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Nekane Arzallus: «Es la típica temporada que nos gustaría que no se acabara nunca»

El rostro de Nekane Arzallus ayer en Donostia reflejaba la felicidad que se ha instalado esta temporada en el GBC./USOZ
El rostro de Nekane Arzallus ayer en Donostia reflejaba la felicidad que se ha instalado esta temporada en el GBC. / USOZ
Presidenta del Delteco GBC)

Arzallus se emonciona al revivir las sensaciones del domingo y reconoce que la permanencia está «prácticamente hecha»

OSKAR ORTIZ DE GUINEASAN SEBASTIÁN.

Sin perder ojo a los seis partidos que restan para acabar la temporada -Barcelona, Burgos, Real Madrid, Andorra, Joventut y Fuenlabrada-, Nekane Arzallus repasa la temporada tras certificar prácticamente la salvación ante su afición con el triunfo ante Obradoiro.

- ¿Con qué sensación dejó Illunbe?

- Emocionada, abrumada por cómo se dio la tarde. Ganar un partido como ese, después de ir perdiendo, llegar a la prórroga, la primera de la temporada, la emoción del final, casi 5.000 espectadores en Illunbe, el detalle final de los jugadores que me hicieron saltar a la cancha... Aún no se me ha pasado la emoción.

«El domingo fue al Peine del Viento tras el partido; necesitaba estar conmigo, respirar mar y tranquilidad»

- ¿Lo planearon los jugadores?

- Ni lo he preguntado. Yo estaba con un sobrino que se quería sacar una foto con Clark, y de pronto veo que vienen a buscarme. Me pilló de sorpresa. Es un grupo maravilloso, con una gran unión entre todos. Y saben que durante la temporada hay momentos buenos y malos. Era un agradecimiento mutuo.

- Todo el mundo resalta el gran valor de este grupo de jugadores.

- Es un grupo humano maravilloso. De los que es difícil encontrar en un equipo. Quiero felicitarles desde aquí porque trabajar con ellos está siendo fabuloso. Me han hecho sentir una más dentro del grupo y es de agradecer. Pasas muchos momentos con ellos y poder tener esa confianza y esa química con ellos, une y sobre todo ayuda a que pasen cosas como la de este año, que estamos sacando el equipo adelante y permanecemos en la ACB.

- Dan por hecha la salvación.

- (Ríe) Matemáticamente, no, pero prácticamente está hecho. Pero esto no nos tiene que llevar a relajarnos porque la zona de abajo está muy apretada. Debemos seguir trabajando. Yo siempre quiero una victoria más, y los jugadores merecen volver a Illunbe, llenarlo y que la gente les aplauda. El público está disfrutando. Es la típica temporada que no nos gusta que se acabe.

- Tras el partido, ¿fue a casa?

- No. Fui al Peine del Viento. Sola. Buscaba ese silencio que a veces necesitas para hablar contigo misma. Aparqué el coche en el Tenis y estuve mi cuartito de hora a gusto. Respirando mar y tranquilidad.

- ¿Qué le decían las olas?

- Que siempre hay que esperar el momento, y que los buenos momentos también llegan. El trabajo tiene su recompensa. Y sobre todo me transmitían tranquilidad.

- Pepe Pozas, que en el tercer cuarto encestó un triple desde medio campo sobre la bocina, se la volvió a jugar al final y pudo evitar la prórroga. ¿Temió por ello?

- Estaba con Denis (Itxaso, diputado de Deportes) y con Nacho (Núñez, vicepresidente), que dijo que igual nos tocaba jugar la primera prórroga. Yo tenía la misma sensación que en Bilbao: que no podíamos perder este partido con todos los patrocinadores, las instituciones y clubes guipuzcoanos como el Txuri, el Bera Bera, el Bidasoa, el IDK... Tenía que haber algo ahí arriba que debía ayudarnos a ganar este partido.

«Hemos pasado de mil y pico personas en Illunbe a casi 5.000, pero a veces sigue costando mucho»

- ¿No temió por la derrota?

- No me digas por qué, pero sabía que si llegábamos a la prórroga el partido iba a ser nuestro. Había que trabajarlo, pero no se podía escapar.

-¿Y cuando la prórroga empezó 0-5?

- (Ríe). El inicio de la prórroga suele marcar, pero tenía la confianza de que debía llegar la duodécima victoria. Nos lo merecíamos todos.

- Vayamos a la semana anterior: derrota en Valencia, lesión de Norel, el descenso a tres triunfos...

- Es verdad que dudas porque tenemos un equipo corto de plantilla, y se lesionaron Norel y Oroz, Sergio (García), el segundo entrenador, estaba enfermo, yo tampoco pude ir... Éramos cuatro bajas (ríe). Pero con unos jugadores tan guerreros, trabajaron aún más. Piensas muchas cosas, pero el equipo y Porfi, que le saca petróleo, daban confianza.

- Pero fueron perdiendo de 22...

- Le oía en un tiempo muerto a Porfi decir a los jugadores que su momento iba a llegar y... (ríe). Se ve que se lo creyeron y mira si llegó.

- ¿Qué papel juega Porfi Fisac?

