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Del espigón al podio del Mundial

Del espigón al podio del Mundial
  • Ion Areitio ha superado una grave lesión de muñeca y en el último Mundial de trialsin logró la tercera posición

Desde mayo de 2015 hasta septiembre de 2016 Ion Areitio ha escalado su particular Everest. Entonces sufrió una lesión grave y ahora acaba de lograr la medalla de bronce en el Campeonato del Mundo de trialsín, su mejor resultado de siempre.

Por las penurias de este trayecto y por su manera de ser se entiende que el sábado, en el homenaje que le ofreció el Ayuntamiento de Hondarribia, apenas pudiera acabar su mini discurso porque se le entrecortó la voz por la emoción. Y después recibió otro homenaje popular en la sociedad Azeri.

No es este un deporte muy popular pero Areitio empezó porque «mi padre siempre andaba en moto de trial o en bici. Y luego en el caserío era fácil seguir practicando». También se ha curtido en las rocas del espigón donde «he conseguido una técnica que quizás no hubiera alcanzado en otro sitio».

El hondarribitarra fue como un Mozart del equilibrio y en 2002, 2004, 2006, 2008 y 2010 se proclamó campeón de Euskadi, España y Europa en las categorías benjamín, alevín, infantil, cadete y júnior. Areitio dio en el clavo en su segundo año de cada categoría -«en esas edades se nota mucho el desarrollo físico»- y en los primeros también logró otro puñado de buenos resultados.

Lo que era como un juego para el zagal se fue convirtiendo en algo cada vez más serio y a partir de los dieciocho años compitiendo en senior le costó primero brillar pero lo está haciendo estos últimos años, siendo segundo en la Copa del Mundo de 2013 y tercero en la de 2014. Ese mismo año se coronó campeón de España y «aunque no es una competición internacional, yo valoro mucho ese resultado por el nivel que tienen Benito Ros y Abel Mustieles».

Lesión y año en blanco

Todo iba sobre ruedas hasta que en mayo de 2015 sufrió esa lesión. «Estaba entrenando con la moto en el monte -compagina el trial de bicicleta y el motocross-, me caí hacia delante y la moto me cayó encima». Resultado: fractura de escafoides en la muñeca izquierda. «Era una lesión complicada, porque además de romperse el escafoides se movieron algunos huesos pequeños de la mano y también quedó tocado un ligamento».

En ese momento Areitio y su entorno se armaron de paciencia y de hecho él es consciente de que «si he vuelto al mejor nivel ha sido porque me tomé la recuperación sin prisas. Y gracias a ello he podido conseguir este buen resultado».

Sabiendo el nivel que tienen Ros y Mustieles, Areitio fue a Italia pensando en el bronce y lo logró. Eso sí, «empecé la competición muy mal. Suelo decir que es como si la Copa del Mundo fueran pruebas de la Liga ACT y el Mundial, La Concha. Te juegas el trabajo de todo el año y hay mucha presión. En las primeras mangas de la semifinal tenía el cuerpo agarrotado, iba mal».

Iba decimosexto pero fue de menos a más y, gracias a que firmó dos de las mejores vueltas de todos los competidores, se metió en la final como quinto y en ella se coló en el podio. Ahora solo le queda rematar la temporada en el cierre de la Copa del Mundo, este fin de semana en Amberes, donde defenderá su tercer puesto actual. En las pruebas de este año siempre ha sido tercero o cuarto.