Gipuzkoa Basket

¿Dónde está el periodista?

Rojas lanza tiros libre tras la antideportiva de Salvó ante la mirada desafiante de los jugadores del Gipuzkoa Basket. / JOSÉ MARI LÓPEZ
Rojas lanza tiros libre tras la antideportiva de Salvó ante la mirada desafiante de los jugadores del Gipuzkoa Basket. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Illunbe alberga otro partido en el que informadores y afición se sientan juntos a ver el choque. Los abucheos al árbitro y a Sadiel Rojas no pasaron desapercibidos para ninguno de los allí presentes

MACARENA TEJADA SAN SEBASTIÁN.

Era el segundo partido del GBC en Illunbe esta temporada, el segundo desde su vuelta a ACB, desde que dejaron su querido Gasca para volver a hacer vibrar a su afición en primera, con los más grandes, siendo ellos también enormes. Ayer llegaron a tocar el cielo con los dedos, pero la gloria no duró lo suficiente y cuando sonó el pitido final el marcador anunciaba un 67-69.

No pudo ser, pero los seguidores del GBC animaron hasta el final. Hasta el último triple de Swing que, aunque no valió, levantó al graderío de Illunbe. Y cómo, además. Incluso los periodistas allí presentes pasaban por un aficionado más.

En primera línea de la tribuna de la puerta número nueve, lo único que diferenciaba a los redactores del resto de simpatizantes donostiarras era el portátil, y las mesitas para apoyarlos de las que están dotados esos asientos. Los que no llevaban ordenador, portaban micros, alcachofas o cascos. También había algún que otro periodista de calle, de esos que solo llevan un boli y un cuaderno. Estos últimos pasaban desapercibidos, su capacidad de camuflaje era enorme gracias a la afición que les rodeaba.

Y es que uno de los cambios -para bien o para mal, depende de a quién se le pregunte- en la vuelta del GBC a la ACB es la ubicación de los periodistas en el pabellón. Antes de que el equipo donostiarra bajara a LEB Oro, la zona de Prensa se situaba en la puerta cuatro, en una zona restringida exclusivamente para quienes pisaban el estadio por motivos de trabajo.

Ahora, dos años después, los periodistas se mezclan con los seguidores en las gradas, creando un ambiente de trabajo un tanto curioso. Eso sí, serán pocos -por no decir ninguno- los comunicadores que, de aquí en adelante, se pierdan una personal, unos pasos o unos dobles. Y cómo el árbitro no pite algo... Cuidado.

El coro de Rojas

A pesar de que en el choque de ayer los de Porfi Fisac finalizaran ganando el primer cuarto, el choque se vio muy igualado desde el principio. De todas formas, la tensión que los jugadores vivieron en la cancha no se trasladó a la grada hasta después del descanso. Y, más en concreto, hasta el último cuarto.

La afición se mantuvo muy activa durante todo el encuentro, pero fue una jugada entre Rojas y Salvó lo que enervó, del todo, al público, que no dudó en comenzar su coro de abucheos hacia el jugador del UCAM Murcia. Parece que el 27 no se quedó a gusto y acto seguido tuvo problemas con Swing, haciendo que el volumen de las pitadas subiera de manera desmesurada. Quien tuviera que retransmitir el partido en directo para la radio tenía el sonido ambiente asegurado.

Finalmente el técnico murciano Ibon Navarro optó por sacar a Rojas de la cancha, pero ya para entonces los nuevos amigos de los periodistas le habían dicho de todo al jugador, y al árbitro, quien también recibió protestas de todo tipo y de cualquier lugar de las gradas.

Sea como fuere, ahora los periodistas se sientan en mitad de los aficionados. Para lo bueno y para lo malo. Quizá a veces les cueste concentrarse, pero que los forofos les ayudan a meterse por completo en el partido es un hecho innegable. Todo tiene su lado positivo, mientras que ningún redactor termine uniéndose al coro contra Rojas, o a los abucheos hacia el árbitro, no hay problema alguno. Eso sí, a la hora de aplaudir o celebrar las canastas y victorias de su equipo... Ahí no hay trabajo que valga.

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