Gipuzkoa Basket

Ningún mar en calma hizo experto a un capitán

Guía. Porfirio Fisac se dirige a sus jugadores durante un tiempo muerto en Illunbe./JOSÉ MARI LÓPEZ
Guía. Porfirio Fisac se dirige a sus jugadores durante un tiempo muerto en Illunbe. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Un mermado GBC sin Norel ni Oroz, intentará dar la sorpresa (21.00) en cancha de un Tenerife que persigue los playoffs

RAÚL MELEROSAN SEBASTIÁN.

El pabellón Insular Santiago Martín en La Laguna, Tenerife, espera esta noche (21.00 horas, Movistar Plus) a un diezmado Delteco Gipuzkoa Basket que ha viajado hasta las islas sin su principal estilete ofensivo, Henk Norel, y sin el jugador que mete una marcha más en defensa, Xabi Oroz.

Una cancha difícil, un rival que ha jugado competición europea y que quiere colarse en los playoffs por el título sazonan el partido con unos condimentos de complicación muy serios para el equipo donostiarra. Fisac deberá sacar la escuadra y el cartabón para medir con precisión milimétrica los minutos que da a cada uno de sus pupilos, cuándo dar descanso y qué quintetos poner en pista en cada momento, porque tener dos jugadores menos le va a mermar mucho en su rotación. Sobre todo en la interior.

Y es que el único 'cinco' puro será Danny Agbelese, que con sus 2,03 de altura va a tener que pedir a sus muelles horas extras para llegar lo más arriba posible ante las torres del Iberostar. Mike Tobey (2,13), Fran Vázquez (2,09), Mamadou Niang (2,09) y Rosco Allen (2,08).

Ese va a ser el aspecto más desigual de la batalla de hoy. El poder físico y de centímetros del equipo que entrena Fotis Katsikaris puede ser fundamental. Para paliar la desventaja, el Delteco deberá ser más sólido que nunca en la tarea reboteadora. Y más sabiendo que el GBC es un equipo que cuantos más rechaces pesca más cómodo se encuentra.

Un ejemplo en 2014

Por ello, Porfirio Fisac deberá comandar el timón donostiarra con precisión y mimo. Ya se sabe que ningún mar en calma hace a un capitán experto. Sin embargo al de Fuenterrebollo le motivan retos como el de esta noche. Seguro que idea alguna maniobra para tratar de confundir al rival y que su equipo saque provecho. Refugiarse en una zona, jugar con cincos 'pequeños' o tratar de confundir al Iberostar para cambiar el ritmo o sentido del choque.

Si ya es difícil plantar cara al cuadro aurinegro con la plantilla al completo, el desafío es mayúsculo con dos bajas tan sensibles como las de Norel y Oroz. Pero no es imposible. Hay que remontarse a un jueves de mayo de 2014. Aquel día el GBC, con bajas en su plantilla como Raúl Neto y Charles Ramsdell, fue capaz de profanar, nada más y nada menos, que el Buesa Arena.

Hizo hincar la rodilla en un encuentro épico al Baskonia por 66-72. Así que no vendría mal visionar aquellas imágenes para, por lo menos, intentar pescar un triunfo más que le vendría de perillas al conjunto guipuzcoano. Y es que además, las ausencias del azkoitiarra y del holandés llegan en una semana con tres encuentros. La peor posible.

Las fuerzas se pueden igualar un poco ya que el mejor jugador del cuadro lagunero, el polaco Mateusz Ponitka, no será de la partida al sufrir en el último choque liguero un esguince de tobillo. Así lo confirmó ayer Fotis Katsikaris en su comparecencia de prensa y desveló que su lugar en el acta lo ocupará el base estadounidense Davin White.

El equipo canario basa su poderío en el poste Mike Tobey, once puntos y seis rebotes de media, la dirección de un base tan sólido como Rodrigo San Miguel, el tiro desde 6,75 de Tim Abromaitis y Kostas Vasileiaidis y los chispazos de Davin White y Josh Akognon.

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