja y junto con 'Arria V' protagonizó un final de desafío apoteósico. Nunca antes nadie había realizado un trabajo de semejante calado en una apuesta, sí en intento de marca, y la imagen de los dos aizkolaris exhaustos en los dos últimos kilómetros, separados por escasos 100 metros, el guipuzcoano recortando la desventaja metro a metro y el público levantado de sus asientos jaleando a los dos contrincantes son una imagen imborrable más de la historia de los herri kirolak.

En la grada no faltaba nadie del mundillo del deporte rural, todos vibraban ante la exhibición de pundonor de Arria V, que no ganó la apuesta, pero se ganó el corazón de todos. Ayer no hubo perdedores y una vez más el deporte vasco firmó una brillante página en su particular visión del juego, el desafío y de enfrentarse a la vida.

'Arria V' marca el ritmo

El trabajo de aizkora comenzó con 'Arria V' marcando el ritmo. La madera era buena, cumpliéndose el pronóstico, y en los primeros cinco kanaerdikos la ventaja del guipuzcoano sobre el navarro era de solo doce segundos. Entre el sexto y séptimo tronco es cuando 'Arria V' sacó una renta importante.

Arria V ya llevaba recorridos 450 metros para cuando el alavés empezó a correr. La transición del hacha a saltar al ruedo fue inmediata y ambos no necesitaron más de veinte segundos. Ambos contendientes empezaron con un ritmo alto. Nada más y nada menos que a cuatro minutos y cinco segundos el kilómetro. El primero de Jauregi fue por debajo incluso de 3.50. Cuando se llegaba al ecuador de los veinte kilómetros la ventaja de 'Arria V' se esfumaba y se quedaba en unos escasos 18 segundos. Jauregi corrió los 10 mil metros en 41.10 sumando la transición mientras que el guipuzcoano los hizo en 42.52. Ahora solo quedaba por saber el rendimiento de Kañamares en la carrera a pie.

Y al dar el relevo el navarro comenzó a una velocidad endiablada. Justo en los primeros 700 metros ya había alcanzado al rival, pero desde su banda Bixente Artola le mandó bajar la velocidad. Arria olió sangre y apretó los dientes para sacar las pocas fuerzas que quedaban. Empezó una remontada metro a metro, pero no había tiempo material para culminarla. Con el público en pie los gritos subieron los decibelios y hasta alguno pensó en que podía voltearse el resultado. Al final Kañamares aguantaba y con 80 metros de ventaja paraba el reloj en 2h12.33 y 21 segundos más tarde llegaba un 'Arria V' que caía sin un gramo de fuerza a la arena.

'Arria V' no ganaba la apuesta, pero sí superaba las dos horas y 15 minutos de Joxe Aierbe, aunque se quedaba a algo más de tres minutos de las dos horas y nueve minutos, aunque pocos recordaron esa efeméride. Ayer los protagonistas estuvieron por encima de cualquier comentario en ese sentido.

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