Gipuzkoa Basket

«Si he jugado contra el Unicaja con el dedo roto puedo estar en Badalona»

Daniel Clark realiza el calentamiento ayer en Illunbe con un aparatoso vendaje en su mano derecha. / SARA SANTOS
Daniel Clark realiza el calentamiento ayer en Illunbe con un aparatoso vendaje en su mano derecha. / SARA SANTOS

Daniel Clark explica cómo decidió jugar con una fractura en su meñique. El británico del Delteco fue el máximo anotador con catorce puntos y dice que «si no hubiera podido ayudar al equipo, no hubiera jugado»

RAÚL MELERO SAN SEBASTIÁN.

Si a un triunfo épico, como fue el del domingo pasado ante el Unicaja de Málaga, se le añade una dosis de heroicidad, estamos ante un capitulo que será difícil de olvidar para los hinchas del Delteco Gipuzkoa Basket.

Y es que Daniel Clark (Greenwich, Reino Unido, 1988) se erigió en el gran protagonista del choque de la pasada jornada por dos razones: fue el máximo anotador con catorce puntos y jugó con el dedo meñique de su mano derecha roto.

«Había que tomar una decisión, si jugar o no. Desde mi punto de vista el dolor era aguantable y jugué y ya está», dice con total tranquilidad y naturalidad el interior inglés cuando fue preguntado por cómo se tomó la decisión de jugar. «Nuestra herramienta principal de trabajo es nuestro cuerpo y a medida que pasan los años y vas conociendo cómo se comporta el cuerpo y hasta dónde puedes aguantar el dolor, entre todas esas cosas, valoré que podía jugar». Incluso Clark tuvo muy claro que «si no podía ayudar al equipo en la pista, no tenía sentido que me cambiase, así que la decisión de jugar fue con todas las consecuencias».

Lo que el internacional británico de 2,10 de estatura no quiso desvelar cuáles fueron los entresijos y reflexiones previas a la toma de la decisión. «Eso son conversaciones privadas», reconoce el jugador del Delteco GBC. «Hubo conversaciones y reuniones para tomar una decisión y al final fui yo el que decidí que podía jugar».

No debe resultar nada sencillo jugar un partido de baloncesto con un dedo roto, además de la mano buena, porque Clark es diestro. Además el mimo día de partido tampoco llamó la atención puesto que no podía llevar una férula, ni nada parecido para proteger su meñique. «Llevaba el dedo vendado porque por las reglas del juego y no puedes llevar nada duro en la mano. Imagina que le pego a alguien un poco fuerte, la puedo hacer daño... no puede ser», comentó entre risas el británico, quien desveló que la fractura del dedo fue «un choque involuntario con un compañero».

«Dolor soportable»

Clark se vio un poco azorado por tanta pregunta por su dedo y quiso zanjar el tema. «Lo importante es que hayamos ganado y además lo hemos hecho jugando bien y frente a un equipo de Euroliga como Unicaja», aseguró el ala pívot. «De verdad el dolor era soportable, pude jugar y estoy muy contento porque ganamos».

Alguien que tiene un dedo roto puede estar limitado para hacer bastantes cosas de lo que es la rutina diaria. Obviamente también para coger un balón y lanzar con precisión. Eso no importó a Clark quien se fue hasta los diez puntos en un cuarto, con dos de cinco en triples y capturó cuatro rebotes. «Siempre hay que mantener la cabeza fría. Sabía que el dedo estaba como estaba, pero esos tiros en el segundo cuarto los tenía que hacer y no piensas si me duele o no. Fueron buenas decisiones para mí y para el equipo». Clark se llevó al ovación de la tarde al hacer ene l segundo cuarto diez puntos seguidos con dos triples y gracias a eso dio la vuelta al partido y obligó al entrenador del Unicaja a pedir tiempo muerto.

El británico presentó ayer un aparatoso vendaje y la pregunta sobre su futuro era obligada. ¿Jugará en Badalona el domingo que viene? «Hombre, si he jugado este domingo contra el Unicaja, yo creo que estaré contra el Joventut», dijo con un tono socarrón. El triunfo contra el Unicaja no debe hacer cambiar el ADN del Delteco y Clark resalta que «ahora viene un partido muy importante contra el Joventut y es tan sencillo como que si no podemos ganarles, de poco va a servir el triunfo contra el Unicaja».

Asimismo, el jugador inglés reconoció que después del partido contra los catalanes (Domingo, 12. 30 horas) acudirá a la llamada de la selección británica. «Esa es la idea», confesó Clark quien el día 24 jugará en Leicester ante Grecia y el 27, lunes, viajará hasta Tallín para medirse a al selección Estonia en las polémicas ventanas FIBA que tanta polvareda han levantado.

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