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Al Super Amara le sobró la segunda mitad

Lanzamiento a gol de Ester Arrojería.
Lanzamiento a gol de Ester Arrojería. / PEDRO MARTÍNEZ
  • El vigente campeón se anota su primera goleada de la temporada frente a un Canyamelar que dio guerra al Rocasa y Zuazo

El Super Amara venció a lo campeón en su tercera jornada. El equipo tenía motivos para irse relativamente satisfecho al descanso después de haber conseguido abrir, no con poco esfuerzo, un esperanzador y estimulante margen de cinco goles de ventaja.

En la reanudación salió decidido a dejar la contienda sentenciada y evitar que el Canyamelar disfrutara de un nuevo final de partido equilibrado. Dicho y hecho. Las guipuzcoanas acabaron por mostrarse como una apisonadora.

De salida le costó abrir tierra de por medio. Y no es de extrañar teniendo en consideración las dificultades que en las dos primeras jornadas tuvieron igualmente el Rocasa y el Prosetecnisa. En ambos casos el partido estuvo equilibrado prácticamente hasta el final.

Las continuas imprecisiones en los pases y la poca fortuna de cara a portería a la hora de resolver los contragolpes impidieron al vigente campeón liguero imponer la superioridad que se reflejaba en el campo.

Fue gracias a las acciones individuales de Esther Arrojería cuando equipo pasó a tomar con fuerza el timón del partido. Las dos penetraciones consecutivas hasta los seis metros y el lanzamiento en apoyo que realizó en tres ataques consecutivos valieron para que el equipo obtuviera una significativa renta de cuatro goles (8-4).

Seguidamente, entró en funcionamiento la maquinaria ofensiva a través primeramente del lanzamiento exterior de Patricia Elorza y los aciertos desde la posición de pivote de Sans. Este fue el intervalo en el que mejor discurrió el juego colectivo en el primer periodo, con la dificultad añadida de tener que salvar felizmente situaciones de inferioridad numérica.

Hasta en tres ocasiones fueron excluidas las jugadoras del Super Amara (Martínez, Arrojeria y Ezkurdia). Ello se debió a la intensidad con la que se emplearon en defensa.

Para contrarrestar la ausencia de las sancionadas, Puche optó por prescindir de la portera Zugarrondo y alinear una jugadora más de campo. Es una medida que en la propia previa de la Champions jugada en Donostia la pudimos presenciar. El recurso funcionó, aunque en la segunda ocasión el precio fue encajar un gol tras perder el balón. Zugarrondo está supliendo con garantías la ausencia de la guardameta titular Ana Temprano y la tercera guardameta, Nagore Odriozola, también vivió sus momentos de gloria a través de sus intervenciones, penalti incluido.