Gipuzkoa Basket

Jordan Swing: «No me quema el balón cuando se va a decidir el partido»

Swing, ayer en la sala de prensa de Illunbe./MICHELENA
Swing, ayer en la sala de prensa de Illunbe. / MICHELENA

Jordan Swing, que hizo tres triples decisivos en la victoria del GBC en el derbi, repasa para DV cómo fue el final del encuentro en Miribilla

RAÚL MELEROSAN SEBASTIÁN.

«Había fallado tres tiros antes. Pero esto es lo que he hecho en toda mi vida. Sé que los puedo meter». Es la explicación del protagonista de la victoria del Delteco GBC ante el Bilbao Basket. No fue el único, porque sería injusto no recordar a Norel, Chery o Clark, por ejemplo. Sin embargo los tres triples que metió Jordan Swing en los últimos minutos de partido desencadenaron el triunfo donostiarra en Miribilla.

Ciertamente esos tres triples fueron un rejonazo en todo lo alto al intento de remontada bilbaína. El primero para poner el 65-66 a falta de cuatro minutos. «El más difícil por ser el primero», dice el de Memphis. Después llegaron dos casi seguidos que pusieron al Delteco con 68-72 faltando un minuto y catorce segundos. «Esos fueron más fáciles. No sé cómo explicarlo, tenía ya el ritmo de meter, como decimos en inglés». Y así, medio sonriendo, el alero del GBC repasa para este periódico cómo se gestó la novena victoria del equipo donostiarra en lo que va de Liga.

Swing no elude ningún tipo de responsabilidad. «No, el balón no quema en esos momentos. Me encanta poder tener la última bola o un balón importante como fue el del domingo. No le tengo miedo, de verdad, que no suene presuntuoso. El equipo sabe que puede contar conmigo para este tipo de tiros». El jugador formado en la Universidad de Alabama pertenece a la estirpe de los tiradores. Como dijo hace algunas temporadas Taquan Dean en estas mismas páginas, «el tirador no tiene memoria». Algo que suscribe el alero del Delteco. «Es así. En el último partido hay un ejemplo muy claro», reconoce. «Había fallado mis tres tiros anteriores, pero cuando me llegó el balón, no me lo pensé. Había que tirar y por suerte metí».

Química inmejorable

La evolución de Swing en la disciplina del equipo guipuzcoano, en cuestión estadística, ha sufrido un pequeño retroceso. El de Tennessee promedió más de doce puntos en los primeros diez encuentros de competición y sus guarismos han bajado hasta los ocho en los once siguientes, algo que no le preocupa. «Es que creo que el grupo está creciendo», asegura dando importancia solo al aspecto colectivo. «Yo he podido disminuir mis números pero Chery los ha aumentado, Agbelese tuvo partidos muy buenos y Norel o Clark siguen haciéndolo muy bien».

Este alero zurdo habla maravillas del ambiente que se ha creado en el equipo. «Cada uno confía en el que tiene al lado y hay una gran química de equipo. La mezcla entre veteranos y jóvenes es muy buena y eso se demuestra en los partidos que estamos ganando». Swing llegó después de ser cortado por el Betis antes de empezar la pretemporada y quizá eso le haga pensar que muchos, erróneamente, le colgaron al GBC el cartel de candidato al descenso. «Para mí no es una sorpresa nuestra posición en la clasificación. Llevo trabajando desde el principio todos los días y veo lo que hago y lo que hacen los compañeros, pero puede ser que algunos no nos tuvieran demasiado en cuenta», advierte con una fina ironía.

JORDAN SWING

Su DNI
Nació en Memphis, Tennessee, un 31 de diciembre de 1990. Juega en el puesto de alero y mide 1,96. Es zurdo.
Equipos
Alabama (NCAA), Canton Charge (D-League), Lakeside (Australia), Oviedo(LEB), CAI (ACB) y Limburg (Bélgica).
Con el GBC
Ha jugado los 21 partidos y promedia 10,3 puntos, 4,4 rebotes y un 38% en los triples, en 25 minutos de media.

El de Memphis se siente muy bien en el equipo, es de los jugadores que más tiempo pasa sobre la cancha y está contento por ello. Da la sensación de que en muchas ocasiones los árbitros han dejado de pitarle faltas que han cometido sobre él. «Espero que lo que diga luego no me perjudique», bromea. «Estoy de acuerdo, pero es algo que no puedo controlar. Es mi primera experiencia en la Liga y creo que me tengo que ir ganando el respeto de los árbitros poco a poco». La tabla dice que los playoffs están más cerca, tres partidos, que el descenso, cuatro. «Tenemos que ir partido a partido como hasta el momento. Intentar ganar todos los posibles y al final veremos dónde estamos. De nada sirve marcar ahora unas metas».

Está siendo la primera temporada completa de Swing en la ACB y no quiere desaprovechar la oportunidad. Bien para seguir un año más en Illunbe o hacer carrera en algún otro equipo. Lo que está claro es que si le llega un balón al final del partido, no le temblará el pulso.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos