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El sueño del Everest puede esperar

Kilian Jornet, en las largas y empinadas paredes del Everest en plena fase de aclimatación.
Kilian Jornet, en las largas y empinadas paredes del Everest en plena fase de aclimatación. / KJ
  • Las malas condiciones en el techo del mundo hacen abandonar a Kilian Jornet el intento de ascensión, no descartando volver el próximo año

Todo estaba listo para iniciar los intentos a la cima tras una aclimatación perfecta, pero Kilian Jornet y su equipo, formado por los alpinistas también catalanes, Jordi Tosas y Jordi Corominas, así como los franceses Sébastien Montaz y Vivian Bruchez, tuvieron que decir no al Everest.

Las malas condiciones en que quedó la montaña tras muchos días de mal tiempo, hicieron inviable todo tipo de intento, así que, con una pequeña frustración, pero satisfechos por el trabajo realizado, se retiraron de la montaña. Quizás el próximo año haya otra posibilidad, mientras tanto, el sueño por escalar el Everest puede esperar.

Peligro de avalanchas

Kilian y sus compañeros de expedición salieron a principios del mes de agosto hacia Katmandú, desplazándose a los pocos días a la zona del Tíbet para intentar una de las rutas más directas a la cima por la cara Norte del Everest. Desde que llegaron al campamento base comenzaron a realizar esa fase tan primordial en altura, como es una buena aclimatación. Y así lo contaba el propio Kilian: «Las primeras semanas estuvimos aclimatando muy bien y con buenas condiciones». Hasta entonces el tiempo les acompañó.

Y continua relatando Jornet: «Sin embargo, cuando empezábamos a estar listos para preparar la tentativa el tiempo empezó a cambiar. Hubo varias precipitaciones que dejaron fuertes nevadas y una acumulación de nieve importante», por lo que ya comenzaron a plantearse otras posibilidades por las que, por supuesto, rondaba la idea de abandonar: «Aunque nosotros nos encontrábamos bien físicamente había mucho peligro de avalanchas y era imposible poder ascender en condiciones de seguridad óptimas», y añadía: «Suponía exponerse demasiado si lo intentábamos».

Reto aplazado

Tras cerca de un mes de permanencia en la montaña tomaron la decisión final de abandonar, por lo que en esta ocasión el duelo de titanes se ha decantado por el Everest, que no ha dejado ni siquiera a los alpinistas que se asomaran a sus partes más altas. Es cierto, porque así lo contó Kilian, que se sintieron algo defraudados: «Hay un poco de frustración porque estábamos bien aclimatados y las sensaciones eran buenas». Pero en el sentir de Kilian está volver a la montaña: «Ahora regresamos a casa para recuperar y plantearnos el futuro. Creo que sí volveremos, seguramente cambiaremos algunas cosas, pero nos llevamos de aquí una gran experiencia y un buen aprendizaje para la próxima vez», con lo que parece adelantar que el reto de la ascensión, el sueño de Kilian Jornet, queda aplazado.

De todo se aprende, y de la experiencia vivida en el Everest, Kilian ha sacado algunas conclusiones que a buen seguro ayudarán a limar más todavía ese futuro regreso al techo del mundo: «A pesar de todo, estamos contentos porque ha sido una experiencia muy positiva donde hemos aprendido mucho», y contaba, además, que ser la única expedición les animó aún más si cabe su estancia en la montaña: «Estar solos en el Everest es una cosa increíble, ya que no había ninguna otra expedición». Ahora queda pensar en regresar. ¿Primavera, otoño de 2017? Kilian tiene que replanteárselo para poder cumplir ese gran reto que es ascender al Everest. Por lo tanto, de momento, el sueño, puede esperar.

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