- Es un motivador nato. Él se lo cree y lo transmite a los jugadores, ellos se lo creen y hacen lo posible para darle la razón a su entrenador. Transmite fuerza, ilusión y garra. No permite que nadie baje la cabeza y el partido no acaba hasta el final.

- Poco a poco, han ido arrastrando más espectadores a Illunbe.

- Me acuerdo de unas palabras de Porfi en verano, con Illunbe vacío. Les dijo a los jugadores que igual el primer partido íbamos a estar así, que se hicieran a la idea. Sabíamos que iba a ser complicado porque habíamos maltratado al aficionado los años anteriores, pero tenía confianza tras lo que vi en Granada en pretemporada que este equipo iba a competir y la gente terminaría yendo a Illunbe. Hemos pasado de mil y pocos en el primer partido a acercarnos a 5.000. Debemos seguir trabajando para que siga siendo así. Al público hay que darle, le gusta ganar. No basta con competir, sino con competir y ganar. Es bonito ganar fuera, pero a mí me gusta ganar en casa, que el aficionado vea ganar a su equipo. El triunfo en Tenerife fue importante pero el del domingo más, porque la gente se fue feliz a casa.

- ¿Se pellizca al ver la clasificación?

- A veces digo que no me despertéis del sueño. Era importante mantenernos este año pero pensaba que íbamos a sufrir más. ¿Pellizcarme? Hubiésemos firmado estar así a estas alturas, pero también piensas que algún triunfo más podíamos haber tenido. Pero con los pies en el suelo, sabemos dónde estamos. Lo importante es la permanencia, con un verano tranquilo para pensar solo en baloncesto y no en los despachos.

- ¿Hace cábalas de aquí al final?

- Tenemos salidas complicadas, y dos partidos en casa con Burgos y Joventut que no van a ser fáciles. Es posible que vengan jugándose la permanencia. Podemos dar una sorpresa en cualquier lado, pero vamos a tener que trabajar mucho para sacar esos partidos. Llegar a 14 o 15 victorias sería ya increíble.

- ¿Cuáles son las claves del éxito?

- La calidad humana y deportiva de los jugadores, lo bien que lo ha trabajado el cuerpo técnico y también el club ha tenido su mérito para darles el escenario necesario para que pudieran trabajar tranquilos.

- ¿Algún lunar esta temporada?

- No le llamaría lunar, pero la obsesión de todos es llevar más gente a Illunbe. Es lo que más me está costando digerir. Lo vamos consiguiendo pero hay veces que ves que el equipo responde y transmite, pero sigue costando mucho.

- ¿Pensaba estar así cuando hace dos años bajaron a la LEB?

- No. Entonces entendimos que teníamos que estar donde podíamos estar y no donde queríamos estar. Yo no esperaba que un año después íbamos a estar en la ACB por méritos propios. Se consiguió, y la pregunta era si íbamos a poder estar. Y estamos ahí, con la cabecita alta.

- ¿Ahora va con la cabeza más alta por la ciudad o las instituciones?

- Somos los mismos, pero lo disfrutas más cuando te ganas la confianza de la gente gente que te apoya y la ves contenta. Es a lo que más importancia doy. Había una pérdida de confianza alrededor pero confiábamos en que con ayuda y nuestro esfuerzo podíamos ir corrigiendo la situación. Hemos tenido que convencer a la gente para que nos ayudara. Era un reto no defraudarles, y da una gran satisfacción ver que vas cumpliendo. Ver a las personas de la Diputación, del Ayuntamiento, contentas y emocionadas... Es importante, porque las críticas también llegaban a las instituciones. Son situaciones en las que a veces te entra el pánico. Te preguntas si seremos capaces de sostener esto. Pero creo que la gente ve que este proyecto tiene futuro. Gente como AVK, Lurauto... que apostaron por nosotros el año pasado. O patrocinadores de este año como Delteco, Avia, Euskaltel, Irizar... verles disfrutar o que te llamen para felicitar o animarte, es muy importante.

- ¿Cómo está Nekane Arzallus?

- (Ríe). Nekane está como está... Yo siempre digo que allá donde vayas, vete con todo tu corazón. En su momento pensaba que no podíamos dejar morir este proyecto, y es algo que agota porque hemos tenido años muy malos. Pero cuando ves que le estamos dando la vuelta, estás con ilusión. Me tendrá que llegar relevo, pero a ver qué pasa.

- ¿Insinúa algo?

- Seguiremos trabajando, si tengo la confianza (ríe).

- Cuando ganaron en Sevilla prometió venir un día andando...

- Sí, sí, sí. En cuanto tenga bien la rodilla. Hay gente dispuesta a acompañarme unos días. Norel me proponía pasar por todas las ciudades donde hemos ganado. No sé si podremos con todas, pero cumpliré.

¿Le acompañará algún jugador?-

- Norel y alguno están dispuestos a salir conmigo de Sevilla.

- ¿Disfruta más en la ACB que con un año redondo en la LEB?

- Tanto este año como el pasado, estamos disfrutando, intentado devolver la ilusión a esta afición. Estamos trabajando mucho, pero al menos te llegan las satisfacciones.

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