Diario Vasco

balonmano

El Bidasoa supera sus miedos

  • El conjunto irundarra consiguió su segunda victoria de la temporada tras ganar su primer partido a domicilio

Tras el empate de la última jornada contra el Anaitasuna en Artaleku, el Bidasoa-Irun se sentó en el diván de su psicólogo. Le contó lo que le pasaba. Los irundarras habían empatado tres partidos consecutivos y le empezaban a temer a las victorias. La terapia fue buena y el equipo superó ayer todos sus miedos. No solo volvió a ganar, si no que lo hizo consiguiendo su primera victoria a domicilio y en una cancha en la que ningún equipo había logrado sumar los dos puntos.

El equipo entrenado por Jacobo Cuétara se montó ayer por la mañana en un autobús para ponerse rumbo a tierras oscenses, donde se enfrentó al Bada Huesca a última hora de la tarde. Los de amarillo estaban convencidos de que con el nivel de balonmano que están alcanzando podían conseguir el triunfo, pero tocaba demostrarlo sobre el parqué.

Los irundarras se presentaron en Huesca con tres armas más que en las últimas jornadas, ya que el técnico recuperó a los lesionados Jon Azkue, Kauldi Odriozola y Markel Beltza, y en un abrir y cerrar de ojos colocaron una diferencia en el marcador que sorprendió a propios y extraños.

El Bidasoa-Irun llegó al primer parcial del partido con el 1-5 y otro tanto de Nonó, que ayer fue el máximo realizador del encuentro con siete goles, puso el 1-6.

El arranque fue espectacular, pero todavía quedaba mucho tiempo y los oscenses se recuperaron. La remontada local fue paulatina y cuando solo restaban cinco minutos para el descanso, el marcador reflejaba un igualado 10-11. Era el momento de mantener los nervios y no permitir que el Bada Huesca culminara la voltereta.

La defensa, sujetada por un Dejanovic que se fue a las quince paradas, funcionó perfectamente en el tramo final y los goles de Cavero, Azkue y Basaric dejaron el partido con el 10-14 en tiempo de descanso. La renta era interesante, pero los fantasmas con forma de Sagunto, Puente Genil y Anaitasuna empezaron a aparecer.

Afortunadamente, fue más una sensación de los que no tocamos el balón. El Bidasoa-Irun mantuvo el nivel en la segunda parte, consiguió superar los malos momentos y acabó sumando los dos puntos

Sin fallos en momentos clave

El conjunto irundarra consiguió ampliar la ventaja en el inicio de la segunda parte gracias a dos goles consecutivos de Cristian Martínez desde los nueve metros. Con el 11-16 el partido empezaba a tener un claro color amarillo, pero el Bidasoa tuvo que echar mano de las lecciones aprendidas en las últimas jornadas para no volver a dejar escapar la victoria.

El Bada Huesca no podía tirar la toalla delante de su afición, se puso a dos goles y tuvo una posesión para acercarse a solo uno. El marcador reflejaba el 16-18, pero Dejanovic hizo una buena parada a lanzamiento del pivote Val, Borragán marcó de penalti su segundo tanto del partido y el Bidasoa volvió a respirar. Aún quedaban doce minutos para el final, pero los de Jacobo Cuétara, esta vez sí, supieron gestionar el choque para llevarse la victoria.

El 22-24, a falta de 3.30, fue el último momento de cierto riesgo, porque de ahí en adelante solo quedó descontar el tiempo para celebrar el triunfo. Borragán volvió a tomar la responsabilidad con el partido caliente y consiguió dos tantos seguidos, uno desde la línea de siete metros, para subir un definitivo 22-26 al luminoso. Otra parada de Dejanovic, un último gol de Nonó y el encuentro finalizó con el 22-27.

El Bidasoa-Irun sumó su segunda victoria de la temporada, la primera como visitante. Con el triunfo acumula cuatro jornadas sin perder y ya tiene en su casillero siete puntos. Hoy se tienen que disputar otros cuatro encuentros de la Liga Asobal, pero los puestos de descenso, que ahora están a cinco puntos, van a seguir, como mínimo, a tres.

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