Diario Vasco

más deportes

«Lucha por tu deporte, por tu género»

Azu Muguruza, la senadora Mª Eugenia Iparragirre, Mary Ayestarán, Nekane Soria, Isabel Fernández, Tati Garmendia, Miren Elgarresta (Igualdad) y Denis Itxaso (Cultura).
Azu Muguruza, la senadora Mª Eugenia Iparragirre, Mary Ayestarán, Nekane Soria, Isabel Fernández, Tati Garmendia, Miren Elgarresta (Igualdad) y Denis Itxaso (Cultura). / MICHELENA
  • Cuatro caras del deporte dialogan sobre la figura de la mujer desde las entrañas de sus equipos y sus carencias: «Está en nosotras cambiar»

Hay una gran diferencia entre lo que atrae el deporte masculino y el femenino. Es una realidad ante la que no nos podemos engañar. Por eso debemos centrarnos en lo nuestro y decirnos: pelea por tu deporte, por tu género».

La reflexión de Azu Muguruza, entrenadora del IDK Gipuzkoa, la compartieron ayer la responsable balonmano del Bera Bera, Tati Garmendia; la responsable de hockey de la Real Sociedad, Mary Ayestarán; y la consejera de la entidad realista Nekane Soria.

Bajo la moderación de la psicóloga Ainhoa Azurmendi, las cuatro participaron en la I Capital del Conocimiento, organizada por la Asociación de Profesionales y Empresarias de Gipuzkoa (Aspegi). Su presidenta, Isabel Fernández, explicó que el evento nace con la pretensión de «poner cara y voz a mujeres que lideran y gestionan entidades en ámbitos invisibles».

El deporte es uno de ellos, pero «poco a poco hay un avance», apuntó Soria, exfutbolista que llegó al consejo de la Real hace ocho años. «Entonces el equipo femenino no parecía de Primera, pero de la mano de Emakunde y Diputación se han dado pasos de forma natural».

La lavandería de la Real

Para ilustrar ese avance, hizo referencia a un punto de partida elocuente: «Las jugadoras no tenían derecho a la lavandería de los jugadores y lavaban la ropa en casa. Del mismo modo que nadie lo había planteado, nadie dijo luego que no».

Lógicamente, cada entidad, cada deporte, tiene su realidad. «Hablas de lavandería, y me suena a música celestial», respondió Muguruza, que explicó que en el IDK «entre cuatro hacemos todo: masajes, vendajes, acompañar a una extranjera a su alojamiento... Los obstáculos son todos», para dar con el quid: aunque sean 'cuatro', «el club tiene mayor estructura que antes», para poner la gestión del Bera Bera como «ejemplo a imitar».

Garmendia, una de las «cinco personas» sobre las que gravita la dirección profesional del Bera Bera de balonmano, cogió el guante: «Podríamos invertir en fichajes, pero decidimos prescindir de cosas para invertir en esa estructura profesional que permita crecer».

En este sentido, Ayestarán, una vida con el stick, recordó que «hasta hace poco, en el hockey funcionaba el voluntariado. Ahora menos, pero no se puede vivir de él».

Tampoco lo hace Muguruza, que por las mañanas trabaja, en un día a día que incluye «hijos, familia, hacer comidas, entrenar, cenas y después scouting y ver vídeos». La pregunta posterior fue seguida: ¿Sería capaz de hacer lo mismo un hombre? «No lo sé, pero tengo claro que por ser mujer he renunciado a proyectos muy interesantes. Un hombre no lo habría hecho».

Para caminar hacia la igualdad, hicieron hincapié en la formación de entrenadoras para «desde nuestra experiencia y conocimiento ir cambiando las cosas», explicaron Garmendia y Soria, que fue más allá: «Debería ser más natural que una mujer entrene a hombres».

Muguruza convino con ambas, pero se cuestionó por las «cientos y cientos de jugadoras que he visto pasar por el club y que no han pisado el Gasca para vernos un partido». Su duda derivó en por qué la propia mujer no ve deporte, y menos femenino, en un debate que tocó también a la prensa, que haría un «agravio comparativo» en su reparto de géneros que ligaría con la reflexión inicial de estas líneas: «Es la pescadilla que se muerde la cola», afirmó Garmendia, «pero está en nuestras manos», concluyeron.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate