Diario Vasco
Clara muestra los trofeos del Torneo Internacional absoluto que ganó este verano en Bulgaria.
Clara muestra los trofeos del Torneo Internacional absoluto que ganó este verano en Bulgaria.

bádminton

Clara Azurmendi: «No sé si será en Tokio, pero sueño con conseguir una medalla olímpica»

  • Clara Azurmendi, Jugadora donostiarra de bádminton, «Entrenar a diario con Carolina Marín te demuestra que con trabajo y sufrimiento no es imposible conseguir un gran éxito y estoy en esa carrera en Madrid»

La gran victoria de Carolina Marín en los Juegos de Río parece haber provocado una mayor atención hacia el deporte del bádminton. Paralelamente a la progresión de la nueva campeona olímpica, en Gipuzkoa, en concreto en San Sebastián, este deporte ha tenido una evolución, aunque todavía es precaria y quien quiera progresar debe hacerlo en centros de alto rendimiento que no tenemos aquí. Uno de esos casos es el de Clara Azurmendi (San Sebastián, 1998), que vive en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, lejos de su ciudad, a la que solamente vino durante tres semanas del verano. Ahora sigue en el trabajo intenso que le llevará a diferentes citas internacionales. Junto con Alejo Ibeas y Miren Azkue, de Tecnun, con los que ya triunfó en el europeo júnior, forman un triunvirato de grandes esperanzas donostiarras.

- Lleva en esto desde pequeña.

- Sí. Fue en Suma Aldapeta con siete u ocho años y al principio jugaba una vez a la semana o algo así, porque comencé a jugar antes de lo que me tocaba, por mi hermano mayor, que él sí lo hizo cuando le tocaba y yo arranqué con él. Me gustó mucho y aunque jugaba al baloncesto y hacía piano, había que definir un camino y me decanté por el bádminton, que ya me ocupa a diario.

- ¿Qué le sedujo de este deporte?

- Sinceramente, no lo sé. Creo que una vez que cogí la raqueta de bádminton ya no la pude soltar, porque es algo que te engancha y me quedé rendida ante este deporte que, por ser desconocido, lo preferí al baloncesto o a la música. No me costó mucho tomar la decisión, sabía que era lo que más me gustaba y me centré en la raqueta.

- Pero en Donostia no se avanza mucho.

- Sí, porque los sueños y objetivos que yo tenía no se podían hacer en San Sebastián y mi única opción para progresar adecuadamente era venirme a Madrid al Centro de Alto Rendimiento a entrenar ya con jugadores contrastados. En Donostia solo lo podía hacer con jugadores más pequeños y que además tienen otros deportes como prioridad. Por eso tuve que dejar mi casa hace cinco años, no había otro remedio si quería llegar a unos objetivos. Conste que no me arrepiento nada de haber tomado esa decisión, aunque eché en falta a mi ciudad y a mi familia y amigos, como es fácil imaginar.

- ¿De qué objetivos hablamos?

- Ya sé que es difícil llegar a Tokio, pero espero y hasta sueño con conseguir una medalla en los Juegos Olímpicos.

- Tira muy alto...

- Lo sé. Hay que entrenar muy duro y sufrir mucho, pero el sueño puede más que el esfuerzo que tengo que hacer para intentarlo.

- Le quedan cuatro años.

- Lo voy a intentar. Aunque es complicado hay cuatro años y es mucho tiempo y la verdad es que he empezado bastante bien con unos resultados que me animan a seguir empeñada en esto.

- ¿Se fija en Carolina Marín?

- Lo cierto es que poder entrenar con ella y tenerle todos los días aquí, ver sus entrenamientos y saber que lo ha conseguido con mucho sacrificio y a base de entrenamiento y con muchas ganas, te sirve para darte cuenta de que es posible. Ella es un espejo en el que mirarte y si lo ha conseguido significa que no es imposible, así que en ese intento me voy a vaciar.

- ¿Cómo lo plantea?

- Creo que requiere mucha insistencia en el trabajo y estar dispuesto a sufrir y darlo todo por lo que realmente quieres.

- ¿Cómo es Carolina de cerca? - Le veo jugar y diría que es una persona con mucho carácter, pero en el trato directo es una mujer completamemte abierta que está dispuesta a ayudarte siempre, tanto en el entrenamiento como fuera, es muy risueña y simpática.

- Ha escalado mucho en el ránking.

- Bueno, creo que Beatriz Corrales y yo somos las que venimos por detrás. Aquí estamos tres chicas y ocho chicos que trabajamos mucho para llegar lejos. Tanto, que entrenamos hasta siete horas al día, en tres sesiones. Es duro, pero es lo que hay si quieres llegar a lo que te propones. Este último año, los resultados en competición no me han ido muy bien, pero a la hora del entrenamiento he notado una buena progresión y espero que esta temporada se note también en los partidos.

- ¿Próximos compromisos?

- El 30 de septiembre voy a Praga a jugar un Torneo Internacional absoluto y en noviembre, del 2 al 13, es el Mundial júnior, que se juega en Bilbao y ahora mismo es el principal objetivo de la temporada, junto al Europeo de la categoría que se disputará en Francia.