Gipuzkoa Basket

Kenny Chery: «Sin duda ha sido mi mejor temporada; todo ha salido increíble»

Chery posa con el DV de Oro en la rotativa de El Diario Vasco. / M. FRAILE
Jugador del Delteco Gipuzkoa Basket

Tras un año con dudas en Sevilla, el canadiense del GBC ha sido una de las grandes sorpresas de la ACB, lo que le ha valido alzarse con el DV de Oro

RAÚL MELEROSAN SEBASTIÁN.

103 puntos en 31 partidos acreditan a Kenny Chery (Montreal, Canadá, 1992) como ganador del DV de Oro de este año. Esta campaña ha sido la de su consagración. Rápido y explosivo, ha ido demostrando que se le caen los puntos de las manos. En 22 partidos ha pasado de diez y en seis de ellos ha llegado a los veinte. Logró ser mejor jugador en la jornada 18 ante el Betis, su exequipo, y ha terminado cautivando a la grada de Illunbe. No cierra la puerta a su continuidad porque la ciudad, el club y los aficionados, le han impresionado. «Estaría encantado», dice.

- Felicidades por el trofeo.

- Muchas gracias. La verdad es que el año ha sido increíble y estoy muy orgullosos de recibir este premio. No puedo estar más feliz porque mi familia en Montreal sabe que lo recibo, sé que mis compañeros también se han alegrado y aunque suena a algo obvio, sin ellos no podría haberlo conseguido. Todo ha sido increíble, el staff técnico, los aficionados. Todo. Estoy muy agradecido.

- Su media de 13,6 puntos por partido le ha hecho ser el noveno máximo anotador de la ACB...

- Le tengo que dar gracias a Dios por todo lo que me ha pasado este año. Son grandes números y quizá dentro de algunos días repasando los vídeos, las estadísticas o los informes quizá me haga una idea más completa de este año.

- ¿Su mejor temporada?

- Sí, sin duda. No solo porque haya sido en la que más he podido anotar, sino porque todo ha resultado maravilloso. La ciudad, la química en el vestuario, todos los integrantes del club, los fans aunque perdiéramos... todo ha salido increíble.

- Hablemos de lo que ha sido el año a nivel global. ¿Esperaban hacer esta gran temporada?

- Debes esperar ganar en cualquier lugar. Esa es mi mentalidad. Pero es cierto que teníamos un equipo con gente muy joven y con jugadores que no tenían mucha experiencia en esta Liga. Y ya sabéis cómo es la ACB, muy dura y con grandísimos jugadores. Hemos entrenado muy duro y los resultados han ido llegando.

- En su presentación declaró que venía 'a hacer ruido'.

- Definitivamente es así. El objetivo era conseguir la permanencia. Entre todos hemos hecho lo que dije en la presentación, 'hacer un poco de ruido' para ser un equipo conocido para todos los rivales.

- ¿Le ha tocado hacer de líder?

- Cuando me ha llegado la oportunidad sí, pero ese papel lo han hecho Fede Van Lacke y Daniel Clark.

- Cuente...

- Fede es un tipo que conoce perfectamente la Liga, da muchas indicaciones y la mayoría de ellas muy acertadas. Daniel (Clark) ha ejercido también de líder, siendo un poco puente con el idioma. Pero yo diría que todos, El ejemplo es el partido contra el Tenerife, donde íbamos 22 abajo, no estaba Henk (Norel), y empezamos a empujar y al final terminamos ganando.

«Si se da la oportunidad, ¿por qué no seguir un año más en Donostia? Estaría encantado»

- Hablando de Norel, ¿qué me dice de su temporada?

- Ha estado increíble, como todos. Una pena que se haya lesionado al final. Creo que nos hubiera ayudado a ganar más partidos.

- Es obligado decir que al estar ocho partidos fuera, usted le ha podido pasar en la clasificación del DV de Oro... Si no, probablemente se lo habría llevado él...

- (Ríe) Dividiremos el trofeo en dos. Que me lo reclame. ¡No se lo pienso dar!

