Gipuzkoa Basket

Los 200 tangos de Fede Van Lacke

Fede Van Lacke cumplirá mañana en Málaga 200 partidos en la ACB./MICHELENA
Fede Van Lacke cumplirá mañana en Málaga 200 partidos en la ACB. / MICHELENA

«Soy un privilegiado», declara el santafesino, quien ha jugado en cinco equipos de la ACB antes de recalar este pasado verano en el Delteco. El escolta del Delteco llegará mañana a esa redonda cifra ante el Unicaja de Málaga

RAÚL MELERO

Podría haber sido con cualquier otro equipo, pero ha tocado en suerte que Fede Van Lacke sople las doscientas velas que suponen cada uno de los partidos que ha disputado en la ACB con la camiseta del Delteco Gipuzkoa Basket. Será mañana y además en una cancha con gran raigambre, el Martín Carpena de Málaga.

«Soy un privilegiado por alcanzar los doscientos partidos en la segunda mejor liga del mundo y formar parte de la historia de grandes clubes en los que pude jugar», dice el escolta del conjunto donostiarra. Murcia, Granada, Valladolid, Joventut, Estudiantes y GBC han sido los seis equipos del santafesino en la que él mismo denomina como la segunda mejor liga del mundo, por detrás de la NBA.

Nombre
Fede Van Lacke
Nació en Santa Fe (Argentina), el 26 junio 1980
Tiene 37 años
Partidos en ACB
199
Murcia
33
Granada
2
Valladolid
65
Joventut
34
Estudiantes
44
GBC
21

Como buen argentino, Van Lacke es un gran conversador. Es el más veterano del cuadro guipuzcoano y muchas veces le toca ejercer casi de padre con muchos de sus compañeros. Aunque él lo explica de un modo más cómico. «Yo soy un coñazo porque siempre estoy 'fíjate en este pase' o 'hay que hacer este movimiento' y tal vez soy más detallista en la parte táctica», explica.

Destaca la figura del MVP del equipo, Henk Norel. «Le pone mucha alegría. Descomprime mucho al vestuario. Tener a un Henk en el equipo es muy importante porque es ganador y no teme tomar responsabilidades».

El escolta asume con absoluta naturalidad ese papel de consejero, sobre todo con los más jóvenes. «Sí, eso me toca», comenta. «Pero estoy disfrutando. Sobre todo el día a día. Trabajar, exigirme, que el margen de error sea cada vez más pequeño. Con la experiencia estas cuestiones las voy leyendo con más facilidad y eso es un plus de ventaja», dice a nivel particular.

37 años, cerca de veinte a nivel profesional. ¿Se gana tiro con la edad? Van Lacke sonríe. Y no elude la respuesta. «El año pasado tenía 36 años y estuve corrigiendo cosas de la mecánica de tiro que me dieron muchos más resultados desde el primer día. Si me remonto a un año atrás, te diría que tiraba peor en cuanto a sensación. Este año, todo lo contrario. Cada día intento ser mejor».

Van Lacke está firmando 8,3 puntos de media, 2,4 rebotes y 1,8 asistencias por partido en los 23 minutos que promedia por encuentro. En ocho partidos ha pasado de los dobles dígitos. Su día más prolífico en anotación fue ante el Tecnyconta Zaragoza, cuando hizo 18 puntos. Sin embargo, así se suele escribir la historia su mejor partido en cuanto a valoración fue el mismo en el que fue protagonista.

Porque ante el Obradoiro, a orillas del Sar como escribió Emilia Pardo-Bazán, Van Lacke metió la canasta ganadora para el Delteco y se fue hasta los 24 de valoración gracias a unos espectaculares 16 puntos, siete asistencias y dos triples anotados.

Al hablar de la gran trayectoria del equipo, Van Lacke es preciso en su análisis. «El equipo compite y sabe muy bien sus límites, e intentamos darle mucho sitio a las virtudes. Ahí están la ambición, las ganas o el sentido de pertenencia».

El bote del balón en Badalona

El exterior nacido en Santa Fe debutó como jugador ACB en Murcia y después jugó un par de partidos en Granada. Sin embargo, hay un antes y un después de Valladolid, donde coincidió con Porfi Fisac. «Fueron tres años maravillosos. Nos quedábamos horas firmando autógrafos después de los partidos. A nivel personal fue como una especie de señal de poder quedarme en esta liga». Después llegó su fichaje por el Joventut. Un lugar, Badalona, donde «se oye el balón botar. En los colegios el balón no se chuta, se bota. Eso me impactó».

Y antes de su etapa en el GBC, su paso por el Estudiantes. «Me encontré un equipo mentalmente desplomado pero con una capacidad de juego impresionante. Una barbaridad de equipo».

Mañana bailará su tango 200 en la ACB. «La gran virtud que tiene este equipo es que está compitiendo en cada partido». Seguro que no hay cosa que más ilusión le haría a Van Lacke que celebrarlo con una victoria.

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