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Artaleku, donde todo es posible

Xabier Mikel Errekondo e Iñaki Urdangarín en el partido que les enfrentó en Artaleku en febrero de 1991.
Xabier Mikel Errekondo e Iñaki Urdangarín en el partido que les enfrentó en Artaleku en febrero de 1991. / FRAILE
  • El BIdasoa-Irun recibe esta tarde al Barcelona de las 101 victorias seguidas en la Liga Asobal (20.30, Movistar)

  • El pabellón irundarra ha sido testigo de grandes gestas balonmanísticas

El Bidasoa-Irun nació en el Uranzu. De allí son los primeros recuerdos en amarillo y azul. Allí se consiguieron las primeras grandes victorias, en aquel campo delimitado por la pared izquierda del frontón irundarra. Allí empezó a jugar el Bidasoa la liga de la temporada 86/87, pero la segunda mitad de aquel campeonato se disputó en el nuevo Polideportivo Artaleku. El cambio, sin lugar a duda, fue para bien. A partir de entonces el olor a chocolate invadió el mundo del balonmano. Llegaron los grandes éxitos del Bidasoa. En muchas ocasiones, con históricos duelos ante el rival de hoy, el Barcelona.

La primera liga

El 23 de mayo de 1987 se jugó la última jornada del play off por el título de la entonces denominada División de Honor. El Bidasoa tenía que ganarle en Artaleku al Tecnisan y esperar que el Barcelona pinchara contra el Cajamadrid.

Los hombres de Juantxo Villarreal, aquel equipo formado por once jugadores de Irun, uno de Pasaia y dos yugoslavos (Lakovic y Grubic), hicieron los deberes y se impusieron 24-22 a los alicantinos en un encuentro recordado por aquel gol de Susperregi desde el extremo derecho en rectificado.

Aunque el partido del Barça había empezado a la misma hora, acabó quince minutos más tarde. Los aficionados que abarrotaron Artaleku esperaron con el corazón en un puño hasta conocer el resultado final. Los blaugrana no pudieron pasar del empate en el Palau (23-23) y el Bidasoa empezó a escribir su historia más gloriosa.

Dos copas del Rey

Hubo que esperar cuatro temporadas para que los de amarillo volvieran a levantar un título. El Bidasoa estaba totalmente instalado en Artaleku y el equipo consiguió su primera Copa del Rey, aunque la levantó en Alzira tras superar al Atlético de Madrid.

No es el único título copero que tienen las vitrinas del pabellón. Unas temporadas después, en la 95/96, llegó el segundo. El Elgorriaga se enfrentó en León al Fútbol Club Barcelona, su eterno archienemigo, y le ganó 21-20 en un final de infarto con un tanto de Nenad Perunicic a falta de treinta segundos. Ese triunfo sirvió para sacarse la espina de la derrota en la final de la Copa de Europa de aquella temporada.

Reyes de Europa

El Bidasoa jugó dos finales de la Copa de Europa de manera consecutiva. Artaleku fue determinante en las dos. En el polideportivo se dejó sentenciada la primera y se perdió la segunda.

Los irundarras fueron los reyes de Europa en el año 95. En la final, que entonces se disputaba a doble partido, se midieron al Badel Zagreb croata. El primero de los partidos se disputó en Irun y todo bidasotarra se sabe de memoria el resultado con el que acabó aquel partido. 30-20. Esos diez goles de ventaja hicieron campeón al Bidasoa.

Esa temporada el Bidasoa hizo doblete, ya que también ganó la liga, por delante del Barça, y lo celebró con sus aficionados en Irun. En la última jornada los de amarillo recibieron al Teka, tenían que ganar y lo hicieron. 27-20 y Artaleku volvió a ser una fiesta.

Un año después, los irundarras repitieron como finalistas, pero fue el Fútbol Club Barcelona el que se llevó el título y lo hizo en Artaleku.

Últimas alegrías

La última gran copa levantada por el equipo guipuzcoano fue la Recopa de Europa del año 97. La final fue contra el equipo húngaro del Veszprem. El Bidasoa ganó en Irun 24-19 y esa ventaja de cinco goles permitió que el título fuera amarillo a pesar del 19-17 con el que finalizó el encuentro de vuelta en Hungría.

Pero Artaleku no ha vivido solo de grandes éxitos. La afición del Bidasoa celebró como si de un título se tratara la permanencia en la División de Honor Plata en el 2011, y es que con un descenso hubiera desaparecido el Bidasoa. Y hace solo unos meses, el polideportivo fue una explosión de júbilo con la final por el ascenso a la Asobal.

Artaleku, donde todo es posible. Ligas, Copas de Europa, el ascenso... y hasta ver juntos a Xabier Mikel Errekondo e Iñaki Urdangarin. ¿Ganar al Barça de las 101 victorias? También parece imposible.

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