Sinfonía del Delteco GBC en Burgos

Norel, en un lance del partido../EFE
Norel, en un lance del partido.. / EFE

Partido redondo de los guipuzcoanos que aplastaron a un rival directo por la permanencia

raúl melero
RAÚL MELERO

El Delteco Gipuzkoa Basket destrozó este sábado al San Pablo Inmobiliaria Burgos en un partido que debe servir para reforzar la moral de los donostiarras aunque su agenda está realmente apretada. Después de las uvas y unas pocas horas de relajo, el concierto de los niños cantores de Viena dará paso a un entrenamiento para preparar el choque del día 2 de enero ante el Barcelona en Illunbe. Cinco días más tarde llegará el Tenerife.

Poco tiempo, por tanto , para disfrutar y paladear un triunfo redondo como el de este sábado. Basado en un gran trabajo y en la puntería que tantas veces ha demandado en sus comparecencias Porfirio Fisac. El GBC ganó por 34 al Betis y por 23 al Burgos. No parece mal botín para la segunda vuelta aunque como verán en la siguiente página, la parte de abajo está realmente apretada.

Contagiados por la presión ambiental y el calor de sus fieles, el Burgos comenzó el choque con una marcha más. Sobre todo en defensa. Eso le dio al cuadro local un brío que aprovechó para ponerse 6-0 en los primeros instantes del choque, bien guiados por un incisivo Corey Fisher y un eléctrico John Jenkins. La respuesta por parte del Delteco llegó por parte de Kenny Chery, titular en el Coliseum burgalés. Un par de suspensiones del canadiense fueron nivelando el marcador.

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La fuerza con la que los locales salieron se fue disipando y emergió la figura del MVP de la Liga: Henk Norel. Tras un par de acciones titubeantes, el holandés levantó la mano y dijo: «Aquí estoy yo». Le empezaron a llegar balones con fluidez y empezó su recital. Seis puntos suyos más un triple de Fede Van Lacke fueron el primer amago de escapada por parte de los de Fisac, 14-15 (min. 7) . Dos triples burgaleses obra de Schreiner y Vega igualaron una canasta de Agbelese y un tiro libre del propio Norel.

El tango de Van Lacke

El primer acto se quedó en un mero pacto de no agresión, visto lo que vino después. El Delteco, liderado por un excepcional Fede Van Lacke, apretó el acelerador hasta el fondo. El Burgos demostró porqué es la peor defensa de la Liga y el cuadro donostiarra hizo sangrar a su rival. Y de qué manera.

El primer golpe al mentón de los castellanos fue un parcial 2-9 con la segunda unidad en cancha. Supuso el primer estirón de los de Fisac, 26-31 (min. 15). Agbelese anotaba todo lo que le llegaba a las manos, Clark, que aunque estuvo un pelín blando, aprovechó alguna bola y Swing, que no salió de inicio, empezaron a poner tierra de por medio.

Diego Epifanio paró el partido justo en el ecuador del cuarto. No esperó al tiempo muerto de la televisión. No hubo reacción local y el GBC siguió a la suyo y fue el principio del fin para los burgaleses. Van Lacke se tomó un respiro, volvió a pisar el parqué y continuó su recital defensivo. Robó balones, apretó a su rival en el dribling, echó una mano en las ayudas... y en ataque estuvo clarividente para anotar o pasar. Bailó un tango como manda la cátedra. A veces dando pausa, a veces acelerando hasta desgastar al rival. Un clínic adelante y atrás.

Las claves

Pérdidas
Habían sido la gran rémora los dos últimos partidos. Los de Fisac las minimizaron -solo nueve- y además en el segundo y tercer cuarto, los del despegue solo se dejaron dos balones por el camino.
Tercer cuarto
Excelente puesta en escena ya que no solo aguantaron, el marcador sino que dejaron el choque visto para sentencia. Un parcial 7-29 fue definitivo para el resultado final.
No es solo Norel
Los puntos de Agbelese, Van Lacke o Swing tienen que servir para que las opciones ofensivas se amplíen. Gran trabajo coral en ataque.

El segundo impacto guipuzcoano fue casi definitivo. Un directo de izquierda, escenificado en otro parcial 0-10 en el tramo final de cuarto, que hizo besar la lona a su rival que solo aguantaba por el ánimo de los más de nueve mil espectadores que se dieron cita en el Coliseum de Burgos. El 32-47 (min. 19) fue una losa para el cuadro burgalés que quiso reaccionar con un triple de Gailius antes de irse a los vestuarios y algo más de intensidad defensiva al inicio del tercer acto.

Se esperaba que los guerreros burgaleses desenterraran La Tizona de El Cid para darle la vuelta al luminoso. Sin embargo los de Epifanio solo llegaron hasta el 43-51 (min. 23). A partir de ahí el Delteco no dejó prisioneros.

Ajustician desde el triple

Los pupilos de Porfirio Fisac anotaron cinco triples en este periodo. Todos con protagonista diferente: Salvó, Fakuade, Norel (sí, Norel), Chery y Van Lacke. Vamos, lo más parecido a un festival. Cuando se ve el aro como una piscina hay que aprovecharlo. Pero es que además el Burgos fue un coladero a lo largo y ancho de su zona. Eso y que el GBC solo perdió dos balones en el segundo y tercer periodo. Por ahí se fraguó y gestó la victoria.

Los quince de ventaja volvieron tras un 0-7 de parcial y varios robos de balón, 43-58 (min. 24). Anotó Dani Pérez, quien jugó ayer menos minutos por tener un problema en los aductores, y después de él Swing otra vez, Norel, Chery...

Clark puso la máxima, 50-73 (min. 28) ante la incredulidad de los seguidores del conjunto castellano. Solo con cerrar bien el aro y controlar las pérdidas, el Delteco estaba desarbolando a un rival directo por eludir el descenso. El tercer cuarto acabó con un claro y casi definitivo 56-80 para los donostiarras. El partido estaba más que encarrilado. Finiquitado se podía decir. Aunque no convenía tirar por la borda una renta tan suculenta.

Fisac no regaló minutos y salvo los últimos segundos de partido, donde entró Xabi Beraza, el segoviano puso en liza a su quinteto inicial. Hasta esos últimos minutos Danny Agbelese martilleó una y otra vez el aro castellano y Chery le puso ese punto más de velocidad para que nadie le pudiera coger. Una canasta del canadiense puso la máxima en el marcador del coliseo burgalés, 66-95 (min. 37) en medio de una sinfonía interpretada por el Delteco a las mil maravillas. Un triunfo rotundo, coral e importante que debe hacer mirar el futuro con optimismo. Barcelona y Tenerife serán los siguientes rivales en Illunbe.

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