- Decía usted que con Norel habrían ganado más partidos. ¿Tiene esa pena de no haber estado más arriba?

- Es difícil decirlo porque luego puede pasar otra cosa. Esta Liga es realmente dura, pero creo sinceramente que con Henk habríamos ganado más partidos y peleado por estar más arriba. Quién sabe si incluso para poder entrar en los playoffs. Pero hay que reconocer que hubiera sido muy difícil porque si miras los ocho primeros, hay grandes equipos.

- La temporada no empezó de forma sencilla para usted...

- Para nada. Le di muchas vueltas a la cabeza porque no es normal tener la misma lesión en dos hombros. Que me luxara uno trastocó los planes, imagina cuando te pasa lo mismo en el otro. Traté de no venirme abajo, trabajé muy duro con Igor (fisioterapeuta) y Lander (preparador físico). Gracias a Dios, me fue bien. Aunque siempre les preguntaba cuánto me quedaba para volver a jugar. Estaba impaciente.

- Empieza con anotaciones bajas y contra el Baskonia ya mete 17 puntos. ¿Fue su primer gran partido?

- Puede ser. Jugamos realmente bien ese día y creo honestamente que merecimos ganar. Pero yo me quedo con otro partido.

- Díganos.

- El del Unicaja en casa que ganamos. No metí un solo punto. Cogí tres rebotes y solo di dos asistencias. Sin embargo, de lo que me siento realmente orgulloso aquel día fue de la defensa que hice sobre Ray McCallum, uno de los mejores bases de la ACB. Solo nos metió tres puntos y eso fue clave en nuestro triunfo.

- El día del Betis se salió. MVP de la jornada. ¿Había revancha por hacerlo ante su exequipo?

- No había ningún tipo de revancha. Pero sí que quería hacer un buen partido. Los chicos me animaron a hacerlo, pero insisto, no para que fuera una venganza. Fui muy feliz aquel día porque tuvo mucha repercusión y mucha gente me felicitó.

- Dani Pérez dijo en estas mismas páginas que usted es la persona más difícil de defender por lo rápido que es.

- (Ríe). Dani me quiere mucho. No lo sé, agradezco mucho sus palabras. Pero también he aprendido mucho de él. Han sido muchos entrenamientos y además también hemos compartido pista en partidos durante mucho tiempo.

- ¿Cuál es el secreto para esa suspensión tan demoledora?

- Mis piernas. Sin discusión. Hay mucho trabajo ahí atrás con los chicos del staff, muchas horas con Igor y Lander.

- ¿Quiénes son sus jugadores preferidos de la ACB?

- No tengo duda. Dani Pérez, Henk Norel, Daniel Clark... (recita todos sus compañeros uno por uno)

- ¿Y el que más le ha sorprendido?

- Uno puede ser Matt Thomas, de Obradoiro, porque jugaba contra él en la Universidad. Ha mejorado mucho. Pero hay muchos. Luka Doncic por ejemplo. Es increíble lo que hace ese chico con dos metros de altura. O Thomas Heurtel o Campazzo. Son rápidos, agresivos, tiran bien, pasan bien... lo tienen todo.

«Mi primer gran partido fue contra Unicaja. No metí un solo punto pero estuve bien en defensa»

- ¿Le gustaría seguir en Donostia la próxima temporada

- Solo Dios sabe eso. La verdad es que ha sido mi mejor experiencia desde que salí de Estados Unidos. Ha sido todo magnífico y si se diera el caso, estaría encantado de seguir. Si se da la oportunidad, por qué no. Hay cosas que de verdad te hacen muy feliz.

- ¿Cuáles?

- Cuando está la familia tan lejos, el ir por la calle y que te reconozca un crío y te diga 'Eh, Chery' y choques con él la mano me hace inmensamente feliz.

- ¿Cómo es la Liga de una persona de 1.80 en un mundo de gigantes?

- Al principio tiene su dificultad estar entre tíos que rozan o superan los dos metros. Pero con trabajo todo se va igualando. Aprendes a ser más rápido, más certero y mejor jugador. Se vive bien (Risas).

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