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En kayak desde el hielo al Ártico

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Los cuatro deportistas vascos

/ MS

  • Cuatro deportistas vascos logran el primer descenso del río Kurssuaq en Groenlandia a través de 100 km de aguas bravas

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La incertidumbre que envolvía el espíritu de la expedición de los cuatro kayakistas vascos que querían completar el primer descenso del río Kurssuaq en Groenlandia, Río Grande en inuit terminó con un explosión de alegría puesto que consiguieron su objetivo y terminaron con éxito la misión que emprendieron.

En principio, el plan era explorar tres ríos vírgenes y desconocidos en el país del hielo, en lo que denominaron, 'Misión Groenlandia 2016 expedición a los orígenes', en lo que pensaban que podía ser una vuelta al origen del kayak en Groenlandia como explicaron antes de partir.

Los guipuzcoanos Aitor Goikoetxea y Mikel Sarasola, y los navarros Fermín Pérez y Edu Sola completaron un vertiginoso descenso de un río absolutamente virgen, el Kurssuaq, navegando por sus bravas aguas a lo largo de cien kilómetros.

Se fueron en agosto a explorar el sureste de Groenlandia. Entraron al país por la capital Nuuk y como nos cuenta el donostiarra Mikel Sarasola, «queríamos buscar ríos de aguas bravas por los que descender. Ningún kayakista se había acercado nunca antes a esa zona debido a las duras condiciones climáticas, la falta de información sobre el entorno y lo inaccesible del lugar».

Una vez allí, sobre el terreno cambió su perspectiva. Edu Sola explicaba que, «estábamos inquietos por esa falta de información. Hicimos un vuelo en hidroavión y de esta manera pudimos sobrevolar los ríos que teníamos pensado explorar. La vista desde lo alto nos maravilló y nos sorprendió enormemente cuando vimos que los ríos llevaban unos caudales bastante superiores a lo que pensábamos. Ese vuelo nos permitió conocer con más exactitud a lo que nos teníamos que enfrentar».

Con todo a cuestas

Habla Edu de «verdaderos monstruos de agua provenientes del campo de hielo, discurriendo por un terreno muy escarpado. Esto nos llevó a cancelar la exploración de dos de los ríos de nuestro proyecto. Eran una auténtica locura». Se les abrió otra puerta, la de navegar con sus kayak por un río absolutamente virgen e inexplorado.

Los kayakistas vascos, en la imagen de arriba, en plena navegación del río Kurssuaq.

Los kayakistas vascos, en la imagen de arriba, en plena navegación del río Kurssuaq. / M. S.

Los cuatro expedicionarios tenían que ir en busca de la cabecera del río, y así, monte arriba remontaron el curso del caudal por un valle no sin dificultades como relata Edu Sola: «Durante una distancia de 24 kilómetros nos tocó sortear todo tipo de obstáculos, desde frondosos bosques de sauces hasta profundos y escarpados cañones», todo ello aderezado con llevar el material a cuestas durante esos tres primeros días de expedición. Alcanzamos la zona de los lagos, a 440 metros de altura, que era el punto en el que comenzaba nuestro proyecto inicial. Estos tres días avanzamos lentamente con nuestros kayaks de 50 kilos la espalda».

En el afán de los expedicionarios, convertidos en aventureros y exploradores estaba en conocer más aquella región remota y así continuaron río arriba durante 20 kilómetros más, naturalmente con todo a cuestas, para alcanzar el verdadero nacimiento del río que iban a descender, llegando al segundo lago a 660 metros de altitud. Esto les llevó otros cuatro días pero ya estaban listos para iniciar el descenso.

Al octavo día de expedición se lanzaron al río que les recibió con dos rápidos imponentes que conectan los dos lagos. Así lo cuenta el navarro Edu: «Ambos rápidos eran infranqueables, enormes, desde dentro todo era mucho más grande que la perspectiva que habíamos obtenido desde el avión. En esos momentos nos llevamos las manos a la cabeza. Nos habíamos pasado. Aquellos rápidos superaban con creces las capacidades de navegación de un kayak. No podíamos evitar pensar que allí abajo nos esperaba un verdadero infierno de agua blanca».

Pero las aguas, aun sin apaciguarse, les dio una bendita tregua que les permitió cumplir con todos los objetivos que se marcaron.

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