Diario Vasco
Asier Zubiria es el jugador más veterano de la plantilla y el capitán del Bidasoa.
Asier Zubiria es el jugador más veterano de la plantilla y el capitán del Bidasoa. / MIKEL FRAILE

balonmano

El amarillo vuelve a estar de moda

  • El Bidasoa-Irun está realizando un gran inicio de campeonato en su regreso a la Liga Asobal

No es fácil calibrar el grado de entusiasmo que puede llegar a generar un equipo como el Bidasoa-Irun. Y es que las realidades, según con qué ojos se miren, pueden decir cosas muy diferentes. El club irundarra ha vuelto a la Liga Asobal, igual que lo hizo fugazmente hace cuatro temporadas, pero en esta ocasión lo ha hecho con unos cimientos mucho más sólidos y con la clara intención de prolongar durante muchos años su estancia en la máxima categoría.

Mirar a largo plazo no es fácil para un recién ascendido. Mucho menos si se trata de un equipo de balonmano, deporte que ha visto desaparecer a muchos de sus históricos. Pero quizás ahí esté la gran diferencia. El Bidasoa-Irun no es un recién ascendido ni un equipo cualquiera. Es uno de los pocos históricos que sigue vivo y el sufrido trabajo realizado por la directiva en las últimas temporadas le permite otear el horizonte. Mirar un poco más allá de esa próxima jornada en la que tanto se fijan jugadores y entrenadores.

Disipadas las lógicas dudas que genera cualquier inicio de temporada, tras nueve jornadas se puede decir que el Bidasoa es el equipo revelación de la Liga Asobal. Lo dicen sus actuaciones, sus números, sus jugadores y su público.

El equipo entrenado por Jacobo Cuétara tiene en su casillero nueve puntos, lo que le permite estar situado en octava posición y tener cinco de renta sobre el descenso. Por delante, al margen de los cuatro equipos más potentes de las últimas campañas -Barcelona, Naturhouse, Ademar y Granollers-, solo aparecen Puerto Sagunto, que tiene dos puntos más, Anaitasuna y Villa de Aranda, con un punto más. Dicho de otra forma, los guipuzcoanos están a solo dos puntos de la cabeza de esa otra liga.

Los buenos puestos en la tabla se consiguen mediante resultados y los bidasotarras acumulan seis partidos sin perder, uno de Copa y cinco de Liga. En esta buena racha destacan los dos últimos triunfos. El primero en Huesca y el segundo ante uno de los supuestos inalcanzables, el Granollers, en Artaleku.

Todo este cóctel de buenas noticias no se entiende, precisamente, sin Artaleku. El club cuenta con más de mil socios y al pabellón están acudiendo más de 1.500 espectadores por jornada, lo que supone una de las medias más altas de la Asobal. Es lógico, por lo tanto, pensar que el amarillo vuelve a estar de moda.

Un momento para disfrutar

En una plantilla como la bidasotarra, con jugadores jóvenes y otros más experimentados, con nueve guipuzcoanos y ocho foráneos, pocos como el capitán Asier Zubiria para transmitir el momento por el que está pasando el Bidasoa. Y es que el portero de Usurbil lo ha vivido todo en Irun. Destacó en juveniles, dio el salto al primero equipo y era un habitual en las convocatorias de la selección de España juvenil y junior. En 2003 se marchó para jugar en el entonces poderoso Valladolid y tras un largo periplo por toda España, volvió al Bidasoa hace seis años.

Asier Zubiria cuenta que «cuando volví la situación del club no tenía nada que ver con la actual. La plantilla acababa de estar seis meses sin cobrar y no se sabía lo que iba a pasar. Me llamaron para echar una mano y pensé que venía para un año. No esperaba que iba a vivir esto, pero han pasado los años, el proyecto ha crecido y con mucho trabajo hemos llegado hasta aquí. Es un momento para disfrutar».

Al echarle un ojo a la clasificación y a la última racha de resultados, el capitán apunta que «está siendo un inicio de temporada muy bueno. Estamos teniendo muy buenas sensaciones y eso se está traduciendo en puntos. Empezamos con un equipo nuevo, entrenador nuevo, categoría nueva... y en pretemporada no le ganábamos a nadie, pero siempre hemos sentido y seguimos sintiendo que vamos a más».

Las cartas están sobre la mesa, pero Zubiria advierte que «la Asobal es muy complicada y, en otras temporadas, equipos que en la primera vuelta fueron la revelación acabaron descendiendo. Tenemos nueve puntos y podíamos tener cuatro o doce porque la línea entre la victoria y la derrota ha sido muy delgada en muchos partidos, pero estoy convencido de que no nos va a pasar como a los equipos que he mencionado. Lo que debe estar claro es que si nos despistamos podemos acabar sufriendo».

Es decir, cuando alguien quiere lanzar las campanas al vuelo, el capitán se encarga de parar los pies argumentando que «llevamos seis partidos sin perder pero podemos entrar en una mala racha y vernos abajo porque las diferencias son muy pequeñas. Yo no pienso todos los días en la permanencia y lo que quiero es ganar el próximo partido pero, ¿con qué nos vamos a ilusionar? Ahora lo vemos todo muy bonito, pero en una semana puede cambiar todo. Hay que estar tranquilos».

Y con esa tranquilidad que le caracteriza, Asier Zubiria seguirá guardando la portería de un Bidasoa que, desde fuera, ilusiona mucho.

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