Gipuzkoa Basket

Un triunfo, la mejor forma de regresar a casa

El 'nuevo Illunbe' se estrena con el público más cerca del equipo, en el anillo inferior, marcadores nuevos y el palco a pie de pista detrás de la mesa de anotadores. / LOBO ALTUNA

El GBC vuelve a Illunbe (20.00 horas), donde tratará de seguir con el buen tono mostrado en la primera jornada y batir al Betis, un rival directo

RAÚL MELEROSAN SEBASTIÁN.

Pasen y vean. Pónganse cómodos. Están en su casa. Con una mano de pintura y un par de retoques, pero es el recinto que han conocido hasta ahora. La verdad es que a primera vista tiene mejor pinta. Es más acogedora. Eso es lo que hace falta. Que todo el mundo esté cómodo. Pero sobre todo esos de abajo. Sí, los de la camiseta de tiras blanca y azul.

Ya saben que están prohibidas las bengalas y la pirotecnia en general, así que si hace frío o quizá algo de corriente, además de zapatillear el suelo con los pies, pueden pegar un par de gritos y animar al personal de abajo con el cántico 'GBC, GBC...'. No seré yo quien les prohiba hacer alguna observación al trío arbitral, pero siempre con respeto. Como hacen los del casco romano. Sí, a ellos claro que les dejamos entrar. Son fieles y siempre se portan educadamente.

Hoy las puertas estarán abiertas de par en par. Venimos de un apartamento muy agradable como es el Gasca. Pequeño, pero bien situado. Pero hemos crecido y necesitamos alguna habitación más. Es bastante más grande, con lo que cuesta más caldearlo. Como la calefacción está por las nubes, se necesita calor humano para que entre en temperatura. Hoy hay partido de basket. No uno cualquiera sino uno de la ACB.

Coincido con usted en que estaríamos muy a gusto en un Gasca un pelín más amplio, aunque ahora con la zona en obras igual resulta hasta más incómodo. Ojo, es solo una parada más de bus para llegar a Illunbe y un pequeño paseo. Hay aparcamiento. Si llegan con tiempo, es gratuito; el cubierto es de pago. Dentro hay café, refrescos, agua, cerveza y chuches para los niños. Y tranquilidad: la rana no se marcha si le piden una foto. ¿Pinta bien el plan?

El equipo, más arropado

Además habrá marcadores nuevos en los fondos que le van a dar un toque moderno y el anillo de arriba se ha cerrado para que el público esté lo más cerca posible de la pista. Puede que haya alguna modificación más para el siguiente encuentro en Illunbe el domingo 15 ante el UCAM Murcia. El palco de autoridades se va a situar detrás de la mesa de anotadores y en principio la capacidad del nuevo Illumbe será de unos cuatro mil asientos.

Esto es lo que les espera a los valientes que suban esta noche a Illunbe: un partido de baloncesto entre el Gipuzkoa Basket y el Betis de la Liga ACB. Se regresa al coso. El parqué ha sustituido al albero, no hay burladeros y los trajes de luces han dejado paso a camisetas de juego y zapatillas deportivas.

Es bastante complicado que Fisac pueda recuperar a Kenny Chery. El técnico tendrá a diez jugadores

El anillo superior de Illunbe se ha cerrado para que el público esté lo más cerca posible de la pista

A estas alturas de texto no les voy a engañar: no es el mejor sitio para el deporte de la canasta, pero es el único que hay en el territorio que cumpla los requisitos que establecer la ACB. Habrá que trasladar el calor del Gasca a Illunbe. Ya sabemos que no es lo mismo. La pista queda más lejos y esos momentos de efervescencia que se vivieron la temporada pasada en el Gasca serán más difíciles de repetir, pero, ¿por qué no? Tampoco hace tanto Illunbe registraba entradas que superaban los cinco mil aficionados. Recuperar eso será una ardua tarea, no imposible. El club seguirá trabajando para que más pronto que tarde sea una realidad.

Vamos a lo referido al balón naranja. El GBC lo tiene muy fácil: seguir con el nivel que ofreció hace tres días en Gran Canaria. Pero no será sencillo ya que la nota para el equipo de Fisac fue muy alta. Es bastante complicado que el segoviano pueda recuperar a Kenny Chery, ausente en Canarias después de torcerse un codo en pretemporda en el partido ante el UCAM Murcia. Parece que no está del todo recuperado y el partido le llega un poco pronto. Volverá a ser Dani Pérez el que tenga que tomar los mandos de la nave en pista, auxiliado por Xabi Oroz y quizás Van Lacke cuando lo estime oportuno Fisac.

La rotación del Gipuzkoa Basket se quedará en diez jugadores a expensas de que pueda ser llamado algún jugador vinculado del Easo. Los puntos fuertes del conjunto guipuzcoano están bien claros y se mostraron en el estreno liguero: Norel y Swing están llamados a marcar el ritmo anotador, con Clark martilleando desde fuera y Fakuade y Agbelese desde dentro con la misión a su vez de controlar el rebote en defensa. Veremos cómo está Van Lacke, un jugador que puede ser capital por su experiencia en partidos como los de esta noche donde hay bastante en juego.

La defensa de la línea de tres será también importante puesto que el Betis cuenta con buenos tiradores como McGrath, Kelly o Nelson. Es un rival muy físico, personificado en Anosike y Boungo-Colo y que además ha incorporado a un jugador de mucho nivel como es el Blake Schilb, los dos últimos años en las filas del Galatasaray con excelentes promedios y que levantó el título de la Eurocup en 2016 y la pasada campaña jugó Euroliga.

La revancha de Swing

Será un partido especial para varios jugadores. Alfonso Sánchez y Joseph Franch volverán a Illunbe. Chery, si finalmente es de la partida, se enfrentará a su exequipo. Sin embargo, el que llega al partido con muchas ganas de hacerlo bien es Jordan Swing. El alero del GBC estará extra motivado al medirse a su exequipo. Su historia resulta curiosa puesto que el Betis le fichó en verano. El equipo verdiblanco quiso a Swing para liderar su proyecto en LEB, pero cuando el juez admitió el recurso presentado por el equipo sevillano y pudo inscribirse en la ACB, no les parecía que el zurdo fuera un jugador para su equipo en un proyecto en una categoría mayor. Enseguida encontró acomodo en el GBC ya que Fisac está convencido de su potencial. Hasta la fecha hay que darle la razón. Diecisiete puntos de media entre amistosos y el primer partido de verdad. Y hoy estará enfrente el equipo que le reclutó pero que no confió en él.

Es posible que Swing tenga que emparejarse en algún momento del choque con Saúl Blanco, un jugador que el pasado domingo volvió a ver la luz, baloncestísticamente hablando. El alero del Betis volvió a pisar el parqué en un partido oficial 643 días después. Blanco recuperó una sensación que anhelaba después de un auténtico calvario con su lesión en la rodilla derecha. «Han sido muchas horas de trabajo y de sufrimiento para sentirme otra vez profesional y ahora que lo he logrado es una satisfacción tremenda», declaró. No pudo ganar al Valencia en ese partido y cruzamos los dedos para que hoy tampoco lo haga.

Más

Fotos

Vídeos