Un terminator en illunbe

IÑIGO PUERTA

El Zaragoza lanzó el partido a un ritmo altísimo. Percutía en pocos segundos, mientras al GBC le costaba cada canasta. Se ganaba los puntos con paciencia, pero las réplicas rivales eran demasiado fáciles. Chery amortiguó el empuje con 10 puntos en seis minutos y con la entrada de Dani y Agbelese, el Delteco presionó la salida de balón. El chute de energía funcionó hasta un 27-19 que la dupla McCalebb-Neal neutralizó. En el segundo acto, toques de clase de Van Lacke y Norel subieron la renta a nueve puntos, pero otra vez Neal se encargó de nivelar la balanza. El base-escolta fue capaz de rebotear, subir el balón, penetrar, doblar pases interiores, esperar, leer y atacar en momentos precisos, vigilar el marcador y lanzar jarros de agua fría a la grada cuando mejor se ponían las cosas para el Delteco. Suyo fue el triple frontal que volcaba el marcador (53-55) antes del descanso.

En la reanudación, la potencia y visión de juego del ex de los San Antonio Spurs, involucró a sus interiores. Incontenible. Un show. El Delteco a su vez, salió frío y llegaron las prisas. Hasta que Chery clavó el triple de la ilusión. Otra vez lanzó a los suyos a creer. El arranque del último cuarto fue esperanzador. El Delteco era vertical y agresivo, pero Neal apagaba el fuego con un 2+1. Incluso fue sospechoso de provocar el malfuncionamiento del electrónico en Illunbe. La chispa de buen ambiente la pusieron unos niños de la grada 6, primero con una coreografía y más tarde con el clásico el 'sí se puede'. A cinco minutos del final, Fede lanzó la última oleada. Le secundaron Chery, Norel y un triple de Clark acercó el sueño a un Illunbe entregado. Menuda actitud. Irreprochable. Un 'cyborg' con el número 13 volvió a apagar la esperanza local.

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